Fútbol de Escritorio: El golpe a la transparencia en la «B»

La cultura del reclamo y el vicio de la irregularidad

El fútbol, en su esencia más pura, se explica a través de un gol, una atajada o una jugada colectiva. Sin embargo, en la Divisional B de la Liga Salteña, el reglamento se ha vuelto un protagonista más influyente que el propio número 10. Lo que el año pasado terminó como un campeonato desvirtuado por fallos y apelaciones, hoy, con apenas dos fechas disputadas y tres reclamos de puntos sobre la mesa, amenaza con convertirse en una patología crónica.
¿Qué está pasando realmente? No se trata de un solo factor, sino de una combinación de omisiones que erosiona la credibilidad de la categoría:
Es alarmante que, en un fútbol cada vez más organizado, los clubes cometan errores básicos en la elegibilidad de jugadores o el cumplimiento de sanciones. El reglamento no es una sugerencia; es la hoja de ruta.
El club que «pierde en los escritorios» suele ser víctima de su propia desprolijidad administrativa. Delegados y directivas fallan en el chequeo previo, confiando en una memoria que suele ser traicionera.
Existe una tendencia donde los puntos ya no solo se buscan; se «pescan». Ante la mínima duda, se recurre al tribunal. Si bien es un derecho legítimo, el abuso de esta herramienta desnaturaliza la competencia deportiva. Tras la primera fecha, las dos primeras denuncias y el miércoles de esta semana, apareció Sud América en escena, para reclamar los puntos a Palomar, sobre un argumento a tierra: un jugador con pena pendiente que habría alistado.


EL DAÑO COLATERAL Y LA IMAGEN DE LA «B»

La Divisional B es, históricamente, la categoría del esfuerzo, donde los clubes de barrio mantienen viva la mística del fútbol local. Pero cuando los resultados de la cancha se mantienen en «suspenso» durante semanas esperando un fallo, el que pierde es el hincha.

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«Ganar en la cancha y perder en los papeles» no es solo una frustración deportiva; es un golpe a la transparencia. La incertidumbre ahuyenta a los patrocinadores, cansa a los planteles que ven su esfuerzo anulado por un error de oficina y degrada el espectáculo. ¿O no es definitivamente así?
Si la tendencia de estas primeras dos fechas se mantiene, el torneo corre el riesgo de definirse nuevamente en una oficina de la calle Brasil y no en el Dickinson o en la cancha que fuese. La B son sus clubes, y si los clubes no enderezan su gestión administrativa (por más amateur que sea la categoría), seguirán siendo rehenes de sus propios errores.
La Liga debe ser un ente rector firme, pero los clubes deben ser los primeros guardianes de la legalidad para que, de una vez por todas, la noticia del lunes sea el gol del domingo y no el número de un expediente.


Reformas en el Tribunal y los tiempos de resolución»: No es un tema dedinero, sino de orden»

El daño a la imagen de la «B» se agrava cuando un fallo tarda tres semanas en salir. Esto es concreto. Incluso, el propio presidente de la Divisional, Deolindo Miquelarena, fue acentuando este apunte reflexivo, más allá del derecho de los clubes de plantear una denuncia. Hay quienes no se bajan de un objetivo: establecer un mecanismo de «resolución sumaria» para casos evidentes (como la inclusión de un jugador suspendido), con un plazo máximo de 72 horas para dictaminar.
Pero a su vez, elevar el costo administrativo de presentar una denuncia. Esto no busca impedir el derecho al reclamo, sino evitar la «pesca de puntos» por situaciones irrelevantes que no alteran el espíritu del juego, fomentando que solo se denuncie lo estrictamente grave.
La coincidencia además en que cada club debería designar a una persona (ajena al cuerpo técnico) cuya única función es velar por la elegibilidad de los jugadores. Ganar en la cancha cuesta mucho sacrificio físico y económico como para que se esfume por no revisar un boletín de sanciones el viernes a la noche.
A manera de conclusión, la B dejará de perder imagen cuando los clubes entiendan que gestionar bien es tan importante como entrenar bien. Y otra coincidencia: «no es un tema de dinero, sino de orden».


Liga Salteña de Fútbol Sala: a dos canchas con cinco duelos claves

La Liga Salteña de Fútbol Sala no detiene su marcha y ya tiene definida la hoja de ruta para una nueva etapa de su calendario oficial. Se trata de la 3ª Fecha de la 2ª Rueda en la Divisional B, una instancia donde los puntos comienzan a pesar de manera determinante en las aspiraciones de ascenso y posicionamiento en la tabla.
La actividad se repartirá entre el sábado y el domingo, utilizando dos de los escenarios cerrados más salientes del medio: los gimnasios de Universitario y Nacional.
Sábado 28 de marzo: acción en el Gimnasio de Universitario
La jornada sabatina abrirá las puertas del gimnasio rojo para dos encuentros que prometen paridad:
– 20:00 hs: Barcelona vs. Huracán
– 21:30 hs: Cerro vs. River Plate
Domingo 29 de marzo: Triple jornada en el Gimnasio de Nacional
Para el cierre de la fecha, el escenario tricolor recibirá tres compromisos fundamentales para cerrar la estadística de la etapa:
– 19:00 hs: Palomar vs. Albión
– 20:30 hs: Barrio Artigas vs. Fénix
AHÍ ESTÁN LOS CANDIDATOS
Con esta cartelera, la Divisional B busca consolidar a sus candidatos. El duelo entre Palomar y Albión del domingo se perfila como uno de los más atractivos, considerando el volumen de juego que han mostrado en las últimas presentaciones. Asimismo, el cruce entre Barcelona y Huracán abrirá el fuego en una noche de sábado que suele convocar a un buen marco de público amante de la disciplina.

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