Cuando el sanducero Robert Ledesma llegó a la Liga Salteña de Fútbol, para sumarse como un juez más, el turno de Fernando López surgió en voz alta.
Fue una manera de potenciar el elogio hacia su colega, tras los primeros partidos en que ejerció control de partidos: «tratándose de Robert Moreira, no hay por qué tenerle envidia».
Ledesma llegaba precedido de actuaciones más que salientes, en la órbita del fútbol del Interior, tanto a nivel de clubes como de selecciones. El hecho es que prolongó el viento a favor a nivel del Consejo Técnico de OFI, por lo que su designación como árbitro central del segundo partido final entre Porongos y Melo Wanderers, fue una consecuencia inevitable.
Inevitable y válida
La cuarteta de la Liga Salteña de Fútbol pasó a la historia. Fue quien condujo la hora definitiva, que determinó la consagración de Porongos, tras batir a Melo Wanderers por 2 a 0.
«NO HABRÍAN RECALADO»
Durante la semana, el presidente del Colegio de Jueces de la Liga Salteña, José Luis «Pipilo» de los Santos, enfiló el reconocimiento hacia este tiempo vigente del referato salteño. «Hay que valorar el nivel que existe, porque caso contrario en OFI no habrían recalado en los nuestros».
Para el presidente de la Liga Salteña, Luis Alberto Arreseigor, «fue una manera de marcar presencia del fútbol salteño en la final de OFI. Hay que tomarlo como lo que es: un orgullo».
Antes del partido en el estadio Juan Antonio Lavalleja de Trinidad, ahí están: Ivo Moreira, Fernando López, Robert Ledesma y Maurio Melo. El legítimo orgullo. Lo es.
