Carlos Fraga explicó por qué la escuela no pudo desfilar, denunció incumplimientos graves y confirmó gestiones para salir a la avenida pese al duro golpe sufrido.

La Escuela de Samba Unidos de la Zona Sur vivió una de las noches más difíciles de su historia reciente. Así lo relató su referente, Carlos Fraga, en diálogo con este medio, al explicar por qué la agrupación no pudo desfilar en la jornada anterior del Carnaval, pese a meses de trabajo sostenido.
Fraga comenzó el relato visiblemente golpeado por lo ocurrido. “Estoy tratando de recuperarme de lo sucedido ayer”, dijo, antes de reconstruir paso a paso una situación que terminó dejando a la escuela fuera de competencia y sin poder mostrar el espectáculo que había preparado.
Según explicó, Unidos de la Zona Sur había cerrado un acuerdo económico con un carnavalesco proveniente de Artigas, cumpliendo con los trámites formales y comenzando el trabajo con anticipación. Durante más de un mes se avanzó en la preparación de los carros y en la organización general, pero con el correr de los días comenzaron los incumplimientos. “Quedó por mandarnos la ropa de la batería y de la valla. Pasaban los días y no llegaba”, relató.
La situación se agravó en la jornada previa al desfile. La escuela aguardaba la llegada de ómnibus que debían trasladar a integrantes de la comisión de frente desde Artigas y a otros grupos que participarían en distintas alas, con fantasías ya pagadas. Sin embargo, los ómnibus nunca llegaron a Salto y la persona responsable del acuerdo no apareció. “Quedamos sin gran parte de la escuela”, resumió Fraga.
A eso se sumó otro problema clave: los carros no fueron terminados. Si bien la escuela había avanzado en buena parte de la decoración, faltaba el “toque final” comprometido por el carnavalesco. Pero el punto más delicado fue la imposibilidad de presentar la carpeta obligatoria ante el jurado, donde se detalla la samba, el enredo y el concepto general del espectáculo. “Nunca la trajo, nunca la presentamos, y eso prácticamente nos dejaba descalificados”, explicó.
Ante ese panorama, la decisión fue no salir. “No queríamos dar un espectáculo que no era el que habíamos prometido ni el que veníamos preparando”, sostuvo Fraga. La ilusión era grande y el golpe fue durísimo, pero la noche dejó también una señal de respaldo. Más de cien personas se reunieron en la chacra de Noboa para acompañar a la escuela. “Eso fue muy fuerte. La gente nos dio un apoyo enorme”, destacó.

El impacto fue especialmente duro entre los más chicos. “Los niños estaban muy mal, las madres muy enojadas”, contó, sin ocultar el desgaste emocional que atravesó a toda la escuela. A pesar de haber cerrado deudas pendientes del Carnaval anterior y de haber trabajado con transparencia, lo ocurrido dejó a Unidos de la Zona Sur con un nuevo y pesado compromiso económico. “Esto nos deja muchísima deuda”, admitió.
En paralelo, la escuela inició los trámites legales correspondientes y se encamina a presentar una denuncia por estafa. Pero, lejos de quedarse solo en el reclamo, Fraga remarcó el acompañamiento recibido: otros carnavaleros, presidentes de escuelas de samba, artistas invitados y la prensa local. “Todo el mundo nos está tendiendo la mano. Estamos recontra agradecidos”, señaló.
Con ese respaldo como motor, la escuela evalúa ahora la posibilidad de salir a desfilar igualmente, aunque sea con parte del vestuario disponible. “No queremos dar lástima. Queremos salir para demostrar que seguimos vivos y vamos a seguir adelante”, afirmó Fraga. La decisión final depende de la autorización de la organización del Carnaval, con la que buscan actuar “sin pasar por encima de nadie”.
Entre quienes empujan para que Unidos de la Zona Sur esté en la avenida están la portabandera llegada desde Porto Alegre y artistas como Santuccio, cantante de Cerrito de Montevideo, que ya se encuentran en Salto y manifestaron su voluntad de participar. “Tenemos que estar”, fue el mensaje que recibió Fraga y que hoy sostiene la esperanza.
“Acá no es como en la murga, que nos podemos pintar la cara. Acá salimos a cara limpia”, cerró el referente de la escuela, agradeciendo el aliento recibido y dejando en claro que, pese al golpe, Unidos de la Zona Sur no piensa bajar los brazos.





