Dentro de las recientes revelaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se incluye el hecho de que Salto es el segundo departamento con mayor desocupación en el país, luego de Río Negro.
El hecho aparece llamativo y es por eso que entendemos deben analizarse algunos aspectos puntuales de estos estudios estadísticos.
1) Salto es una ciudad que según la mayoría de los visitantes muestra un mayor movimiento propio en comparación con otras ciudades del interior. Esto parecería contradecir el resultado de las encuestas del INE.
Sin embargo, este mismo hecho, de ciudad “con luces propias”, lleva a que en algunos ámbitos aparezcan aspectos contraproducentes.
Nos explicamos, cualquiera que concurra al centro de la ciudad los días sábados por la mañana se encontrará con una pléyade de gente ociosa o semiocupada.
Cuidadores de coches, malabaristas, vendedores de pequeñas artesanías y garrapiñeros, entre otros.
En algunos casos, estamos de acuerdo que se trata de gente a la que no le ha quedado otra cosa a mano para mantener a su familia que ponerse a cuidar motos.
Pero también hay gente que ha llegado a esta situación –los malabaristas y algunos artesanos por ejemplo – que está en esto por propia opción.
2) Lejos de ser este un síntoma de la desocupación, creemos que es uno de los “dolores del crecimiento”. Hemos visto que artesanos y malabaristas sobre todo, proceden de otros departamentos, como también muchas de las familias que engrosan los asentamientos urbanos y suburbanos, que llegan por diferentes motivos a nuestra ciudad y ya no se van.
No tenemos dudas que la situación en el departamento no es la mejor, pero honestamente no creemos tampoco que sea de lo peor del país.
Las cosas en su lugar, obviamente que debemos extremar el esfuerzo para que el nivel de ocupación en el departamento sea el mejor posible, como también lo sea el nivel de vida en general, pero es importante que estos aspectos no se manipulen antojadizamente porque esto es usar la situación de quienes tienen menos recursos y menos posibilidades para presentarlos de acuerdo a sus intereses.
Para entendernos. Las cosas no están muy bien, pero tampoco es un desastre.
Juntemos esfuerzos para seguir mejorando.





