Este verano aumentó notoriamente la venta de acondicionadores de aire en todo el país, según algunos informes realizados por colegas de la capital. Salto no es la excepción. “Pero lo que también aumenta es nuestro miedo esperando la próxima factura de UTE”, nos comentaba entre risas una persona que a los 63 años de edad, es la primera vez que tiene acondicionador de aire en su casa. Decía que “siempre me arreglé bien con ventiladores y paños húmedos, pero este verano no aguanté y me quise dar el gusto”.
Duró poco la alegría de los vecinos de Artigas y Morquio. Hace dos o tres días estaban contentos porque se había solucionado el problema del alumbrado público, después de largo tiempo de reclamos. Pero en la noche del miércoles ya estaban otra vez sin luz, nos comentaban ayer.
No muy lejos de ahí, por calle Rivera a la altura de 25 de Mayo, donde cruza la vía férrea, es el lugar que una lectora nos señalaba que “desde hace unos días, cuando salgo de trabajar, que ya está oscuro, tengo que cruzar con la linterna del celular, si no, no se ve nada”.
Una cosa más grave aún nos decía nada menos que un funcionario de Alumbrado Público: que están con gran escasez de focos, cables y hasta de cinta aisladora. Sin embargo, cuando hemos consultado al director del área, sostuvo que “recursos hay”. En fin…
