En el marco de la celebración del centenario del destacamento de Salto, tuvimos la oportunidad de conversar con el Comisario General Richard Barboza, Encargado de la Dirección Nacional de Bomberos.
Durante la ceremonia, Barboza expuso sobre la situación actual de los destacamentos en el país, la preparación para la temporada de incendios y la incorporación de personal femenino así como el programa Bomberos Voluntarios.
Crecimiento y necesidad de nuevos destacamentos
La Dirección Nacional de Bomberos se encuentra en un proceso de expansión significativo. Según Barboza, actualmente operan 78 destacamentos en todo el país, y hay cerca de 40 solicitudes para abrir nuevas unidades, especialmente en localidades pequeñas que requieren atención urgente. «La prioridad se establece a partir de un estudio que analiza varios factores, incluyendo los antecedentes de siniestros, la cantidad de población y los recursos disponibles en cada lugar. Con base en eso, elaboramos un orden de prioridades», explicó.
Barboza resaltó que Salto, con su destacamento, ha sido parte de este proceso de crecimiento. A pesar de que actualmente cuenta con 24 funcionarios, una cifra notablemente alta en comparación con otros destacamentos del país, la presión por el aumento poblacional y la demanda de servicios ha generado inquietud. «El destacamento de Salto es uno de los más fuertes del país, pero tenemos que ser conscientes de que, con el crecimiento de la población, también debe crecer nuestra capacidad de respuesta. Esto requiere una revisión constante de nuestras dotaciones y recursos».
Preparativos para la temporada de incendios
Con el verano a la vuelta de la esquina, Barboza subrayó la importancia de una preparación adecuada para enfrentar los incendios, que han aumentado en frecuencia e intensidad en los últimos años. «El año pasado, contratamos 168 funcionarios zafrales que se distribuyen por todo el país. Además, a través de una ley recientemente aprobada, podemos sumar hasta 100 funcionarios más en caso de que se declare una emergencia», comentó.
La situación del aeropuerto local también fue un tema importante. «La reinauguración del aeropuerto de Salto implica que debemos tener personal permanente allí. Esto es crucial, no solo para atender emergencias que puedan surgir dentro del aeropuerto, sino también para extender nuestra capacidad de respuesta a la zona circundante. Sin embargo, hay normativas que limitan el alcance del personal en ciertas circunstancias, lo que complicaría la situación en emergencias extremas», explicó Barboza.
Incorporación de mujeres y voluntarios
Un aspecto que ha cobrado relevancia en los últimos años es la incorporación de mujeres a la fuerza de bomberos. «Históricamente, hemos contado con oficiales mujeres, pero en la actualidad estamos trabajando en la inclusión de personal femenino en la escala básica. Este proceso requiere adaptar nuestras instalaciones para que sean adecuadas y confortables, asegurando que cuenten con dormitorios y baños diseñados específicamente para ellas», afirmó Barboza.
Además, el fenómeno del bombero voluntario ha crecido notablemente en el país. Barboza expresó su orgullo por el aumento en el número de voluntarios, que hoy asciende a alrededor de 170. «Estos son individuos que dedican su tiempo y esfuerzo de manera desinteresada, motivados por el deseo de ayudar a sus comunidades. Su compromiso es un apoyo valioso para la Dirección Nacional de Bomberos», comentó. Esta expansión de los bomberos voluntarios no solo diversifica la fuerza, sino que también fortalece el vínculo con la comunidad.
Reconocimiento y futuro
Durante la celebración del centenario, se reconoció el compromiso y dedicación de los bomberos voluntarios, destacando su papel fundamental en el sistema de emergencias. «Su participación es un ejemplo de la solidaridad y el compromiso comunitario. Aunque este es un proyecto relativamente nuevo en algunas áreas, en lugares como Salto y Paysandú tienen una larga historia que merece ser celebrada», subrayó Barboza.
La participación activa de los bomberos voluntarios no solo alivia la carga de los cuerpos de bomberos estatales, sino que también fomenta una cultura de prevención y respuesta ante emergencias en la población. «Nos llena de orgullo poder colaborar con ellos y reconocer su esfuerzo. En la terminología de bomberos, realmente se ‘ponen la camiseta’ de la Dirección Nacional de Bomberos», concluyó.