«No puede golpear la mesa e irse; es una falta de respeto hacia los clubes»

Se trató de una situación impensada, sin tantos antecedentes en la historia de la Liga Salteña de Fútbol,cuando el presidente de la Liga, Luis Alberto Arreseigor, procedió a dar por finalizada la sesión extraordinaria, luego de un violento contrapunto con el delegado de Ceibal, Diego Fagúndez. El hecho es que Ceibal solicitó la sesión extraordinaria, sumándose cuatro clubes más. Ceibal apuntó a remover todo lo relativo a los recientes fallos de los tribunales, y si en definitiva se había transgredido o no, aspectos reglamentarios. Es obvio que Ceibal apuntaba sobre todo, al caso Junior Rodríguez, al que el Tribunal de Penas le aplicó 10 partidos de sanción y que tras ello, derivados los antecedentes al Tribunal Arbitral, se procedió por parte de sus integrantes al levantamiento total de la pena. El presidente de la Liga, Luis Arreseigor, propuso que la solicitud de Ceibal sea derivada a Comisión de Reglamento. Ceibal no compartió esa tesitura, a la que también se alió Ferro Carril. Para el delegado de Ferro, Gonzalo Rodríguez Galvalisi, «dentro del reglamento todo, fuera del reglamento nada».
«NO SOY UN GURÍ PARA QUE ME GRITES»
Es obvio que apuntaron los delegados en una misma dirección y al mismo enfoque reglamentario: que los pronunciamientos del Tribunal de Penas son inapelables e incomentables. En ese momento subió de tono el enfrentamiento de Arreseigor-Fagúndez. El delegado de Ceibal apuntó a que «no soy un gurí para que me grites». El presidente de la Liga replicó primer primero y en lo inmediato con el puño aplicado sobre la mesa, procedió a levantar la sesión. El delegado de Ceibal, ya sin los neutrales en sala desde el momento que se levantaron de sus asientos para terminar en el sector administrativo de las Liga, adujo sin más trámite que «no puede golpear la mesa e irse; es una falta de respeto hacia los clubes».
PERMANECIENDO EN SALA
Pese a los alejamientos de la sesión del presidente y vice de la Liga, Luis Arreseigor y MIguel Rognoni, más el secretario en funciones, Ignacio Rodríguez de Ávila, los delegados permanecieron en sala, al amparo del reglamentando. «El Consejo puede seguir funcionando con un presidente ad doc» (al que se le reconoce a partir de la función por una causa excepcional) y en esos términos lo planteó el delegado de Ferro Carril. De lo que se trataba era de darle marco al cierre de la sesión, contemplando la solicitud de Ceibal: acumular los antecedentes del caso Junior Rodríguez, la suma de las etapas previas y posterior, hasta desembocar en lo que ya es notorio: de la sanción impuesta a la nulidad posterior por parte del Tribunal Arbitral. Cuando se procedió a votar lo solicitado por Ceibal, surgió la mayoría a favor, a excepción hecha de Universitario, cuyo delegado procedió a levantarse de sala.
«No podemos ser rehenes de estas personas»

Ya en ausencia de los neutrales de la Liga Salteña de Fútbol, los conceptos fueron y vinieron de parte de los delegados presentes. Fue noche de solo una ausencia: la de River Plate. En un determinado momento y cuando se convino en la actitud rechazable del presidente de la Liga, desde la delegado de Ferro Carril se apuntó a que «no podemos ser rehenes de estas personas». Mientras que el delegado de Salto Uruguay, Daniel Schiavi, quien fue elegido para presidir el tramo final de la sesión extraordinaria, alertó que «podemos estar corriendo el riesgo de una renuncia masiva». Fue en ese momento en que Gonzalo Rodríguez apuntó los cañones sin más vueltas, exponiendo el pensamiento que retumbó en la noche de la Liga. El delegado de Ceibal persistió en que la actitud del presidente, «fue de una total falta de respeto a cada una de las instituciones»
«Descreimiento total en materia de recaudaciones»
Aunque no se trató de un punto incluído en el orden del día de la sesión extraordinaria, lo sucedido en torno al dinero de la Liga que fue robado, no faltó como foco de reflexión. Se apuntó a «la ausencia de previsión en situaciones como estas, máxime el momento de inseguridad que se está viviendo». Pero además, se recalcó respecto a la necesidad de alterar el régimen de adquirir entradas, «evitando el dinero en las boleterías y que las entradas se adquieran a través de los sistemas electrónicos». No faltó el delegado que marcó una realidad según su entender, «desde el momento que el descreimiento es total en materia de recaudaciones. Lo que se vende, lo que se recauda, los que entran y pagan, los que entran y no pagan. En fin….por eso el descreimiento»





