INAC señaló que Uruguay debe aumentar su producción cárnica para cumplir con la cuota de 324.000 toneladas otorgada por China.

Uruguay busca aumentar su producción cárnica para responder a la mayor demanda de China
Uruguay enfrenta un nuevo desafío en materia de comercio exterior: incrementar su producción de carne para poder responder a la importante cuota de exportación otorgada por China, uno de los principales destinos de la carne uruguaya. Así lo afirmó el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, quien destacó la relevancia estratégica de este mercado y la necesidad de aprovechar al máximo las oportunidades comerciales abiertas.
“La carne de Uruguay sigue conquistando China y todavía hay mucho espacio para conquistar”, aseguró Scayola en diálogo con Comunicación Presidencial, al referirse al posicionamiento alcanzado por el producto nacional en el exigente mercado asiático.
En este contexto, el titular del INAC confirmó que participará junto a una delegación uruguaya en la feria SIAL Shanghái 2026, uno de los eventos más importantes del sector alimentario a nivel internacional, que se desarrollará del 18 al 20 de mayo en China. Uruguay asiste de manera ininterrumpida desde hace dos décadas, consolidando una presencia comercial que, según Scayola, permite competir “de igual a igual e incluso mejor que Australia”.
Como parte de la estrategia de posicionamiento, Uruguay también ha profundizado acciones promocionales mediante acuerdos con cadenas hoteleras y gastronómicas, además de invitar a destacados chefs chinos a conocer de primera mano el sistema productivo uruguayo. La apuesta apunta a fortalecer la imagen de calidad, trazabilidad y confiabilidad que caracteriza a la carne nacional.
Uno de los puntos centrales de la agenda será la reunión que Scayola mantendrá con autoridades del Ministerio de Comercio de China para gestionar la administración de la cuota de exportación de 324.000 toneladas de carne, otorgada a Uruguay con un arancel preferencial del 12%.
Según explicó, el proceso mediante el cual China reguló el comercio a través de esta cuota fue “prolijo, transparente y profesional”, y permitió a Uruguay acceder a una participación superior a la esperada, algo que no ocurrió de la misma forma con otros competidores como Brasil y Australia.
“Ahora nos enfrentamos al desafío de ser recíprocos y cumplir con esa cuota”, sostuvo el jerarca, subrayando que para lograrlo será imprescindible elevar la producción nacional.
De acuerdo a los datos aportados por el INAC, Uruguay exportó unas 350.000 toneladas de carne entre 2021 y 2023, mientras que desde 2024 hasta la actualidad las ventas se ubicaron en torno a las 220.000 toneladas, cifras que muestran la necesidad de ampliar la disponibilidad de materia prima si se pretende sostener el crecimiento comercial.
“El mundo demanda carne y Uruguay debe producir más para aprovechar mejor la tierra, cumplir con la misión de vender carne al mundo, generar divisas y sostener una industria solvente”, enfatizó Scayola.
El presidente del organismo explicó además que la cuota fue distribuida entre todos los exportadores habilitados, incluyendo empresas sin antecedentes exportadores, con el objetivo de democratizar el acceso al negocio internacional.
“Nuestra misión es distribuir de manera equitativa y con criterios objetivos”, señaló.
Otro aspecto clave es el impacto arancelario. Mientras las exportaciones dentro de la cuota pagan un 12% para ingresar al mercado chino, las ventas realizadas fuera de ese cupo enfrentan un arancel del 55%, una diferencia que vuelve altamente estratégica la utilización eficiente del volumen asignado.
Aunque Scayola aclaró que Uruguay no perdería el mercado chino en caso de no completar la cuota —ya que no existen sanciones directas—, remarcó que cumplir con el volumen comprometido resulta fundamental para mantener la credibilidad y confianza construidas por el país.
“China apostó por Uruguay, incluso quitando espacio a Brasil y Australia. Tenemos que hacer el máximo esfuerzo para responder a esa confianza y lograr que el sector privado acompañe con materia prima”, afirmó.
En paralelo, el jerarca adelantó que mantendrá reuniones con exportadores de Argentina, Brasil y Australia para conocer cómo están gestionando estos países sus respectivas cuotas y evaluar posibles estrategias comparadas.
El desafío para Uruguay es claro: transformar la oportunidad comercial en crecimiento productivo sostenido, consolidando así su lugar en uno de los mercados más codiciados del mundo.






