Conflicto en Salto: Cuidacoches denuncian falsos reintegros

La tensión entre el Sindicato de Cuidacoches y la Intendencia de Salto alcanzó un nuevo punto crítico. A pesar de las declaraciones oficiales de la Dirección de Tránsito, que aseguraban la normalización del servicio y la reincorporación de los trabajadores apartados, el gremio salió al cruce denunciando que ninguno de los seis afectados ha regresado a sus funciones. La controversia no solo gira en torno a la estabilidad laboral, sino también a denuncias de persecución sindical y procedimientos policiales irregulares.

La brecha entre el discurso y la realidad

El conflicto se originó cuando la comuna solicitó el alejamiento de seis cuidacoches oficiales, bajo argumentos de supuesto consumo de alcohol y «mala presencia». Aunque el Director de Tránsito afirmó públicamente que estos trabajadores ya habían tramitado su nueva habilitación y retomado sus puestos, la voz del sindicato cuenta una historia radicalmente distinta.

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Víctor Mezzetti, presidente del sindicato, fue tajante al desmentir la versión municipal: “Los compañeros nunca volvieron hasta el día de hoy. Decir que retomaron es una mentira, porque yo soy parte de ese grupo y nadie ha regresado”. Según Mezzetti, la situación lejos de calmarse se ha agravado con intervenciones que rozan el hostigamiento.

Denuncias de maltrato y arbitrariedad

El dirigente relató un episodio reciente ocurrido en la Plaza 33, donde un trabajador oriundo de Parada Herrería fue retirado de su puesto mediante un operativo que incluyó fuerzas policiales. “Lo trataron como a un delincuente. Le revolvieron la mochila y le quitaron las tarjetas de la Zona Azul que nosotros mismos compramos para vender. El compañero lleva cuatro meses intentando habilitarse y lo tienen a las vueltas”, denunció Mezzetti.

Esta situación de «limbo legal» afecta a trabajadores que, si bien dependen de la logística y normativa de la Intendencia, operan bajo un régimen honorario, sustentándose únicamente con el porcentaje de la venta de la tarjeta azul y las propinas de los usuarios.

Desorden en la vía pública

Desde el gremio señalan una paradoja: mientras se desplaza a los cuidacoches registrados y sindicalizados, la fiscalización sobre los informales parece haber desaparecido. “La situación se está yendo de las manos. Se ensañan con los oficiales, pero en las plazas ves gente sin permiso trabajando como si nada, atropellando a los vecinos y vendiendo tarjetas sin control. La Intendencia no pone orden ahí”, señaló el presidente del sindicato.

Por su parte, Domingo Rodríguez, secretario de la organización, enfatizó la necesidad de profesionalizar los controles. El sindicato, asesorado legalmente, exige que ante cualquier acusación de consumo de sustancias se realicen los test de alcoholemia o toxicología correspondientes antes de retirar un permiso. “No pueden echarnos sin pruebas. Tenemos compañeros con 30 años de trayectoria que merecen respeto”, afirmó Rodríguez.

Respaldo nacional y sindical

El conflicto en Salto ya no es un problema local. El sindicato local, integrado por 35 trabajadores y nucleado en FUECYS y el PIT-CNT, cuenta con personería jurídica y el respaldo de la Mesa Nacional de Cuidacoches.

Representantes de Montevideo, Canelones (Pando), Paysandú, San José y Colonia han manifestado su apoyo a los trabajadores salteños. Esta red nacional advierte que se mantendrá en alerta ante lo que consideran un atropello a los derechos de un sector vulnerable que cumple una función social y de seguridad en el ordenamiento urbano.

La exigencia es clara: el reintegro inmediato de los seis trabajadores y el cese de los operativos de retiro forzoso sin la debida justificación técnica. Mientras tanto, las calles de Salto permanecen en un clima de incertidumbre, con una Dirección de Tránsito que afirma haber solucionado el problema y un sindicato que se prepara para profundizar las medidas de fuerza.

“Somos muy queridos por la gente, hemos presentado pruebas de los vecinos que aseguraban que trabajamos bien, que nunca hemos faltado el respeto a nadie, las pruebas son contundentes y no les queda otra que habilitarnos nuevamente. Queremos que presenten las denuncias de quienes se han quejado de nuestro desempeño., porque así nos han asesorado. Tenemos años de antigüedad y los vecinos nos conocen bien”.

Los sindicalistas del cuidado de vehículos también denunciaron discriminacion ya que se ha hablado de falta de higiene y criticado el tipo de vestimenta o el aspecto personal de los trabajadores.

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