Lamentablemente -ya hablamos de años- el principal Museo de Salto, el del Hombre y la Tecnología, mantiene sus puertas cerradas a todo público.
De acuerdo a lo manifestado por las autoridades departamentales, en el mismo se vienen realizando restauraciones para dejarlo acorde a los tiempos que corren; dicha afirmación, de ser así, no puede ponerse en tela de juicio pues estaría dimensionando uno de los principales centros culturales del departamento y del país; de no ser así, estaríamos asistiendo a uno de los peores hechos contra nuestro patrimonio.
Varias voces se han alzado contra la eterna reforma; muchas, acusando al gobierno de omiso en sus responsabilidades; otras, señalando manejos que irían en detrimento, inclusive, de los incontables objetos históricos que allí se encuentran. Indudablemente que, para respaldar dichas acusaciones, deben de existir elementos probatorios sólidos, pues de ser así, estaríamos frente a horrores que podrían asimilarse a delitos.
Sea como fuere, no estaría mal que la Junta Departamental actuara conforme a sus potestades e investigara las razones por las cuales los salteños en general y los turistas en particular, no podemos disfrutar de uno de los acervos más importantes del Uruguay.
No podemos dudar de las buenas intenciones de quienes se desempeñan como gestores de ese sector, ni sostener algo que no nos consta; pero sí, como ciudadanos exigimos respuestas que clarifiquen el por qué las demoras en la reestructuración del mencionado Museo, es un enigma para todos.