Con la llegada de un nuevo presupuesto, Salto enfrenta un tiempo de cambios, crecimiento y desafíos, con foco en desarrollo, empleo, servicios, deporte y bienestar ciudadano.

Jesús David Escobar
Bancada CORE
Lista 85
Se respira un aire de esperanza, prosperidad, trabajo y crecimiento para nuestro Departamento. Como todos ya sabemos, se viene un nuevo presupuesto y, con él, un nuevo Salto: competitivo, con una visión amplia de nuevos horizontes, tanto para el departamento como para el resto del país y también a nivel internacional, mostrando nuestras costumbres y nuestra riqueza, como lo son el turismo, nuestra agricultura y ganadería. Riqueza que ya es conocida a nivel mundial.
Sabemos de la ansiedad de la población porque todo se solucione; les cuento que también nosotros lo estamos. Es una tarea que costará tiempo, por el estado en que se encuentra el departamento. Esto no es excusa: seremos garantes de todo lo que se realice.
No debemos dejar de lado el deporte. No es casualidad que nuestros seleccionados y clubes sean reconocidos a nivel nacional en diferentes categorías; también nuestro fútbol femenino y deportistas destacados en los deportes menores, engalanando con títulos y estando siempre en el podio de los primeros lugares. Salto siempre está presente.
También acompañar el crecimiento de la ciudad en todas las áreas: salud, educación y economía, educando y ayudando a mantener un tránsito ordenado, ya que contamos con un parque automotriz importante que crece día a día. Mantener al ciudadano tranquilo de que su dinero, como contribuyente, está siendo usado de la mejor manera; mejorar la salud, creando centros de asistencia médica de respuesta rápida (salas de emergencias); conquistar inversores que inviertan de manera clara y real, creando puestos de trabajo tan necesarios en estos tiempos en que la crisis de la pandemia logró que la desocupación creciera de forma más que importante.
Rehabilitar empresas que dieron quiebra y ponerlas de nuevo en el sistema, como lo es la industria cárnica, que brindaba importante mano de obra en el departamento y, con ello, mantenía vivos a los comercios pequeños y medianos, principalmente en los barrios.
Estamos a las órdenes desde la Junta Departamental de Salto para recibir consultas y realizar gestiones que estén a nuestro alcance; para eso fuimos elegidos: para trabajar por y para la gente. Somos la caja de resonancia; realizamos un trabajo que muchas veces no se ve y muchos desconocen. Somos el nexo con el Gobierno de Salto; tenemos la labor de legislar las acciones del Ejecutivo. Toda transformación y cambios pasan por este cuerpo, que es el cual vota a favor o en contra de cada decisión que se fuera a tomar.
Existen 12 comisiones, las cuales integramos los ediles en una o dos de ellas. En mi caso, integro la de Deporte y Juventud y la de Cultura, las cuales nos reunimos dos veces al mes para tratar diferentes temas que llegan diariamente a la institución y se analizan detenidamente para darle andamiento y determinar una resolución.
En definitiva, el trabajo de un edil es velar por el bienestar de la población, con una ciudad limpia, calles en buen estado y la normal recolección de residuos; es lo que el vecino exige desde siempre y es el ABC de una ciudad.
Estamos en un momento de inquietud y ansiedad por lo que pueda pasar en los próximos días con el nuevo presupuesto, tarea de todos. Los salteños exigimos un cambio que se dio en el año 2025 y lo vamos a defender hasta el fin del período, trabajando entre todos por un Salto mejor, porque su gente lo necesita y se lo merece: que todos seamos parte, que nadie quede afuera.








