Universitario y Ferro Carril después de ese tibio 0 a 0

La moneda sigue en el aire

A esta altura….¿qué duda queda?  Universitario y Ferro Carril en la Copa de Clubes de la Organización del Fútbol del Interior (OFI) siempre genera una expectativa singular, pero el partido de ida por los octavos de final de la Divisional A terminó dejando un sabor amargo. El 0 a 0 no solo reflejó la paridad, sino también un planteo táctico donde el miedo a perder superó las ganas de ganar. Para colmo en el caso de Universitario, el penal malogrado. Del remate de Franco Ávalos al rechazo de Leo Fagúndez


Pizarra sobre audacia

Cuando se habla de un fútbol recortado y sin vuelo ofensivo, se apunta directamente a la propuesta de ambos entrenadores. Se vio un partido típicamente de copa: trabado, friccionado en la mitad de la cancha y  con una alarmante falta de ideas en los últimos tres cuartos del campo. ¿Cuántas chances de gol en 90 minutos?. Cuatro, cinco, no más que eso El hecho es que se conocen de memoria. Universitario intentó mantener el orden y apelar a la localía, mientras que Ferro Carril se plantó bien parado, sabiendo que definir en el juego de vuelta es una ventaja importante.
Las individualidades que suelen desequilibrar en el fútbol salteño estuvieron controladas o faltas de chispa. Faltó el cambio de ritmo, el pase filtrado y la rebeldía para romper los esquemas defensivos que ambos plantaron. Por eso el 0 a 0 se prolongó inconmovible. Con un detalle no menor: los cuatro delanteros de punta fueron sustituídos en el segundo tiempo: Santiago Falcón, Natanael Tabárez, Gabriel Tabárez y Matías Morales.

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La decepción del hincha

El aficionado que fue al complejo rojo (o lo siguió por la transmisión) se quedó con las ganas de ver el potencial real de dos de los planteles más ricos del medio. En lugar de un partido vibrante, el espectáculo se diluyó en faltas tácticas, protestas y un ritmo lento que favoreció las defensas por sobre los ataques. Los arqueros tuvieron una tarde relativamente tranquila, lo que habla a las claras de la escasez de situaciones de peligro neto.
El verdadero peligro de un 0 a 0 en la ida es que deja un escenario de  paridad absoluta pero con una presión psicológica inevitable para la revancha.
Ahora la localía cambia y Ferro tendrá la obligación de asumir un rol más protagónico. Sin embargo, sabe que recibir un gol de Universitario lo obligará a ganar sí o sí.
Para la «U», el negocio puede estar en abroquelarse bien y aprovechar los espacios que Ferro Carril deje al adelantarse. Un gol en el segundo partido en este tipo de definiciones pesa muchísimo desde lo anímico.
El partido de ida fue un ajedrez rústico. Ninguno quiso dar el brazo a torcer y arriesgar de más, prefiriendo dejar la llave abierta antes que quedar expuesto. La decepción estética del primer chico se olvida rápido si el desquite regala la emoción que Ferro Carril y Universitario merece. La moneda está en el aire. Verdad, a capa y espada.


El tiempo «Gladia»

Un «Punto de Oro» con valor estratégico

El empate de Gladiador en su visita a Bella Vista de Paysandú por la ida de los octavos de final de la Copa de Clubes de OFI es, sin dudas, un resultado con un enorme valor estratégico y anímico. Traerse un 0 a 0 de una cancha siempre difícil como la sanducera no solo cumple el objetivo de dejar la llave abierta para definir en el Dickinson, sino que agiganta una estadística que empieza a pesar en el plano psicológico: el equipo mantiene su invicto tras siete partidos disputados.
En los mano a mano de OFI, conseguir un resultado positivo de visitante es media clasificación. Gladiador fue consciente de los riesgos, supo sufrir cuando el rival apretó y manejó los tiempos del partido con inteligencia táctica.


Mantener el arco en cero ante un grande del litoral como Bella Vista demuestra la madurez del bloque defensivo.: Leandro Fagúndez para atajar y para sostener el sistema: Araújo y Franco Suárez por las bandas; Izaguirre y Federico Pereira en el refugio central El equipo supo abroquelarse, cortar los circuitos del rival y cerrarle los caminos.

El negocio de la ida

El 0 a 0 traslada toda la presión al equipo sanducero para la revancha. Gladiador sabe que ahora define ante su gente, en su entorno, donde se hace fuerte y donde el empuje de su barriada juega un papel fundamental.
Sostener un invicto de siete partidos en el torneo más competitivo del fútbol del interior no es casualidad; es el reflejo de un equipo sólido, solidario y con un marcado carácter competitivo. Pero además, retornos que no faltaron como en el caso de Agustín Alvez Da Silva-
No perder en siete presentaciones habla de un plantel que sabe adaptarse a diferentes contextos, ya sea proponiendo de local o resistiendo y contragolpeando de visitante. 630 minutos sin caídas. No está mal.
Para el jugador de Gladiador, verse invicto a esta altura de la competencia genera una enorme inyección de confianza. Para los rivales, se traduce en el respeto de saber que van a enfrentar a un equipo durísimo de roer, que no se dobla fácilmente bajo presión. El plantel vuelve a entrenar hoy. Sin lesionados ahora. Gladiador el que responde y ese barrio, a manera de escudo perfecto. Lo es.

    (Registro gráfico: portal «Gladia» de corazón)


El desquite en Salto

En la hora de rematar la faena

Aunque el resultado es excelente, la llave sigue abierta y el cuerpo técnico sabe que no hay margen para el exceso de confianza. El 0 a 0 es un arma de doble filo: obliga a ganar en casa.
En la revancha, Gladiador tendrá que soltar un poco más sus amarras ofensivas. Ya no bastará con defender el cero; habrá que proponer, buscar las bandas y habilitar a los delanteros para romper el esquema que plantee Bella Vista.
El gran objetivo será mantener la concentración atrás. Un gol de Bella Vista en Salto obligaría a Gladiador a ganar el partido sí o sí, por lo que el equilibrio entre la audacia para atacar y la cordura para defender será la clave de la clasificación. Para el equipo de Jorge Noboa, eliminar a Bella Vista generará dos aspectos no menores: 1) Avanzar a Cuartos de finales. 2) Ser uno de los mejores ocho, es asegurarse una casilla en la Copa del Interior en el 2027.
Gladiador plantó bandera en Paysandú. Que es un puntazo de otro, es parte misma de una certeza sin cuestionamiento. En los últimos partidos de Gladiador, tres 0 a 0. Dos de ellos frente a Universitario en la primera fase y de última, ante Bella Vista en tierra sanducera.

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