¿Por qué a los centros termales les cuesta tanto  diversificar su oferta turística?

El cementerio de los proyectos perdidos 

Un oasis entre tanta estructura vacía

La reciente reapertura del hotel Raíces del Arapey el pasado sábado 14 de marzo trajo un aire de alivio al sector. Tras seis años de abandono y una pandemia que dejó cicatrices profundas, el edificio finalmente volvió a recibir huéspedes bajo gestión privada. Este hecho corta una racha negativa de persianas bajas, pero resalta una realidad preocupante en nuestros centros termales. La estructura, que la Intendencia no pudo recuperar por sus altos costos de mantenimiento, es hoy la excepción a una regla que parece marcar el destino de Salto.

El ambicioso parque Recreo Aventura que no fue

Uno de los golpes más duros a la ilusión de los operadores fue el frustrado Parque Recreo Aventura en la costa del Daymán. En abril de 2022, el secretario general Gustavo Chiriff anunciaba una inversión de 800 mil dólares para un parque aéreo a orillas del río Daymán. La propuesta incluía tirolesas, escalada y canotaje en la playa basáltica, buscando aprovechar una zona hoy desperdiciada. El proyecto prometía respeto por el paisaje natural y una oferta complementaria al agua termal que tanto hace falta y fue enviado a la Junta Departamental para su consideración y posterior autorización.

Las promesas que se llevó el viento

Para octubre de ese mismo año, el intendente Andrés Lima y el inversor argentino Alejandro Medori presentaron el proyecto en el lugar. La inversión ya se estimaba en un millón de dólares y se hablaba de 30 puentes colgantes y seguridad internacional. Sin embargo, los plazos de obra para marzo de 2023 nunca se cumplieron y las máquinas jamás llegaron. La crisis económica en Argentina y la disparada del dólar volvieron inviable el desembolso para el empresario extranjero.

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Emprendimientos locales que dieron un paso al costado

No solo las grandes inversiones de afuera flaquearon en este tiempo de incertidumbre. El proyecto «Unidos por el Daymán», gestado en 2017 a través de Gepian, también quedó por el camino. Los emprendedores locales obtuvieron un fondo de 750 mil pesos del Fondo Corredor de los Pájaros Pintados. La idea era innovadora: cabalgatas hasta el Daymán para luego cruzar el río en balsa donde un carruaje los trasladaría hasta hasta la Gruta del Padre Pío; contemplaba también actividades de pesca y nocturnas.

El miedo a la baja demanda turística

Mario Rossi, uno de los impulsores de esta iniciativa, explicó a Diario EL PUEBLO que prefirieron retirarse antes de fallar. Íbamos a desatender nuestra actividad principal y el turismo venía bastante flojo, reconoció el emprendedor con total sinceridad. El temor a asumir una responsabilidad y que el negocio no funcionara fue determinante. A pesar de ser un fondo no reembolsable, decidieron dar un paso al costado por la falta de garantías en el mercado. El Pueblo pudo confirmar con ANDE que los fondos nunca fueron transferidos porque los emprendedores comunicaron que desistían de la iniciativa.

El rastro de los fondos que no despegaron

El historial de fondos del «Corredor de los Pájaros Pintados» muestra otras luces que se apagaron rápido. Casos como el de X-Treme Paintball y el Ecobús Daymán son recordados por obtener financiación pero no lograr estabilidad. Son propuestas que nacen con fuerza pero se chocan con la falta de público constante fuera de las temporadas pico. La diversificación de la oferta sigue siendo el gran talón de Aquiles de nuestro principal destino turístico.

Arapey y el eco de las promesas incumplidas

En el norte del departamento, la situación no ha sido muy diferente según los registros de este diario. En entrevistas anteriores, el exencargado de Termas del Arapey, Gustavo Bentos Pereira, ya advertía sobre proyectos truncos. La falta de servicios básicos y la conectividad han sido barreras infranqueables para nuevos inversores en aquella zona.

Allí, al igual que en Daymán, muchas ideas quedaron apenas en el papel o en presentaciones protocolares, entre ellos un inversor de Belén que pretendía ofrecer cabalgatas a los visitantes, proyecto que nunca se concretó; o el caso de llamados que quedaron desiertos porque ningún inversor mostró interés, como el de navegación por el río Arapey y pesca.

La sala de cine que la pandemia clausuró

Incluso lo que llegó a funcionar terminó sucumbiendo ante la crisis sanitaria que cambió el mundo. El Cine 4D en Daymán, inaugurado a finales de 2016 junto al Spa, fue una apuesta tecnológica importante. Era una sala pequeña que ofrecía una alternativa de ocio para las familias. Tras el cierre obligado por el Covid-19, la sala nunca volvió a proyectar una película, sumándose a la lista de locales cerrados.

El desafío de competir en un mercado exigente

Hoy las regiones turísticas compiten ferozmente por captar visitantes que buscan experiencias variadas y modernas. Salto tiene el recurso natural, pero la estructura de servicios complementarios parece estancada en el tiempo. La reapertura de Raíces del Arapey es un triunfo, pero el camino sembrado de proyectos fallidos debe servir de lección. Se necesita algo más que agua caliente para que el turista decida volver y recomendar nuestro destino.

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