Claudio De Abreu: esencia de Gladiador en la piel…!

La distinción no es menor, y menos cuando surge del análisis y el consenso del periodismo deportivo, que fin de semana a fin de semana camina las canchas y calibra el talento de los que vienen asomando. Claudio de Abreu ha sido elegido como el mejor jugador Sub-20 de la temporada 2025.
Un galardón que no solo premia el presente de un futbolista con una proyección, sino que acaricia el alma y despierta el legítimo orgullo de todo Gladiador Fútbol Club.
Hablar de Gladiador es hablar del Barrio Artigas, de esa barriada popular, apasionada y obrera que entiende el fútbol como una batalla diaria donde no se regala un milímetro de esfuerzo. El reconocimiento a Claudio de Abreu es, de alguna manera, la consagración de esa escuela de vida.
Detrás de cada juvenil que se destaca, hay un cuerpo técnico que confía, compañeros que respaldan y una directiva que sostiene la estructura del baby y las formativas.
ANTES Y AHORA
Claudio encarna ese ADN del futbolista de Gladiador: entrega, coraje para pedir la pelota en los momentos difíciles y esa cuota de querer que marca la diferencia en el medio campo. Coincidamos que es así. Antes con Rony Costa en la Dirección Técnica. Ahora con Jorge Noboa también.
Que el periodismo salteño lo haya ungido como el mejor exponente de la categoría Sub-20 en 2025 no es casualidad. Fue una temporada donde De Abreu demostró madurez prematura, sosteniendo rendimientos con regularidad y asumiendo protagonismo cuando las papas quemaban en la cancha.
Este premio es un espaldarazo al trabajo silencioso. El botija del club que salta a la cancha sabiendo que defiende mucho más que tres puntos; defiende la identidad de un barrio entero que late detrás del alambrado.
Aparecen en la nota gráfica, MIlton Albernaz, Álvaro Gómez, Santos Ramón Da Silva, Claudio De Abreu, Edgardo Hernández y Abel Rumi.
El presidente que es árbitro
Fernando López: en esa ruta del fútbol por dos…

El fútbol del interior profundo suele entregarnos historias cargadas de romanticismo, esfuerzo y, sobre todo, una enorme vocación de servicio. Pero lo que hoy ocurre en Villa Constitución marca un hito difícil de igualar: un verdadero «doblete» de confianza y respeto».
Fernando López asume una dualidad de funciones que habla a las claras de su temple, su honestidad y el prestigio cosechado en la cancha. Elegido como el mejor árbitro de la temporada 2025, asume ahora el objetivo máximo de conducir los destinos de la Liga de Fútbol de Villa Constitución.
IMPARCIALIDAD Y LIDERAZGO
No es común que quien imparte justicia dentro de la cancha, con el desgaste y la exposición que el silbato conlleva, ser al mismo tiempo el hombre de consenso para guiar los destinos administrativos del fútbol de una localidad.
El reconocimiento como el mejor árbitro de 2025 es el premio a la coherencia, al respeto ganado ante los jugadores y a la capacidad técnica para conducir partidos de alta temperatura.
Su designación como presidente de la Liga es el reflejo de una confianza unánime. Los clubes de la Villa ven en él la garantía de transparencia, neutralidad y orden que el fútbol de la región necesita para seguir creciendo. Fotos como estas, seguro se incorporan a las cuestiones inolvidables de Fernando López. El trofeo de la distinción de manos del presidente del Colegio de Árbitros, José Luis de los Santos.
El pitazo inicial de la temporada 2026

Con la presidencia de Fernando López ya en marcha, la expectativa se traslada al plano puramente deportivo. La cuenta regresiva está activada: el próximo lunes 20 de julio es la fecha señalada para el lanzamiento de la temporada 2026.
Se viene un campeonato que promete devolverle a las canchas de Villa Constitución ese color tan especial de sus hinchadas, el protagonismo de sus clubes tradicionales y el rodar de la pelota que moviliza a toda la comunidad los fines de semana.
Con Fernando López a la cabeza, las garantías de un juego limpio y una gestión transparente están sobre la mesa. La noche que vendrá, entre reconocimientos y el calendario de partidos para definirse. Palpitaciones en la Villa y no es para menos.






