
La pretemporada. Con Polancos en el horizonte y la Copa de OFI después. La mecánica roja
El presente de Universitario no conoce de pausas. El actual monarca del Interior atraviesa una etapa de intensa preparación, con la mirada fija en la defensa de un título que le otorgó el máximo estatus en el fútbol de la Organización del Fútbol del Interior (OFI). Bajo la conducción técnica de Alejandro Irigoyen, el equipo rojo ha diseñado un plan de acondicionamiento que prioriza la base física como motor para el talento futbolístico. Es el tercer año consecutivo de Alejandro Irigoyen en el mando.
LA INGENIERA DEL NUEVO PLANTEL
Para Irigoyen, la premisa de esta temporada es clara: evolución. El entrenador sostiene que el grupo actual supera en variantes al del ciclo anterior. «Tenemos mejor plantel que el año pasado; lo fortalecimos»*,
en el apunte del DT a EL PUEBLO, destacando una pretemporada que incluyó seis lunes consecutivos de trabajos de potencia en la arena, antes de volcarse de lleno a la velocidad, el ritmo y los conceptos tácticos que el equipo empezó a plasmar desde el pasado 17 de febrero.
La estructura del campeón se ha nutrido con nombres de jerarquía y proyección.
Como para pasar revista.
«Marcelo Muniz« (proveniente de Almagro)
» Tomás Koll** (desde Nebel de Concordia)
» Juan Ángel Albín»
» Martín Lima»
» Matías Morales»
» Juan de los Santos» (ex-Gladiador)
» Marcos Pintos» (ex-Salto FC)
Sin embargo, el rubro incorporaciones dejó una nota de desencanto para el cuerpo técnico. La llegada del duraznense Alexander García quedó descartada. Irigoyen no ocultó su malestar ante la situación, señalando que el jugador «faltó a la palabra», tras haber alcanzado un acuerdo verbal en el pasado mes de diciembre.
EL CAMINO AL DEBUT Y LAS BAJAS MÉDICAS
La puesta a punto tendrá un hito importante el próximo, cuando Universitario se mida en un partido amistoso frente a Independiente de Juan Lacaze, cita pactada en el campo de juego de la «U». Será una oportunidad vital para observar el acople de las nuevas piezas, especialmente considerando que el plantel no podrá contar momentáneamente con Octavio Pintos y Tomás Medina, ambos al margen por razones físicas.
Del plantel del año pasado, los alejamientos por dos: Richard Eduardo Rodríguez a Ferro Carril y Franco Matías Bentín al club Limeño de El Salvador.
EL HORIZONTE DEL 2 DE MAYO
El calendario ya tiene una marca roja: el 2 de mayo. Ese día, Universitario iniciará formalmente la senda competitiva, asumiendo el partido ante Polancos de Colonia, quien fue Campeón en la Divisional «B» en la edición 2025.
Es cosa concreta que para Universitario, la cuenta regresiva ha comenzado. Con un plantel que combina la experiencia de la gloria obtenida y la frescura de sus refuerzos, Universitario se prepara para demostrar que su ambición sigue intacta. La consagración roja a nivel del Interior. Esa vara en lo alto, la que no deja de ser invocada por Alejandro Irigoyen.
El DT rojo y el caso de Alexander García: «El que no quiera estar, mejor que no esté»

El valor de la palabra y el compromiso: El «No» que redefinió el esquema de Irigoyen
En el fútbol, como en la vida, los acuerdos de palabra suelen ser el cimiento sobre el cual se construyen los grandes proyectos. Sin embargo, para Universitario, el camino hacia la defensa del título del Interior encontró un obstáculo inesperado: la marcha atrás de Alexander García. El jugador duraznense decidió finalmente permanecer en Wanderers de su liga de origen, dejando una vacante en la planificación roja y, sobre todo la reflexión del DT rojo. No se guardó el pensamiento
Alejandro Irigoyen, lejos de buscar excusas, enfrentó la situación con la frontalidad que lo caracteriza. Para el técnico, el fútbol no es solo una cuestión de nombres, sino de voluntades alineadas hacia un mismo objetivo.
LA ADHESIÓN COMO PILAR INNEGOCIABLE
La ausencia de García no solo modifica un dibujo táctico; toca una fibra sensible en la ética de trabajo del cuerpo técnico. «Faltó a la palabra», sentenció Irigoyen con la sobriedad de quien prioriza la integridad del grupo por sobre el talento individual.
Para el estratega de la «U», el compromiso es el primer requisito para vestir la camiseta del campeón:
«No puedo dejar de decir lo que pienso: el que no quiera estar, mejor que no esté. El que viene y no suma, termina restando. A eso lo tengo claro».
Bajo la óptica de Irigoyen, un plantel es un ecosistema delicado donde la armonía interna es tan crucial como la condición física. La lógica es implacable: un jugador sin convicción se convierte en un peso muerto para la estructura colectiva.
«EL ESQUEMA SOBRE EL NOMBRE»
Cada pieza debe encajar en un funcionamiento general. Si la pieza no desea ser parte del rompecabezas, el sistema se resiente: «la adhesión indispensable».
Para el DT, este factor no se negocia ni se entrena; «se tiene o no se tiene». Es ese fuego sagrado que empuja al jugador en los trabajos de arena y en los minutos finales de un partido decisivo.
La baja de García, aunque significativa desde lo técnico, termina fortaleciendo el discurso del entrenador hacia el resto de los futbolistas. Universitario se queda con los que eligieron estar, con aquellos que el 17 de febrero dieron el «sí» y se pusieron a las órdenes para revalidar la corona.
Con los refuerzos ya integrados y el amistoso ante Independiente de Juan Lacaze en el horizonte inmediato, el mensaje de Irigoyen ha quedado claro en los pasillos del club: en la «U» solo hay lugar para el compromiso absoluto. La defensa del trono del Interior requiere, antes que nada, hombres de palabra. Alejandro Irigoyen lo siente así. Al fin de cuentas, la palabra compromiso, no pasa de largo. Y se queda.
Al doctor de la «República»

La toma gráfica derivada a EL PUEBLO por Luis Ignacio «Tony» Suetta, porque se relaciona a un tributo especial. Cuando Salto Nuevo celebró los 80 años de vida social y deportiva. La noche de los homenajes y uno de ellos al Dr. LUIS POZZI RIVAS, quien falleciera días pasados. Por eso esta foto, tiene su valor implícito, porque Salto Nuevo no hizo menos que extender la valoración a quien vida supo ser un colaborador incondicional con la causa albiverde. «Tony» Suetta con el entonces presidente Alejandro Moreira y la misión contemplada: que el doctor de la «República» supiera lo que significó en la historia de Salto Nuevo, desde lo deportivo y desde lo humano.





