back to top
20.5 C
Salto
miércoles, abril 2, 2025
Columnas De Opinión

Apuntes en borrador

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/16n4

BLANQUITA. Ya lo dijo uno de los tantos ilustres Jiménez de Aréchaga que han engalanado la academia del Derecho de nuestro país, y me permito parafrasearlo casi de memoria porque cuando lo leí hace algunos años, no pude olvidar más esa categórica frase. “Dicen que la Justicia tarda pero llega, eso es falso, porque si tarda, nunca llega”.

En este caso tardó casi doce años en alcanzar una resolución, pero no fue por arte del Poder Judicial que, por las leyes vigentes, permitió todo tipo de atropello a los derechos individuales de una niña cuyo cuerpito fue destrozado con terribles amputaciones que la marcaron por el resto de su vida. Chicana tras chicana impuesta por los abogados de ASSE tratando de desgastar y cansar el legítimo reclamo de Blanca Filippini, no deja de ser paradójico decir que no se hizo nada fuera de lo que la ley establece, por tanto, fue legal, sino que lo que decimos es que se trata de una mala costumbre de abogados chicaneros que obedecen órdenes de sus jefes no para ganar una causa perdida desde el inicio, sino de no dar el brazo a torcer.

Destrozaron la vida de una niña de cuatro años y de su familia, quienes tuvieron la virtud de no rendirse y siguieron adelante con su justo reclamo. Apenas conocemos las barbaridades y atropellos que debieron soportar, lo que los dignifica por no rendirse y continuar en sus reclamos. Un respetuoso saludo a esa familia que decidió no rendirse y que hoy ve el futuro con más optimismo, como cuando escuchamos a una emocionada Blanquita de quince años contar que su sueño es ser abogada y que por el corazón que tiene no dudamos que podrá alcanzar esa meta o todo lo que se proponga.

- espacio publicitario -
Liliana Castro Automóviles

Nuestro respeto y saludo también para el abogado de la familia Filippini, el Doctor Pablo Perna, que durante más de una década y soportando también todo tipo de manoseo, como bien explicó el padre de Blanquita en los medios, no se rindió y siguió adelante.

Nuestro respeto y saludo al actual Directorio de ASSE, quien analizó debidamente la causa que cobró notoriedad nuevamente en estos días al conocerse la noticia que se pasaba a una tercera instancia judicial tras una nueva victoria de la familia Filippini en la Justicia, y tomó la decisión correcta, al reconocer que se trataba de una postura equivocada el mantener en vilo a esta familia salteña que ha recibido la solidaridad de todos, pero que faltaba el reconocimiento tanto de la Justicia como de los demandados.

Finalmente se llegó a un cierre de este triste episodio que ha conmovido a todos.

De la conciencia de aquellos que actuaron con total dolo contra la familia Filippini no esperamos nada, porque la insensibilidad que demostraron en todo momento no tiene ni tendrá perdón jamás por haber demostrado lo más terrible de la condición humana.

Esperemos que lo que pasó no se repita. Que quienes se equivocaron tenga la suficiente humildad y humanidad de reconocer que no actuaron como debían.

Para terminar, lo del comienzo, aún sigo preguntándome qué es la Justicia, y qué pasa cuando tarda tanto en expedirse. Y hablando del tema, no me olvido del papá de Charly Ferreira que sigue y sigue y sigue en busca de Justicia para su hijo.

Hasta la semana que viene…

Por: Leonardo Silva

Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/16n4