Funcionarios jubilados cuestionan decisión de dirección hospitalaria de usar sala histórica financiada por trabajadores sin consulta ni garantías de devolución.

Una situación de conflicto se generó en el hospital a raíz de la decisión de la dirección de utilizar una sala de asistencia integral que, según señalan trabajadores y jubilados, fue creada y sostenida durante más de tres décadas con aportes propios de los funcionarios.
La enfermera jubilada Lílian Franchini explicó que el espacio en cuestión tiene una larga historia dentro del centro de salud. “Es un área que existe desde hace más de 30 años, incluso anterior a mi ingreso, impulsada por funcionarios que entendieron que era necesario contar con un lugar digno para la internación de compañeros y familiares”, indicó.
Según relató, el sector funcionaba originalmente en un área deteriorada, que correspondía a la antigua maternidad. “Estaba prácticamente derruida. Durante un año se juntaron fondos entre los funcionarios para comprar materiales y reconstruir todo: desde los pisos hasta los techos”, recordó.
Franchini enfatizó que todo el equipamiento y las mejoras del lugar fueron financiadas por los propios trabajadores. “Todo lo que hay adentro fue adquirido con aportes de los socios. No fue una inversión institucional”, sostuvo.
Decisión sin consulta y creciente malestar
El conflicto se desencadenó cuando la dirección del hospital resolvió utilizar esa sala para el aislamiento de pacientes, en el marco de un brote bacteriano. Según los testimonios, la medida no fue comunicada previamente a quienes integran la comisión o han sostenido el espacio durante años.
Raquel Suárez, administrativa jubilada, explicó que se enteraron de la situación a través de un grupo de WhatsApp. “Una compañera compartió una nota y ahí empezamos a movilizarnos”, señaló.
De acuerdo a lo expresado por las entrevistadas, en una reunión mantenida con la directora del hospital, esta confirmó que hará uso del espacio “las veces que lo considere necesario”, sin obligación de solicitar autorización previa. “Nos dijo que en todo caso informaría, pero que no tenía por qué pedir permiso porque el área pertenece al hospital”, relató Suárez.
Reclamo por garantías y falta de respuesta
Uno de los puntos centrales del reclamo es la falta de garantías sobre el futuro de la sala. Los funcionarios solicitaron una constancia por escrito que estableciera que el uso sería temporal, pero aseguran que el pedido fue rechazado.
“Queríamos algo firmado que asegurara la devolución de la sala, porque el brote existe, pero no sabemos cuándo termina. Nos dijeron que no nos iban a dar nada por escrito”, indicó Suárez.
Además, señalaron que durante la conversación se deslizó la posibilidad de elevar la situación a la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), lo que generó preocupación. “Nos dijeron que teníamos mucho que perder. Eso sonó a una amenaza”, afirmó.
Antecedentes y medidas a seguir
Las entrevistadas recordaron que no es la primera vez que se intenta utilizar el espacio con otros fines. En una oportunidad anterior, durante otra administración, se planteó destinar la sala a internaciones particulares, lo que fue rechazado por los funcionarios.
“Siempre defendimos que no se transforme en una sala VIP ni en un servicio comercial. Es un espacio de los trabajadores”, remarcó Franchin.
Ante la situación actual, los involucrados adelantaron que continuarán con las movilizaciones y no descartan llevar el reclamo a instancias superiores. “Si hay que llegar al Ministerio, vamos a llegar. Son 30 años de historia que no vamos a dejar perder”, concluyeron.





