“Las primeras 72 horas la gente rescató a sus familiares con sus propias manos”
El devastador terremoto que afectó recientemente a Venezuela generó una inmediata movilización de la comunidad venezolana radicada en Uruguay, donde comenzó una campaña solidaria para reunir medicamentos, insumos médicos y artículos de primera necesidad destinados a las familias que perdieron todo.
Oscar Ramírez dialogó con EL PUEBLO y describió la angustia que vivió al conocer la noticia, así como la difícil situación que atraviesan miles de personas en las zonas más afectadas.
Del impacto inicial a la desesperación
Ramírez recordó con precisión el momento en que supo del desastre.
«Estaba en mi casa cuando empecé a ver publicaciones en las redes sociales. Al principio pensé que era un temblor más, porque suelen ocurrir sismos. Pero enseguida vi el desastre y lo primero que hice fue escribirle a mi familia para saber si estaban bien.»
Afortunadamente, sus padres y familiares viven en el estado Táchira, lejos de la zona donde se registró el mayor impacto, por lo que no sufrieron consecuencias directas. Sin embargo, reconoce que el golpe emocional fue muy fuerte.
«Aunque mi familia no estaba en la zona, ver esas imágenes te afecta muchísimo. Lo primero que uno piensa es cuánto tiempo llevará rescatar a todas esas personas.»
«La gente comenzó a rescatar con sus propias manos»
Para Ramírez, uno de los aspectos más dramáticos fue la falta de respuesta inmediata durante las primeras horas posteriores al terremoto.
«Las primeras 48 o 72 horas la propia gente estuvo tratando de sacar a sus familiares debajo de los escombros con sus propias manos. Eso fue lo que vimos todos. Buscaban a sus seres queridos y a sus mascotas esperando encontrarlos con vida.»
Explicó que recién después comenzaron a llegar brigadas internacionales de rescate.
«Gracias a Dios llegaron equipos de otros países. Creo que entre los primeros estuvieron El Salvador y Estados Unidos. Después fueron llegando más, pero las primeras 72 horas son fundamentales para salvar vidas.»
Pese al paso de los días, mantiene la esperanza de que aún puedan encontrarse sobrevivientes.
«Hay rescatistas que dicen que incluso ocho o diez días después todavía pueden aparecer personas con vida. A eso nos aferramos. Encontrar a alguien después de tantos días sería un verdadero milagro.»
Un futuro lleno de incertidumbre
Consultado sobre la reconstrucción de las zonas devastadas, Oscar considera que será un proceso extremadamente complejo.
«Sinceramente dudo que se reconstruya en el mismo lugar. Mucha gente quedó traumada para toda la vida. Lo más probable es que tengan que ser reubicados en otras zonas.»
A su entender, además de reconstruir viviendas será necesario atender las consecuencias sociales y psicológicas del desastre.
«No es solamente levantar edificios. Hay personas que perdieron a su familia, su casa y su trabajo. Recuperar una vida normal llevará muchísimo tiempo.»
Críticas a la respuesta del Estado
Durante la entrevista también manifestó una fuerte crítica hacia la actuación del gobierno venezolano frente a la emergencia. Según expresó, la población sintió un marcado abandono en los primeros momentos posteriores al terremoto.
«Las obras y la ayuda que requerían mayor presencia del Estado prácticamente no aparecieron. Mucha gente se sintió abandonada.»
Relató incluso el caso de una persona que perdió su vivienda y a varios familiares y decidió abandonar la zona con la intención de emigrar hacia Colombia.
«Hay personas que sienten que ya no tienen nada. Algunos decidieron irse porque perdieron absolutamente todo.»
La ayuda humanitaria será clave
Ramírez considera que durante los próximos meses la prioridad será sostener la asistencia humanitaria.
«La ayuda más importante ahora es para quienes se quedaron sin nada. Van a necesitar alimentos, medicamentos, ropa y todo tipo de apoyo durante mucho tiempo.»
Explicó que muchas familias permanecen alojadas en carpas improvisadas o en espacios públicos mientras esperan una solución habitacional.
«Por ahora muchos siguen en carpas o plazas. Lo urgente es contener la situación y después pensar en una reubicación definitiva.»
Campaña solidaria desde Uruguay
La comunidad venezolana organizada en Uruguay comenzó rápidamente una campaña de recolección de donaciones.
Todo lo recolectado será enviado a un centro de acopio en Montevideo, ubicado en Manuel Flores Mora 1486, desde donde partirá la ayuda humanitaria hacia Venezuela.
«La idea es reunir todo lo posible y enviarlo al depósito central en Montevideo para que llegue cuanto antes a quienes más lo necesitan. Cada colaboración puede hacer una diferencia», concluyó Oscar Ramírez.
Finalmente, agradeció la ayuda que se está gestando desde Uruguay para llegar, sobre todo, a aquellas personas que «gracias a Dios pudieron sobrevivir al desastre».






