La mujer volvía de su trabajo en moto y regresaba a su casa que está ubicada en el barrio Salto Nuevo. Faltando veinte minutos para las doce de la noche del martes, se desplazaba por la calle Rivera, lo hacía tranquila y practicando el recorrido que realiza en forma habitual.
Pero la sorpresa estaba a la vuelta de la esquina. Al doblar con normalidad, dos sujetos se pararon frente a ella y la detuvieron y pese a que la víctima forcejeó con estos, de igual manera pudieron robarle. El hecho sorprende por la vivacidad con la que cometen sus fechorías los delincuentes. Los que huyeron en dirección al barrio Lazareto posteriormente al hecho. En tanto la víctima se retiró hacia su casa y desde allí formuló la denuncia.
Este hecho renueva la sensación de violencia con la que se quedaron varios vecinos de la Zona Este luego de vivir distintos episodios similares en los últimos tiempos. Uno de ellos, fue el disparador de la manifestación cuando una mujer denunció que había sido empujada de su motocicleta en marcha, en horas de la noche cuando regresaba de su trabajo, para ser robada, siendo que incluso recibió una golpiza al querer resistirse a los delincuentes.
Los mismos eran dos adolescentes conocidos por la Policía y con antecedentes criminales. A raíz de esta ola de denuncias, uno de ellos fue derivado por la Justicia Penal a la Colonia Berro, dependencia del INAU de la que había salido en libertad hacía 15 días, cuando cometió los delitos denunciados que lo regresaron al lugar.
Todas estas situaciones han calado en la sensibilidad de la población que ahora pide mano dura ante los delincuentes.
LA ESPERARON
La víctima venía tranquila y atenta a lo que pasaba cuando manejaba. Así se lo dijo a la Policía porque incluso no podía creer cómo habían ocurrido los hechos. Sobre las once y media de la noche la mujer salía de su trabajo y se dirigía a su casa de la calle Boycuá al 800 en el barrio Salto Nuevo.
Tomó el recorrido habitual y llevaba la cena en la mochila. Iba en su moto y se desplazaba por la calle Rivera, al llegar al cruce con 25 de Agosto aminoró la marcha para tomar por esta al sur y allí estaban ellos. Dos sujetos desconocidos se le pararon en la calle e hicieron que detuviera la marcha.
La mujer lo hizo y los mismos le exigieron que se sacara el casco que llevaba puesto y que se lo entregara, cinchándoselo. Esta les gritaba que esperaran porque el mismo estaba “prendido” y allí se lo sacó, entregándoselo.
Pero los malvivientes fueron por más y le pidieron a la mujer que les entregara la mochila, donde tenía un par de lentes, un teléfono celular con el cargador, la suma de 2.200 pesos uruguayos, un litro de leche y seis empanadas.
El susto fue mayor de lo esperado, y la mujer se retiró de inmediato hacia su casa desde donde formuló la denuncia ante la Seccional Tercera de Policía. Señaló que después de robarle los malvivientes huyeron hacia la zona del barrio Lazareto, donde se realizó un operativo sin resultados positivos. Además los efectivos policiales realizaron recorridas pero no pudieron dar con estos ávidos delincuentes.





