
Dr. Enzo Molina Franchini
Presidente
Junta Departamental de Salto
El jueves 8, el Gobierno Departamental hizo entrega a la Junta Departamental de Salto del Presupuesto Quinquenal para el período 2025–2030. No es un proceso administrativo más: es una instancia en la que se expresa una forma de mirar el territorio, de comprender sus necesidades y de asumir responsabilidades concretas hacia el futuro.
Todo presupuesto es, en esencia, una declaración de prioridades. Y en un departamento de frontera como Salto, esas prioridades no pueden definirse desde la abstracción. Se construyen desde la cercanía, desde el conocimiento del lugar y desde la experiencia diaria de quienes viven, producen y trabajan en el interior del país.
En los últimos tiempos, muchas de las decisiones que se adoptan a nivel nacional parecen responder a una lógica distante de esa realidad. Medidas que impactan directamente en el costo de vida, en la actividad comercial, en el turismo y en la competitividad del interior se aplican sin una mirada territorial equilibrada. Cuando se encarece vivir, producir o invertir lejos del centro, los efectos se sienten con mayor fuerza en los departamentos de frontera.
Esa distancia no siempre se expresa en los discursos, pero se percibe con claridad en la vida cotidiana de la gente. Y es allí donde el interior vuelve a cargar con costos que no siempre reconoce quien decide desde lejos.
Frente a ese escenario, el rol del Gobierno Departamental se vuelve central. Gobernar cerca no es solo una consigna: es una forma distinta de administrar, de priorizar y de planificar. Este presupuesto debe entenderse como una hoja de ruta para transformar recursos en oportunidades y decisiones en desarrollo concreto para Salto.
Gestionar bien no es únicamente equilibrar cifras. Es amortiguar impactos, cuidar a quienes más lo necesitan, sostener la actividad local y planificar con inteligencia en contextos complejos. Es asumir que, cuando otras respuestas no llegan, la responsabilidad de dar soluciones se vuelve aún mayor.
La esperanza de Salto no puede quedar atada exclusivamente a decisiones que se toman lejos del territorio. Hoy, más que nunca, reside en una gestión departamental responsable, cercana y comprometida con su gente.
Desde la Junta Departamental asumimos nuestra tarea con seriedad institucional: analizar, debatir y controlar, no como un fin en sí mismo, sino como un aporte al bien común. Porque cuando se gobierna con conocimiento del lugar, gana Salto. Y cuando Salto avanza, avanza su gente.








