Uruguay protege a menores en internet

El Parlamento de Uruguay inició una consulta nacional para regular el uso de redes sociales y pantallas, buscando proteger a menores en el entorno digital.

Uruguay avanza en un plan para proteger a los menores en internet

Una movida necesaria

El Parlamento dio un paso fundamental esta semana. Este martes se abrió una consulta nacional prerregulatoria para abordar los riesgos que sufren los menores en internet. El objetivo principal es escuchar a toda la sociedad antes de redactar un nuevo proyecto con el objetivo de convertirlo en ley. La Cámara de Diputados impulsa esta iniciativa y busca analizar el impacto que tienen las plataformas digitales y la inteligencia artificial en la vida de los menores. Las autoridades saben que el problema es muy complejo. Por eso, prefieren debatir con tiempo y con la participación activa de la gente.

Escuchar antes de votar

El diputado Rodrigo Goñi lidera esta propuesta desde el Poder Legislativo. La intención es recibir ideas de expertos, educadores y de las propias familias uruguayas. No se quiere legislar a las apuradas ni copiar leyes extranjeras sin mirar nuestra realidad. “Buscamos abordar una legislación con más elementos, más voces y más respuestas”, explicó el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Goñi en declaraciones a Búsqueda. La meta es regular el entorno digital con una mirada enfocada en los derechos de la infancia. La tecnología avanza rápido y las normas actuales quedaron viejas. El diálogo profundo es la herramienta elegida para encontrar soluciones reales.

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La realidad de nuestros gurises

Los datos en nuestro país muestran un panorama que nos debe preocupar a todos. Según el informe Kids Online de Unicef, todos los niños y adolescentes uruguayos accedieron alguna vez a internet. Siete de cada diez menores se conectan todos los días de la semana. El teléfono celular es la herramienta preferida por los chiquilines para entrar al mundo virtual. Ocho de cada diez lo usan a diario en sus casas. Lo más llamativo es que la mitad de ellos admite usarlo casi todo el tiempo. Estos números marcan una realidad inocultable en los hogares de nuestro país.

Los problemas en casa

El uso excesivo de las pantallas ya muestra consecuencias negativas en la vida cotidiana. Uno de cada diez gurises reconoce que tiene problemas con el estudio o la familia por estar conectado. Las redes sociales atrapan su atención durante horas y horas. El informe de Unicef revela que el 29% de los menores bajó sus notas escolares por este motivo. Además, el 26% de los encuestados confesó que dejó de comer o dormir por quedarse mirando el celular. Son situaciones que se repiten en muchos hogares todos los días. Los adultos muchas veces no saben cómo poner límites claros.

El peligro de los riesgos silenciosos

Estar conectados tantas horas expone a los menores a situaciones muy complejas. Casi el 28% de los niños y adolescentes uruguayos sufrió algún episodio negativo en internet. Muchos de ellos ven contenidos violentos o no aptos para su edad. El 42% de los menores fue contactado por un desconocido en las redes sociales. Sin embargo, solo el 18% de los padres se enteró de esta situación. Existe una distancia muy grande entre lo que hacen los hijos y lo que los adultos saben. La mitad de los jóvenes dice que no se siente totalmente segura cuando navega.

Uruguay frente al espejo del mundo

Si miramos hacia afuera, nuestro país tiene características muy particulares en esta materia. Uruguay lidera el acceso a internet en América Latina gracias a su fuerte conectividad. Esto trae grandes beneficios educativos, pero también multiplica los riesgos. El tiempo que pasan los menores frente a las pantallas supera ampliamente lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. La OMS aconseja que los niños pequeños no pasen más de una hora por día frente a un dispositivo. En nuestro suelo, esa cifra se multiplica de forma alarmante desde edades muy tempranas. Las redes como TikTok ganan la batalla por el tiempo libre.

La falta de herramientas adultas

La falta de herramientas en los hogares es otro de los puntos débiles de esta cadena. Los chicos no son expertos digitales aunque manejen el celular con mucha facilidad. Su nivel de habilidades para defenderse de los peligros crece recién con los años. Casi tres de cada diez menores creen que sus padres no saben nada de lo que hacen en línea. El control parental y el diálogo en el hogar son fundamentales pero se usan poco. Los adultos también sufren la falta de regulación propia con la tecnología. El ejemplo que damos en casa influye de forma directa en su conducta.

Diferencias que marcan la cancha

El comportamiento digital también varía según la edad y el género de los chiquilines. Las mujeres y los varones usan internet de maneras muy distintas en nuestro país. Los varones eligen mayoritariamente los juegos en línea como Fortnite o Clash Royale. Las gurisas prefieren las redes sociales como Instagram y TikTok para comunicarse. El informe de Unicef muestra que el entorno digital suele ser más agresivo con las mujeres. Ellas reportan una mayor cantidad de mensajes violentos o discriminación por su género. Estas diferencias son claves para pensar en una regulación eficiente.

La edad cambia los riesgos

Los peligros cambian por completo a medida que los menores van creciendo. Los niños de nueve a doce años muestran menos habilidades para responder a los riesgos virtuales. Solo tres de cada diez saben cómo poner su perfil en modo privado. En cambio, los adolescentes de dieciséis años dominan mejor estas herramientas de seguridad. El noventa por ciento de los más grandes sabe cómo bloquear a alguien. Sin embargo, los adolescentes se exponen a situaciones más complejas fuera de las pantallas. Tres de cada diez se encontraron cara a cara con desconocidos de internet.

Diferencias de edad y género

El comportamiento digital varía bastante según el género y los años de los usuarios. Los varones eligen mayoritariamente los videojuegos en línea como Fortnite o Clash Royale. Por su parte, las chiquilinas prefieren redes sociales como Instagram y TikTok. El entorno digital suele mostrarse más agresivo y discriminatorio con las mujeres.

Experiencias de regulación mundial

La iniciativa uruguaya coincide con una fuerte tendencia regulatoria a nivel global. Australia prohibió por ley el acceso a redes sociales a menores de 16 años bajo multas millonarias. En Europa, Francia avanza con restricciones severas en liceos para menores de 15 años. El Reino Unido aprobó normas para devolverle el control digital a los padres de familia. Asimismo, los Emiratos Árabes Unidos implementan sistemas rigurosos de verificación de identidad digital. El mundo busca frenar el impacto de los algoritmos en la salud mental.

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