Cecilia Lanzieri alma mater de Transitando Huellas y del nuevo impulso del Espacio Piñeyro

El crecimiento artístico y de gestión en Ceciia lanzieri se ha hecho muy visible en el último año. Afianzada como bailarina, directora y docente de danzas tanto en su agrupación Transitando Huellas como en el Espacio Piñeyro de la Intendencia de Salto donde ejerce la Coordinación y en donde se han visto cambios en la gestión de un lugar que es fuente y manantial del arte.
EL GRAN AÑO DE TRANSITANDO HUELLAS
Entre la raíz y la escena, el grupo salteño cerró un año consagratorio llevando la identidad uruguaya a lo más alto del país y la región.
Transitando Huellas demuestra que el folklore puede reinventarse sin perder el alma. El grupo de danzas folclóricas dirigido por Cecilia Lanzieri, cerró un año intenso, fecundo y profundamente simbólico, consolidándose como una de las expresiones artísticas más sólidas del norte del país.
Fundado en 2012, el colectivo nació con una misión clara: dar continuidad al legado de la histórica Escuela de Danzas Ibirapitá, conducida por el recordado maestro Eduardo Piñeyro, y proyectar esa herencia hacia nuevas generaciones. No se trató solo de preservar pasos o coreografías, sino de mantener vivo un modo de entender la cultura popular como identidad.
TRADICIÓN Y MIRADA INNOVADORA
Transitando Huellas trabaja dentro del lenguaje de la proyección folclórica, una corriente que respeta las bases tradicionales, pero se permite dialogar con el presente. En escena, eso se traduce en puestas teatrales, iluminación dramática, narrativas históricas y una fuerte carga expresiva que transforma cada espectáculo en un relato visual.
Esa búsqueda estética es acompañada por un sólido equipo docente:
Cecilia Lanzieri, en danza y dirección general,
Emiliano Pantkoski, en malambo,
y Damián, en el trabajo técnico y coreográfico.
El resultado es una propuesta que emociona sin solemnidad y que innova sin perder la raíz.
UN AÑO SIMPLEMENTE ESTUPENDO
El último año marcó un punto alto en la historia del grupo. En el marco de la Patria Gaucha 2025, Transitando Huellas obtuvo el vicecampeonato nacional en el Segundo Concurso de Danzas Folclóricas “Profesor Uruguay Nieto”, uno de los certámenes más exigentes del país.
Además, uno de sus integrantes, Facundo Osorio, fue distinguido como Mejor Bailarín del Certamen, un reconocimiento que resume el nivel artístico alcanzado.
A esto se sumó su participación en el Universal Dance, en Córdoba (Argentina), convirtiéndose en uno de los pocos grupos uruguayos en acceder a esta competencia internacional, llevando la danza criolla más allá de las fronteras.
Uno de los momentos más destacados del año fue la presentación de “Ecos de Libertad”, estrenada en el Teatro Larrañaga, una obra que conmemoró los 200 años de la Declaratoria de la Independencia. Allí, el folklore se volvió relato histórico, emoción colectiva y reflexión sobre el país que fuimos y el que seguimos construyendo.
A esto se suma su presencia en la Expo Salto, donde el grupo se ha ganado un lugar propio por su capacidad de renovar el folklore sin vaciarlo de contenido.
Transitando Huellas no es solo un elenco artístico. Es también una forma de entender que el trabajo colectivo y la transmisión de valores. Esa misma filosofía que Cecilia Lanzieri aplica en su labor pública y comunitaria se refleja en el escenario, salir al encuentro del otro, ocupar el espacio público y narrar la identidad desde el cuerpo. El cierre de este año encuentra al grupo en plena madurez artística, con proyección nacional e internacional, pero con los pies firmes en el suelo salteño. Transitando Huellas demuestra que la tradición no es nostalgia, es movimiento, es pregunta, es camino.Y como su nombre lo indica, siguen andando… dejando huella.
EL ESPACIO EDUARDO PIÑEYRO TAMBIÉN SABE DE SUS PASOS
Desde el Espacio Cultural Eduardo Piñeyro, la docente y gestora cultural Cecilia Lanzieri impulsa una transformación silenciosa pero profunda, sacar el arte de las salas cerradas, llevarlo al territorio y convertirlo en una experiencia viva, colectiva y contemporánea. Con una fuerte raíz en el folklore y una mirada pedagógica innovadora, su trabajo marca un camino en la vida cultural local.
Cecilia eligió un camino, el del encuentro. Docente, bailarina y gestora, su nombre está indisolublemente ligado al legado de Eduardo Piñeyro, pero también a una nueva forma de pensar el arte como práctica social, abierta y en movimiento.
Desde hace más de una década, Lanzieri integra el equipo de la Intendencia de Salto como docente de los talleres municipales de danzas folklóricas, orientados principalmente a niños y adolescentes. Allí ha formado generaciones bajo una pedagogía que combina rigor técnico, sensibilidad artística y una profunda conciencia identitaria. No es casual que, bajo su conducción, los grupos hayan obtenido reconocimientos en certámenes internacionales como Hermanando Patrias, ni que sus puestas en escena se destaquen por unir tradición y contemporaneidad, folklore y teatralidad, raíz y vuelo creativo.
EL PASO DADO EN 2025
Como coordinadora del Espacio Cultural Eduardo Piñeyro, Lanzieri consolidó una transformación clave durante 2025, el pasaje de un centro formativo clásico a un verdadero nodo cultural urbano. Talleres de artes plásticas, cerámica, teatro, danzas españolas y restauración conviven hoy bajo una misma lógica, la del cruce de lenguajes y la apertura a la comunidad.
Uno de los sellos de su gestión ha sido la creación de proyectos especiales, a esto se suma un trabajo sostenido de preservación del legado de Eduardo Piñeyro, a través de muestras permanentes que recuperan vestuarios, fotografías y trofeos de la histórica Escuela de Danzas Ibirapitá.
EL ARTE SALE A LA CALLE
Pero si algo marcó el año que pasó fue el giro hacia el espacio público. Bajo la consigna de que el arte debe encontrarse con la gente, el Espacio Piñeyro comenzó a desplegar acciones fuera de sus muros.
Intervenciones como “El Ojo Mirado”, en plena calle Uruguay, convirtieron la vereda en escenario y al peatón en protagonista. Talleres abiertos, danza en vivo, acciones plásticas e intervenciones de vestuario rompieron la frontera entre espectador y artista, recuperando el sentido comunitario del hecho cultural.
A esto se sumaron experiencias en la Plaza Treinta y Tres, con mosaicos colectivos durante las vacaciones de invierno, y proyectos ambientales como “Aleteo Infinito”, desarrollados en la Costanera Norte, donde arte, naturaleza y conciencia ecológica dialogaron en un mismo gesto creativo.
LA PEDAGOGIA DEL “CUERPO EXPANDIDO”
Lanzieri define su enfoque como una pedagogía del cuerpo expandido, laboratorios en lugar de clases rígidas, cruces entre disciplinas, procesos más que resultados. La danza deja de ser solo técnica para convertirse en lenguaje, en herramienta de expresión y pertenencia.
Esa misma filosofía atraviesa su trabajo artístico independiente. En 2025, su grupo Transitando Huellas obtuvo el vicecampeonato nacional en el Concurso de Danzas Folklóricas de la Patria Gaucha, consolidando un recorrido que une excelencia artística y compromiso cultural.
Hoy, el Espacio Cultural Eduardo Piñeyro ya no es solo un edificio: es un organismo vivo. Un lugar donde la tradición no se conserva como pieza de museo, sino que se reactiva y se mezcla. Y en ese proceso, la figura de Cecilia Lanzieri aparece como hilo conductor: una gestora que entiende que la cultura no se impone, se comparte; que no se encierra, se camina.
En esa tarea silenciosa pero persistente, Cecilia Lanzieri ha logrado algo esencial: que el arte vuelva a pertenecerle a la gente, y que la ciudad, al reconocerse en él, también se reconozca a sí misma.








