Denunciaron destrozos en el Merendero Andresito, que asiste a más de 65 niños en Barrio Nuevo Uruguay. Preocupación por la reiteración de hechos.
Según pudo saber EL PUEBLO, un nuevo hecho de vandalismo volvió a sacudir al Barrio Nuevo Uruguay y generó profunda preocupación entre vecinos y organizaciones sociales de la zona. En esta oportunidad, los destrozos afectaron directamente al Merendero Andresito, un espacio solidario que cumple un rol fundamental en la comunidad.
El merendero, que funciona bajo la órbita del Club de Leones Filial Andresito del Club de Leones Salto Los Azahares, brinda diariamente merienda, contención y acompañamiento a más de 65 niños y niñas. Los daños materiales registrados son significativos, pero el impacto social resulta aún más grave, ya que se trata de un lugar clave para decenas de familias del barrio.
Desde la institución señalaron que el Merendero Andresito no es solo una estructura edilicia, sino un espacio de encuentro, cuidado y apoyo comunitario, sostenido por el esfuerzo de voluntarios y vecinos comprometidos. Atacar un sitio de estas características implica afectar directamente el trabajo solidario y el entramado social que se construye día a día.
Este nuevo episodio vuelve a poner en evidencia la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad y prevención en el barrio, así como de proteger los espacios comunitarios que cumplen un rol esencial en la contención social. La reiteración de hechos de vandalismo genera desaliento y un marcado sentimiento de indefensión entre quienes destinan tiempo y recursos a tareas solidarias.
Desde el Club de Leones se remarcó la importancia de que las autoridades actúen con rapidez y firmeza, identificando a los responsables y aplicando las sanciones correspondientes, para evitar que estos hechos queden impunes. En ese sentido, se informó que ya se realizó la denuncia correspondiente con el objetivo de lograr el esclarecimiento del hecho.
El Club de Leones Salto Los Azahares y su Filial Andresito reafirmaron su compromiso con la solidaridad y el trabajo colectivo, e hicieron un llamado a la comunidad a cuidar y defender estos espacios que representan oportunidades, contención y esperanza para los más chicos. Porque cuando se ataca un merendero, se daña a toda la comunidad.








