
Estadio «Julio César Abbadie» de Pan de Azúcar
Jueces: Cristian Bouvier (Agraciada), Gastón Meza (Agraciada) y Valentina Pereyra (Nueva Helvecia)
Cuarto Árbitro: Gerardo Azuri (San José)
Veedor: Miguel Madeiro (Maldonado)
Maldonado Interior (1); Diego Ontaneda, Leandro Cabrera, Santiago Blanco, Sebastián Castro, Joaquín Sena, Álvaro Rodríguez,Luciano Cabrera, Gaston Vitancurt, Joaquín Colman, Claudio Castellanos, Martín Lazo.
Director Técnico: Juan Balda
Ayudante Técnico: Santiago Valdéz
Salto (0); Nicolás Sánchez, Junior Rodríguez, Richard Rodríguez, Nicolás Cáceres, Juan de los Santos, Matías Batista, Paolo Tavárez, Javier Gómez, Alan Aranda, Javier Vargas,
Agustín Alvez Da Silva.
Ingresaron; ST: Agustín Custodio, Ariel Rivero
Agustín Panza, Facundo Moreira, Javier Álvarez.
Director técnico: Rony Costa
Ayudante técnico: Federico Vázquez
Goles; PT 40′ Joaquín Colman (MI).
El mejor de la chancha; Castellanos y Joaquín Colman.
El mejor de Salto; Juan De los Santos y Paolo Tavárez.
Copa Nacional de Selecciones – cuartos de final: Maldonado Interior 1 – Salto 0.
Salto dejó el invicto en Pan de Azúcar.
Los primeros minutos del partido mostraron a una selección salteña muy ordenada, manejando la pelota y los tiempos del juego. El equipo visitante tenía el control de las acciones y dejaba ver una interesante calidad futbolística en su visita a Piriápolis, donde se disputó el encuentro en el estadio de Pan de Azúcar.
A los 10 minutos llegó la primera gran oportunidad. Junior Rodríguez ingresó al área con pelota dominada, intentó enganchar hacia adentro y fue derribado. Claro penal sobre el defensa salteño, que en esa jugada aparecía en una posición poco habitual, desprendido de su zona natural. El propio Rodríguez se hizo cargo del penal, pero el arquero adivinó la intención y contuvo el remate, evitando la caída de su arco y dejando a Salto sin una clarísima chance de ponerse 1 a 0.
Salto siguió insistiendo y generando aproximaciones sobre el arco del conjunto local, aunque sin lograr capitalizar las situaciones creadas. A los 36 minutos del primer tiempo llegó otra jugada polémica: Agustín Alves da Silva recibió habilitado, definió con precisión y marcó lo que parecía ser el gol de la apertura, pero el primer asistente levantó la bandera e invalidó la acción, por lo que el marcador continuaba 0 a 0.
Hasta ese momento, Maldonado Interior prácticamente no había inquietado. Era un mero espectador de lo que proponía Salto, que dominaba y buscaba el gol que le diera la ventaja. Pero el fútbol tiene esas leyes que muchas veces se repiten: los goles que no se hacen en un arco, se terminan pagando en el propio.
A los 40 minutos llegó un tiro de esquina que parecía sencillo de resolver para la defensa salteña. Sin embargo, Joaquín Colman se elevó en el área y conectó un cabezazo tremendo para poner el 1 a 0 a favor del local, sorprendiendo incluso al arquero Nicolás Sánchez, que poco pudo hacer ante un frentazo que encontró a un jugador de menor talla ganando entre los altos zagueros del conjunto salteño.
Así se fue Salto al descanso: perdiendo 1 a 0, luego de jugar un buen primer tiempo, de generar varias situaciones y de desperdiciar oportunidades que, finalmente, terminaron pagándose caro. Un resultado que parecía injusto por lo mostrado en la cancha, pero que el fútbol, muchas veces, también se encarga de dictar.
Segundo tiempo con cambios pero sin variantes en el marcador
En el segundo tiempo, Rony Guzmán Costa ensayó variantes para intentar generar mayor peligro sobre el arco rival y capitalizar las situaciones que se producían. Con los cambios ingresaron jugadores que buscaron abrir la cancha por las bandas, mientras que por el sector interno Agustín Panza intentó aproximarse en alguna oportunidad, aunque sin demasiadas posibilidades claras.
Lo cierto es que los delanteros de Salto acumulan ya 270 minutos sin convertir, una sequía que se extiende a los últimos tres partidos y que hoy pesa en el rendimiento ofensivo del equipo. Las oportunidades existieron, pero con el correr de los minutos los nervios comenzaron a hacerse sentir y el conjunto local fue cerrando cada vez más su partido.
Salto no tuvo una buena noche: no logró capitalizar sus chances ni mostró la contundencia necesaria en ataque. Esa falta de eficacia terminó pesando y el equipo naranjero debió regresar del departamento fernandino con las manos vacías.
Ahora el foco está puesto en el próximo fin de semana. El sábado, Salto será local en el cierre de la serie justamente ante Maldonado Interior, que llegará con la intención de asegurar su clasificación, mientras que el conjunto salteño buscará seguir con vida en el campeonato. Restan 90 minutos para dar vuelta esta serie y seguir camino firme hacia las semifinales de la Copa Nacional. Lo bueno es que Salto sigue dependiendo de si mismo.





