La poesía, cuando suelta su voz auténtica, traspasa lo literario y se convierte en una forma de mirar el mundo. Eso parece ocurrir en Versos de pico y hocico, el libro de la escritora salteña Mercedes Calvo, con el que ganara el Concurso Literario Juan Carlos Onetti en 2024, en la categoría Literatura Infantil y Juvenil, que será presentado, según se anuncia, el próximo 5 de junio en Montevideo.

Mercedes Calvo presenta en Montevideo su premiado poemario en 2024
La escritora salteña, referente de la poesía infantil y de la mediación lectora en Uruguay, llegará el 5 de junio con un libro que celebra la libertad del lenguaje y la imaginación animal, con el que ganara el Premio Juan Carlos Onettti en el año 2024.
El poemario propone un viaje por una geografía poblada de animales, juegos verbales y múltiples formas poéticas. Leones, gacelas, osos, flamencos y monos atraviesan las páginas mientras la poesía cambia de traje, aparece como haiku, soneto, caligrama, anagrama, palíndromo, copla o verso libre. Más que un simple libro para niños, la obra parece dialogar con una tradición literaria que entiende que la infancia no es un territorio menor, sino uno de los espacios más fértiles de la imaginación.
Mercedes Calvo apuesta por la lentitud sensible de las palabras. Sus poemas no buscan domesticar la poesía, sino liberarla. “A la poesía no le gustan las jaulas”, dice uno de los conceptos que atraviesan el libro, y acaso allí resida la esencia de toda su obra, la defensa apasionada de la lectura como experiencia vital y no como obligación escolar.
DE LA TIERRA DONDE FLORECEN LOS NARANJOS
Nacida en Salto en 1949, Calvo desarrolló una extensa carrera como maestra y formadora. Desde 1971 trabajó en educación, enfocándose especialmente en el vínculo entre los niños y el lenguaje poético. Esa experiencia derivó en talleres, investigaciones y libros fundamentales sobre el tema, entre ellos Tomar la palabra. La poesía en la escuela, una obra de referencia para docentes y mediadores de lectura.
Su nombre alcanzó proyección internacional en 2008, cuando obtuvo el prestigioso Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños con Los espejos de Anaclara, consolidándose como una de las voces más relevantes de la literatura infantil uruguaya contemporánea.
Pero hablar de Mercedes Calvo implica también hablar de una concepción profundamente humanista de la lectura. En entrevistas y conferencias, la escritora ha insistido en que leer no consiste solamente en descifrar palabras, sino en aprender a mirar. “Los niños al nacer saben leer el mundo, no los libros; nos hacemos lectores viendo leer”, expresó en una recordada reflexión sobre mediación lectora.
Para Calvo, quien acerca libros a otros debe hacerlo desde la pasión y no desde el protocolo pedagógico. Rechaza la idea del mediador como un simple “puente” y lo compara, con humor y lucidez, con una “celestina” capaz de provocar el encuentro amoroso entre un lector y un libro. Esa mirada explica gran parte de su obra: en sus textos, la poesía nunca aparece como una lección, sino como una aventura.
CUANDO UN LIBRO CONDENSA UNA TRAYECTORIA
Versos de pico y hocico parece condensar toda esa trayectoria. El libro juega, pregunta, desafía y celebra. Pregunta dónde vive realmente la poesía: si únicamente en los poemas o también en una mirada, un paisaje, una melodía o un silencio. Y mientras formula esas preguntas, invita a los lectores —niños y adultos— a entrar en una “villa” imaginaria donde los animales recorren todas las casas posibles del lenguaje.
Hay algo profundamente quijotesco en la tarea que Mercedes Calvo sostiene desde hace décadas: defender la imaginación, eso que muchos suelen subestimar. Tal vez por eso sus libros no se limitan al público infantil. Dialogan también con los adultos que alguna vez fueron niños y todavía conservan, escondida entre la rutina, cierta capacidad de asombro.
La presentación en Montevideo será, entonces, mucho más que el reencuentro con un libro premiado. Será también el reconocimiento a una autora que ha hecho de la poesía una forma delicada y persistente del amor por transmitir enseñanzas; de alguien que sigue creyendo que las palabras pueden abrir ventanas allí donde otros ven paredes o muros inertes.
Finalmente digamos que la autora salteña reafirma una convicción que atraviesa toda su obra, leer sigue siendo una de las maneras más intensas de habitar el mundo.






