back to top
jueves, 3 de abril de 2025
16.6 C
Salto

“Esa hermosa ilusión de querer cambiar el mundo”

- espacio publicitario -
Liliana Castro Automóviles
Diario EL PUEBLO digital
Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/23mf

Mag. Cristina Rundie, Socióloga

El candombe, el feminismo, la resistencia, el humanismo, su preocupación por las desigualdades que se generan en nuestra sociedad y por los más vulnerables la fueron llevando por el camino de las ciencias sociales, la docencia y la investigación universitaria, buscando quizás, mantener esa ilusión plena de querer cambiar al mundo. Cristina Rundie estuvo hace unas semanas en un importante evento académico en México, pero antes de hablar de eso…

- espacio publicitario -
Liliana Castro Automóviles

¿De dónde viene su vocación por la Sociología?

  • Las vocaciones no suelen ser tan fáciles cuando está finalizando Secundaria, lo que tenía claro era que lo mío iba por el área de lo social, de lo humano y de las letras, pero no tenía tan claro qué carrera estudiar. Me anoté en dos, Profesorado de Filosofía y en la Licenciatura en Trabajo Social, pero empecé solo la licenciatura. La Facultad de Ciencias Sociales de acá tiene solo dos licenciaturas, en Trabajo Social y en Ciencias Sociales. En aquel momento estaba con grandes preocupaciones en torno a las problemáticas de la sociedad, especialmente con las personas más vulneradas, y una venía con esa hermosa ilusión de querer cambiar el mundo. Los dos primeros años son comunes a ambas, pero comencé a notar que me iban gustando las materias más específicas de la otra, y ya en 3° año me jugué por Ciencias Sociales que tiene una impronta hacia la investigación, por eso mi inserción dentro de la universidad, de eso ya hace 12 años como docente investigadora. Lo que hice luego como formación de posgrado fue una Maestría en Sociología en Montevideo, que fue donde me especialicé.

¿Qué le brinda la Sociología a nuestra sociedad?

  • La Sociología tiene como fin el estudio de los fenómenos sociales, los grupos, las problemáticas. Tiene como dos grandes móviles desde sus inicios, cuando se constituye como ciencia, sobre todo en aquel escenario de procesos de modernización e industrialización, que tienen que ver con explicar cómo se generan las desigualdades sociales y cómo se reproducen; y por el otro, por dónde pasaría el cambio social.

La Sociología, ¿es una ciencia estática o evoluciona junto a la sociedad?

  • Al ser las sociedades nuestro objeto de estudio, se trata de algo muy dinámico, muy cambiante, muy relativo, contextual, lo que nos hace estar todo el tiempo atento a lo que va aconteciendo, si bien hay cuestiones que son estructurales, me inclino por una postura estructural-constructivista, lo que significa que reconozco que hay cuestiones que son difíciles de cambiar, que tienen que ver con las estructuras sociales que nos determinan y condicionan, pero el constructivismo viene a darnos márgenes de cambio y maniobra que le permite a la sociedad la posibilidad de ir cambiando. Entonces, el aporte de la Sociología es estar constantemente atentos a lo que está pasando en nuestras sociedades en distintas escalas, generar conocimiento acerca de eso, y aportar a la sociedad o a las políticas públicas ese conocimiento generado.

Desde el punto de vista sociológico, ¿cómo suele manifestarse la sociedad?

  • Hoy asistimos a un momento en el cual existen muchos movimientos sociales. Ya no son solo las formas de organización colectiva tradicional como ha sido el partido político, el movimiento sindical de trabajadores y el movimiento estudiantil. Una vez que se restauró la democracia comenzaron a proliferar otros grupos con nuevas reivindicaciones que nuclean a personas que no necesariamente se las puede canalizar en esos tres espacios tradicionales. ¿Cómo se analizó lo que fue esta pandemia desde la Sociología?
  • La pandemia dejó en evidencia desigualdades preexistentes porque vivimos en sociedades desiguales desde hace muchísimo tiempo. En nuestro país no fue obligatorio, pero hubo una exhortación al aislamiento o de quedate en casa. Es cierto que no todos podían. Las personas en situación de pobreza vieron una situación complicada. Luego se pusieron de manifiesto las desigualdades de género en el sentido que las mujeres se vieron sobrecargadas, y eso corre para los distintos estratos sociales, porque mujeres que trabajaban por fuera de sus hogares tuvieron que hacer teletrabajo, a lo que se sumaba toda la carga de los trabajos que ya hacían dentro de sus hogares.

En el ámbito del trabajo, la Sociología ha aportado mucho porque evidentemente el quedate en casa para los trabajadores informales, ambulantes, era prácticamente imposible. Algunos sectores específicos, como el de los servicios, que se vieron muy perjudicados, como en el turismo. Y podríamos seguir extensamente revisando cada sector sobre cómo el trabajo se vio afectado junto a las desigualdades socio-económicas y de género que quedaron en evidencia. Pero si a esto le agregamos una perspectiva con la que trabajo mucho, que le llamo perspectiva interseccional, sumando la dimensión étnico-racial, veremos que las personas racializadas se han visto también muy perjudicadas.

¿Cómo fue el reencuentro en una reciente actividad presencial global en México?

  • Hermoso reencontrarse, y en algunos casos, encontrarse por primera vez. Me pasó de estar cerca y poder saludar a referentes, personas que vengo leyendo o escuchando desde hace años. Tengo claro que moverse no es sencillo, se necesitan recursos, y asistir a congresos o a eventos internacionales no es tan accesible para toda la comunidad académica. En México no solo nos encontramos sociólogos, CLACSO es el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, entonces había diversidad de cientistas sociales, además de convocar a una serie de activistas y referentes, porque a CLACSO lo conforma la academia, pero también organizaciones sociales y centros de investigación; es decir, todo lo que aporta a la generación de conocimiento de nuestra Latinoamérica, desde donde nos proponemos pensarnos desde este lugar del mundo.

¿Fue sola al Congreso del CLACSO en
México?

  • El Departamento de Ciencias Sociales del CENUR Litoral Norte es un centro miembro de CLACSO, lo que implica que abonamos una cuota anual, lo que nos posibilita a los docentes integrar distintos grupos de trabajo (GT) de diversas temáticas. Por ejemplo, yo integro uno sobre el estado de desarrollo y desigualdades territoriales. Este evento, que son Conferencias Latinoamericanas, se hace cada tres años, nos posibilitó que fuéramos. En mi caso era la primera vez que asistía que, por formar parte de un GT, CLACSO me financió el pasaje y la estadía. Además de Salto también fue un grupo de Formación Docente, profesoras de Sociología, ni qué hablar que fue mucha gente de Montevideo.

¿Aprovechó su estadía en México para hacer algún tipo de paseo cultural?

  • Siempre dije que si algún día iba a México iría a conocer la casa de Frida Kahlo que actualmente es un museo. Sobre Frida Kahlo uno puede quedarse con sus pinturas, su cara, su figura, lo que me cambió fue ver su película, porque entendí su vida, llena de dolor por el accidente que tuvo y todo lo que le generó físicamente, y cómo aun así hubo una resiliencia, un seguir adelante y cómo llevar eso al arte. Una recorre el museo y se encuentra con sus muletas, los corsés que tuvo que usar de por vida por el problema en su columna, los remedios, esa parte dolorosa de su vida fue parte de su obra. Fue una mujer feminista y de vanguardia.

¿Por dónde pasa el feminismo hoy en nuestro país?

  • Me encantaría que en algún momento se genere algo específico sobre feminismo porque Salto particularmente es una ciudad que tiene diversos colectivos que expresan distintos posicionamientos dentro del movimiento feminista. Hay que reconocerlo como movimiento histórico y no quedarse con lo que a veces sale en las noticias, eso reduce al feminismo solo a una serie de actos, cuando en realidad es mucho más complejo. Soy de las que cree que hay que salir a la calle cuando hay que hacerlo, como lo hacemos cuando se producen femicidios, pero también hay que dar la lucha dentro de las instituciones y de los diversos espacios donde transitamos. Personalmente me gusta incorporarle a esto una perspectiva interseccional, que tiene que ver con entender que hay diversidad de situaciones, hay pluralidad de mujeres, y que si a esto le incorporamos, por ejemplo, la dimensión étnico-racial, nos encontramos con mujeres en situación de profundización de la vulnerabilidad. Y le podemos agregar el territorio donde vive, la edad que tiene, y ahí tenemos singularidad de situaciones, aunque hay cuestiones que tenemos en común, hay otras que nos diferencian. Y la lucha es para que haya un reconocimiento para todas y revertir estas formas de desigualdades.
  1. ¿Qué es el candombe en su vida?
  • Escuché música popular desde niña porque mi padre siempre escuchó, y el candombe estaba ahí en las canciones de Rada, de Jaime, de otros. Fue a través de una amiga hace como 12 años que empecé a ir a mirar las Llamadas, en aquel momento había pocas comparsas, me atraía muchísimo, hasta que un día decidí ir a una de ellas. Mi vínculo más estrecho ha sido con las comparsas del Barrio Ceibal. El candombe es una herencia, viene de las primeras personas negras que llegaron a nuestro territorio de manera forzada, y fue para ellos una forma de resistencia a la situación de esclavitud y también de alegría. El candombe para mí es eso, es un espacio donde uno resiste y se libera, además del placer y el goce.

Hoy por:
Leonardo Silva

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/23mf
- espacio publicitario -
ALBISU Intendente - Lista 7001 - COALICIÓN SALTO