Gabriel Nieto De Francesco: y sus profundos convicciones del aporte de las Artes Marciales

Desde su época de párvulo se sintió poderosamente atraído por las artes marciales y su primer maestro en Salto hizo germinar en él los aspectos más representativos de la disciplina.
Gabriel Nieto de Francesco se autodefine como salteño porque cuando tenía 6 meses de nacido, su familia se instaló en Salto.
En la actualidad, reside en Buenos Aires en el barrio Escobar en una casa quinta donde cultiva la tierra y tiene animales y proyecta a todas las facetas de su vida, lo que le han enseñado las artes milenarias orientales.
Desde su época de párvulo se sintió poderosamente atraído por las artes marciales y su primer maestro en Salto hizo germinar en él los aspectos más representativos de la disciplina.
Gabriel Nieto de Francesco se autodefine como salteño porque cuando tenía 6 meses de nacido, su familia se instaló en Salto.
En la actualidad, reside en Buenos Aires en el barrio Escobar en una casa quinta donde cultiva la tierra y tiene animales y proyecta a todas las facetas de su vida, lo que le han enseñado las artes milenarias orientales.
¿Cuándo comenzó cultivar las artes marciales?
-“Mi primer contacto con las artes marciales fue a través de Sirio Sosa, a eso de los 9 o 10 años, me enseñó aspectos fundamentales de su arte y charlábamos ya de mis intereses en la meditación y algunas prácticas más profundas. Fue un muy buen maestro y aprendí muchas cosas con él… le tengo gran respeto”.
¿En qué aspectos de su vida le ha permitido evolucionar el hecho seguir una disciplina que requiere de meditación y de seguir una corriente de pensamiento y forma de vivir?
“Pienso que los aspectos de mi vida en los que he sentido mayores cambios son en la salud y en el manejo de las emociones y las relaciones.
Mi cuerpo se transformó plenamente a un mejor funcionamiento, con menos esfuerzo hago más cosas.
Las relaciones son vividas con intensidad y sinceridad, pero no me produce estrés enfrentar conflictos o abrirme hacia las personas; Este camino me ha enseñado muchas cosas, hay  muchos aspectos que se han visto modificados… pero para mí el de sostener un centro honesto desde el que compartir con las personas es el fundamental, me impide meterme en la vorágine de la competencia y la mentira, lo cual es muy beneficioso para el corazón”.
Cuéntenos acerca de las experiencias de sus viajes…
“He viajado por varios lugares de Brasil, Argentina, España, Portugal, Francia y China, obviamente por mi trayectoria diría que el viaje a China fue el más importante.
Pero en cuanto a las experiencias simplemente cada viaje me enseñó y enseña todavía muchas cosas.
He viajado para adentrarme en una cultura milenaria y compleja, completamente distinta a la nuestra.
Donde mis profesores me decían que había un maestro o docente chino que valía la pena conocer allá iba yo, y termine trabajando en el barrio chino de San Sablo.
Luego me fui desarrollando en el de Buenos Aires y recientemente fui invitado a China a un congreso sobre Prácticas Taoístas Chinas, donde termine dando una clase de Chi-kung a un grupo de 40 personas… fue algo mágico.
Es todo un acontecimiento que un uruguayo en China esté enseñando una de sus artes de mayor prestigio.
Para el año que viene estoy invitado y espero poder ir.
La experiencia de conocer colegas bienintencionados y de los otros me dio mucha madurez como investigador”.
¿Cuáles son los pilares en los cuales se basa el Lao Chi Kung?
“El Lao-chi-kung es un arte que viene de por lo menos 4.500 años de historia e investigación a cargo de miles de personas.
Podría decir que los pilares principales son: abandonar la compulsión por comprenderlo todo, saberlo todo y aplicar todo hacia un fin.
Esto que los chinos antiguos denominaban Wu-wei (Acción vacía) es la quinta esencia del Lao-chi-kung.
Por tanto sus prácticas simples, que cualquiera puede hacer, son timoneadas por ese principio, que debe verse en la práctica de meditación, así como en los ejercicios físicos y en sus diversas aplicaciones.
“El Lao-chi-kung fue padre de muchas artes marciales chinas, también de la Medicina China, y de la mayoría de los sistemas antiguos de meditación).
Es una práctica simple pero contundente para explicarte cómo funciona tu cuerpo, tu mente y tu energía, este es otro de sus pilares: enseña a las personas sobre ellas mismas, no sobre la filosofía o algo externo, te da más conciencia real de quién eres”.
¿Cómo se implementa una rutina diaria?
”Los principios son los esenciales maestros de cada estudiante… se aplican trabajando, comiendo, caminando o en el auto, por tanto todos tenemos tiempo y posibilidades de practicar y aprender.
Si se suma un pequeño tiempo al día para educar al cuerpo y a la energía en este arte se obtendrán mas beneficios, y será de mucho provecho.
Pero hay que tenerse paciencia…
Si bien las prácticas son sencillas, son contrarias a todo lo que conocemos… son diferentes, entonces al principio cuesta trabajo incorporarlas”.
¿Es una disciplina que ha tomado protagonismo a través de  los años en la comunidad en general?
-”Creo que algunas disciplinas parientes del Lao-chi-kung se han hecho más conocidas, cuando a mis 13 años yo hablaba de chi-kung con algunos amigos (hace 20 años atrás).
Nadie sabía…hoy se dieron a conocer algunas artes chinas y la Medicina China se volvió muy popular.
La razón salta a la vista…vivimos una época de estrés y sin sentido…las personas quieren ocuparse de su salud, de sus relaciones, de sus preguntas espirituales.
La tele e internet no pueden llenar el vacío…agotan y acaban aburriendo, y por eso estas prácticas se están buscando cada vez más, el Lao-chi-kung es buscado principalmente por los que ya conocen alguna otra práctica china, como el Tai-chi, ya que es sabido que es la práctica taoísta china más profunda y completa”.
¿Cuáles fueron sus maestros y cómo vivió usted la experiencia con ellos?
– “Tuve varios maestros, hoy represento al maestro Cai-wen-yu y al maestro taoísta Li-fu-Quan… ambos de una sabiduría muy profunda.
Hombres sencillos no seducidos por la fama  que enseñan un camino que sirve para que  cada uno encuentre el suyo.
Mi experiencia con ellos y algunos anteriores fue un poco al estilo clásico chino.
Me fui a vivir con ellos, pudiendo practicar y poner en funcionamiento todos sus saberes en la vida diaria, y como los taoístas creen que de chico uno puede asimilar más cosas que de grande el haber comenzado de pequeño me abrió muchas puertas, hasta hoy tengo amigos chinos en Buenos Aires y Brasil que seguimos intercambiando ideas y conocimientos”.
¿Cuáles son sus proyectos a futuro?“ “Mi intención es beneficiar a la gente de lo que se que estas prácticas pueden dar, hoy estoy trabajando con un prominente investigador oncologista brasileño y estamos poniendo en práctica este Chi-kung para algunos de sus pacientes, se están evaluando estadísticamente los resultados.
También estoy viajando a Europa cada 4 meses para enseñar y compartir con colegas de otras tierras y sigo en formación con mis maestros.
Aparte de enseñar y compartir, me interesaría hacer algo con personas que creo necesitan esta práctica con desesperación: presos, ancianos, chicos con problemas de drogas y otros que por estar en problemas con la sociedad estas prácticas podrían servirles de mucho, pero para hacer un trabajo serio en este sentido se necesitan otros colegas y profesionales que les interese.
Pero también necesitamos ver y comprobar que estas prácticas son una respuesta a grandes males modernos y que pueden ser incorporadas por todo el mundo, sin importar religión, ideas políticas estado de salud o edad… estas prácticas pueden ayudar a evolucionar y aprender sobre sí mismo.
Por ello todos mis proyectos están ligados a estas disciplinas”.
Una reflexión para compartir acerca de su punto de vista frente a la vida…
“Una cultura de 5000 años de tradición tiene una visión del mundo que no es Hollywoodense, si se me permite el termino. Hay saberes muy profundos que pueden hacer que nos acerquemos a lo que más estamos perdiendo: nuestra naturaleza, externa e interna.
No todo es consumir y tener, no todo tiene que dar un resultado inmediato, no todo se trata de ganar y ser más que alguien, y estas profundas sabidurías ahora empiezan a ser necesarias.
Pero debemos comprometernos, los que estamos en la docencia de cosas tan complejas a formarnos y trabajar seriamente, no respondiendo a los dictámenes del mercado New-age, si no comprometiéndonos a fondo, no son artes que se aprenden en un curso de 6 meses o 1 año, necesitan tiempo…
¿Cómo ha sido su reencuentro con su lugar natal?
-“Después de haber enseñado en muchos lugares volver a mi país y recibir tan cálida bienvenida es un orgullo y una alegría, un honor.
En Salto estamos proponiendo un acercamiento al Lao-chi-kung, una vez por mes en una modalidad intensiva de 4 o 5 horas, donde la gente puede preguntarme lo que quiera y será respondido con sinceridad y sin ocultamientos.
Los principios esenciales y sus prácticas son enseñados por mí y es probable que dentro de algunos meses venga alguno de mis maestros a corregir y ayudar también.
Es un comienzo para que estas artes y filosofías se den a conocer al público en general.
Pero estoy abierto a propuestas y posibilidades e invito a colegas de las artes marciales, la Medicina Alternativa y las prácticas espirituales en general que les interesen el Taoísmo que se acerquen a aprender y disfruten de sus múltiples beneficios, nuestros grupos de trabajo son respetuosos de las ideas ajenas y todo el mundo será bienvenido”.
Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/gzk7