La familia Aguirre Flores atraviesa momentos de profunda dificultad luego del trágico incendio que afectó su hogar el pasado domingo. Actualmente, el padre y los cuatro hijos permanecen internados en distintos centros de salud, en estado delicado pero con algunos signos alentadores dentro de la gravedad del cuadro.
Luciano, el hijo menor, permanece internado en Salto. Su situación continúa siendo delicada, aunque se encuentra estable. Está intubado y con asistencia respiratoria mecánica, producto de una neumonitis química causada por la inhalación de humo y sustancias tóxicas durante el incendio. Afortunadamente, no presenta quemaduras externas. Su evolución se sigue muy de cerca, con la esperanza puesta en su capacidad de respuesta y en el soporte médico que está recibiendo.
Los tres hermanos mayores —Valentín, Lorenzo y Salvador— fueron trasladados a Montevideo, donde permanecen internados en un centro especializado debido a la complejidad de sus cuadros. Este miércoles comenzaron a realizarles las primeras endoscopías, que hasta el momento han tenido resultados positivos. Si bien aún se encuentran en estado grave, se ha iniciado el proceso de pequeños injertos en las zonas afectadas por quemaduras, lo cual permitirá evaluar su evolución clínica con mayor precisión en los próximos días.
Matías, el padre de los niños, se encuentra en cuidados intensivos en Salto. Su estado también es grave, pero en las últimas horas se ha observado una evolución levemente favorable. El parte médico más reciente indica que se ha reducido la sedación, y en la tarde de este miércoles logró despertar, un signo que brinda algo de alivio y esperanza. De todos modos, su situación continúa siendo crítica y requiere un seguimiento constante. Como han reiterado sus allegados, la recuperación de todos los integrantes de la familia será un proceso largo y día a día.
La comunidad local, familiares y amigos se encuentran profundamente movilizados, tanto en lo emocional como en lo logístico, brindando apoyo en todas las formas posibles. En este contexto, se habilitó un número de contacto para quienes deseen colaborar económicamente, ya que los recursos materiales y humanos están abocados por completo a la recuperación de los cinco integrantes de la familia. Este número está a cargo de una persona de confianza del entorno familiar, encargada de centralizar las donaciones ante la situación de desborde emocional y operativo que enfrentan los más cercanos.
Desde la familia se ha expresado un agradecimiento profundo por las muestras de solidaridad recibidas hasta el momento, y se pide a la comunidad que continúe acompañando con sus oraciones y buenos deseos. La esperanza sigue viva, sostenida por la fortaleza de los pacientes, la dedicación del personal médico y el cariño que los rodea.
Para quienes deseen colaborar, pueden comunicarse al número 098 165 391, donde se está canalizando la ayuda de forma organizada.






