Vecino alerta al 911 y frustra el robo de una moto en plena noche: el ladrón ya fue condenado

​Un testigo vio al delincuente forzando el vehículo en calle Luis Alberto de Herrera. La Policía lo detuvo en el lugar y la Justicia de Salto dictó sentencia en tiempo récord. La colaboración ciudadana y la rápida respuesta policial permitieron recuperar una motocicleta hurtada y detener al autor del hecho en la zona céntrica de Salto.

​El operativo comenzó el pasado 2 de julio, próximo a las 23:00 horas, cuando un llamado al servicio de emergencias 911 alertó sobre una situación sospechosa en la calle Luis Alberto de Herrera al 400. Al arribar al lugar, los efectivos policiales se entrevistaron con un vecino de 31 años, quien manifestó que minutos antes había observado a un sujeto forzando la careta de un birrodado, motivo por el cual decidió dar aviso inmediato a las autoridades.

​En el sitio, los uniformados interceptaron a otro hombre de 31 años que tenía la moto en su poder. Al ser interrogado, el individuo no poseía ningún tipo de documentación del vehículo ni la llave de encendido. Además, el rodado presentaba evidentes daños en su sistema de arranque. Al no poder justificar de manera coherente la procedencia de la moto, y tras consultar al Centro de Comando Unificado, se informó a la Fiscalía de Turno, que dispuso la detención del sospechoso y el traslado del vehículo a la comisaría.

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​Poco después, una joven de 18 años se presentó en la dependencia policial para radicar una denuncia por el hurto de su motocicleta. Los datos aportados por la víctima coincidieron de forma exacta con el birrodado que acababa de ser incautado. El caso quedó bajo la órbita de la Dirección de Investigaciones.

​Tras celebrarse la audiencia en el Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal y de Adolescentes de Segundo Turno de Salto, se dictó la condena para el detenido, identificado bajo las iniciales J.A.T.D. (31 años).

​El implicado fue hallado autor penalmente responsable de un delito de hurto y se le impuso una pena de tres meses de prisión. Sin embargo, con el descuento del tiempo que permaneció detenido, la pena se sustituyó por un régimen de libertad a prueba (amparado en la Ley 19.889), bajo las siguientes condiciones obligatorias:

​Fijación de domicilio: Deberá residir en la dirección declarada ante el juzgado.
​Supervisión oficial: Queda sujeto a la orientación y vigilancia permanente de la Dirección Nacional de Medidas Alternativas (DI.NA.MA.).
​Presentación policial: Obligación de presentarse una vez por semana en la seccional policial de su barrio, sin permanencia.
​Servicio comunitario: Deberá realizar tareas comunitarias en organismos públicos o ONGs de utilidad social, dos veces por semana, dos horas por día, durante un período de 30 días.

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