Por María Fernanda Ferreira
Con el Antropólogo Javier Taks
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Javier Taks es antropólogo, profesor de la Universidad de la República – Uruguay, investigador del Sistema Nacional de Investigadores desde el 2009 (SNI-ANII). Sus líneas de investigación giran en torno a temas socio-ambientales como energía y desarrollo, cultura y cambio climático, conflictos ambientales del agua y participación y políticas públicas para el ordenamiento territorial. También ha investigado en antropología rural, migraciones internacionales, y transporte activo en la ciudad. Realizó su doctorado en la Universidad de Manchester, Reino Unido (2001) y un pos-doctorado en la Universidad Autónoma de Zacatecas, México (2010). Es miembro fundador de la Red Temática de Medio Ambiente-Udelar, la cual coordinó entre los años 2007 y 2009. Delegado titular por la Universidad de la República al Comité de Medio Ambiente de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo. Desde 2013 coordina la Cátedra Unesco Agua y Cultura en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Co-creador del Programa UNIBICI de la Universidad de la República para promover el uso de la bicicleta entre los universitarios. En charla con EL PUEBLO compartió su análisis con respecto a la realidad del cambio climático y su impacto a nivel global.
1- Desde su conocimiento y trayectoria científica. ¿Cómo se define el cambio climático?
– “El cambio climático es un fenómeno multidimensional; cuando digo fenómeno es para todas las áreas del conocimiento científico. Por un lado es un fenómeno físico químico que tiene que ver cómo se comporta lo que llamamos en occidente la naturaleza y que lo que nos está diciendo es que están habiendo cambios en los parámetros conocidos en el sistema climático que predominó durante toda la etapa del Holoceno, es decir en los últimos diez mil, quince mil años”.
2- ¿Qué tipo de transformaciones se advierten?
-”En estos momentos estamos notando transformaciones que tienen que ver principalmente con el cambio de la temperatura media del planeta que afecta al ciclo del agua y también a otros fenómenos como los cambios en las regiones, los biomas y que por lo tanto también tiene influencia en el comportamiento de las especies de vegetales, animales y que todo ese conjunto se le atribuye no solamente los cambios de los propios ciclos que están por fuera de lo que podríamos denominar el control de las tecnologías desarrolladas por la sociedad humana. Cuando hablamos de cambio climático se entiende que también hay un componente muy importante y actualmente reconocido en un consenso internacional que es la acción de las sociedades humanas. De alguna forma están acelerando algunos procesos propios de los ciclos de la naturaleza que se van orientando hacia zonas de riesgo… zonas de incertidumbres con relación a lo que conocemos y justamente estos ciclos socio-ecológicos. Pero también es una narrativa cuando digo que el cambio climático es una forma de representar lo que está sucediendo a nivel planetario y a nivel de esa relación entre las actividades humanas y lo que llamamos la naturaleza externa en el pensamiento occidental”.
3 – ¿Qué pretende explicar dicha narrativa?
– “Pretende explicar justamente cómo nos vinculamos con el entorno y en particular también con los distintos modelos de desarrollo social y como estos afectan a los distintos componentes planetarios, que se conciben como límites planetarios donde se pueden transformar y modificar ciertos parámetros o ciertos procesos de esa naturaleza externa. Para las necesidades que hoy tenemos a nivel planetario como especie humana, está la narrativa del cambio climático. Es una representación que nos pone en una situación de gran incertidumbre.
Podemos entender también al cambio climático como una evidencia de los efectos no siempre deseados de los que hoy llevamos adelante y en particular de las contradicciones que el sistema capitalista – que es el sistema económico social y ecológico dominante a nivel planetario – las contradicciones que tiene este sistema capitalista en términos de cómo se reproduce a sí mismo. Se están alterando las formas conocidas al menos de los últimos doscientos años”.
4- Cuéntenos acerca de las investigaciones que ha desarrollado usted en esta línea, a lo largo de los años…
– Mis investigaciones en los últimos veinte años en torno a las temáticas del cambio climático por un lado apuntan a las investigaciones más empíricas en el sector agropecuario, intentando comprender cuáles han sido las percepciones de los actores los productores y las productoras, pero también técnicos agropecuarios extensionistas y comerciantes.
La percepción del cambio climático en realidad es una abstracción. Nadie puede percibir directamente el cambio climático y lo que si podemos percibir son las estaciones de la variabilidad climática y luego mediante la ciencia de del clima podemos comprender por ciclos de corto plazo una tendencia de más largo plazo que asociamos con el llamado cambio climático y con los distintos actores y agentes del medio rural y vinculados a la producción agropecuaria
Estos cambios y en particular con la producción de leche trabajado con tamberos tratando de entender mejor como ellos experimentan estos cambios en el tiempo y en la variabilidad climática. A su vez qué innovaciones o qué medidas toman para adaptarse a esos cambios.
Estos pueden ir desde el almacenamiento de agua, tomando las medidas precautorias del caso.
También lo que más me interesa es como explican las razones de esos cambios y las formas de adaptarse. Se ha llevado a cabo un trabajo interdisciplinario junto con otros colegas de las ciencias naturales y de las ciencias agrarias y a su vez los meteorólogos.
Un segundo aspecto tiene que ver con esa idea de cómo el cambio climático se incorpora dentro de nuestras configuraciones culturales. Cómo la variabilidad climática se incrusta en la narrativa del cambio climático.
Hemos hecho investigaciones en profundidad utilizando la observación participante y una aproximación etnográfica a grupos particulares como ser los tamberos y a los propios científicos del clima.
Se da una mezcla de investigación científica con también un diálogo político.
Hemos trabajado con la empresa de petróleo de nuestro país, ANCAP y estuvimos navegando en la zona de la petrolera en José Ignacio al este del Uruguay en la costa entre Río de la Plata y el océano Atlántico a fin de entender cómo afectan los cambios a nivel del clima en las operaciones que llamamos los amarradores de petroleros.
También es oportuno advertir cómo entienden esta relación en la narrativa global del cambio climático, entre el uso de energéticos fósiles y los cambios que se dan en el clima.
Estuvimos trabajando con los pescadores artesanales en la laguna Merín donde tratamos de entender cómo eran sus percepciones en un contexto de cambios muy profundos en su forma de vida.
Los pescadores son muy conscientes de algunos cambios que se estaban habiendo a nivel de las condiciones naturales para su trabajo pero no necesariamente lo asociaban con esta narrativa del cambio climático-
Ello se había logrado adaptar de forma positiva aunque también reconociendo las dificultades y cómo mantenerse en su oficio de pescador. Es una zona donde el trabajo es muy precario en distintos sectores de la costa de la laguna Merín”.
5 – Desde su visión de antropólogo. ¿Cómo se relacionan la cultura y el cambio climático?
– “Para encontrar la relación entre cultura y cambio climático tenemos que entendercuál es nuestro sentido o significado de la cultura y lo entendemos como configuraciones culturales… las maneras en que las sociedades generan la cohesión social necesaria para hacer un relato sobre su pasado pero también sobre su proyección hacia el futuro.
Se mantiene entonces la integralidad de un grupo de seres humanos: mujeres, hombres, niños, adultos, adultos mayores con una autoidentificación como parte de un todo social. Esto no significa que no haya conflictos o contradicciones pero cuando hablamos de configuraciones culturales hablamos justamente prácticas, pensamientos y representaciones de carácter hegemónico dominante que permiten a un grupo social entenderse como viniendo de un pasado común y proyectándose hacia el futuro también en su conjunto.
Podríamos tener configuraciones culturales de carácter nacional donde el estado juega un papel institucional de relevancia en la producción de esos discursos y de promover ciertas prácticas. En los distintos relatos en ese sentido uno podría decir que no ha sido tradicionalmente la cuestión climática algo que nuestra cultura nacional lo tuviera como un fenómeno particular.
Nuestras configuraciones culturales tienen en el clima el aspecto central de su auto definición y en su vínculo y contraste con otras sociedades y también cómo es nuestra actitud y nuestras prácticas concretas para enfrentar o convivir con este fenómeno del cambio climático”.
6 -¿Cuáles son los puntos más significativos de su publicación «Antropología y Cambio Climático en Uruguay»
– “Un punto significativo que resulta de esta investigación que mencionaba más temprano tiene que ver con la relación entre cultura y clima. En nuestro entre un discurso dominante y tradicional histórico de decir que acá no pasa nada…. que no tenemos problemas de carácter de la naturaleza… no hay terremotos y tsunamis.
Siempre está la posibilidad de la intervención del Estado para ayudar a quienes están en un momento de emergencia climática como una sequía o una inundación”.
7–¿Cuándo se asume como política de Estado la cuestión del cambio climático
– “A partir de la segunda década de este siglo se asume como política de Estado la cuestión del cambio climático considerando que se dan manifestaciones de esta tendencia mundial pero no de forma tan exacerbada manteniendo igual esa idea de amortización pero con una creciente incrustación en las políticas públicas en políticas ambientales políticas económicas políticas de sectores particulares. El cambio climático deja de ser entendido como un problema ambiental.
En vez de esa espera de la realidad y del discurso público y los movimientos sociales que promovían una discusión y debate sobre el cambio climático en nuestro país a partir de el 2009 y asociados con algunos eventos a nivel mundial como la Cumbre del clima en Copenhague que después va a derivar en otras instancias internacionales como el acuerdo de París y todo lo que estamos viendo en las grandes cumbres vinculadas a esta temática”.
8 – ¿Y cómo se pone de manifiesto en el discurso?
– Se da una ambigüedad en el discurso público sobre cambio climático… por un lado se da esa idea de que somos un país pequeño y las emisiones no son tan relevantes. Entonces de algunas forma somos víctimas a diferencia de los países desarrollados con relación a los países de la periferia del capitalismo. A pesar de que nosotros no hemos sido los que provocamos este fenómeno en la misma intensidad o en el mismo grado que otras sociedades humanas de todas maneras, tomamos medidas para poder transitar hacia formas novedosas más sustentables de producir y de vivir”.
9 – ¿Cómo podremos revertir las situaciones adversas con respecto a estos cambios inmersos en una crisis ecológica?
– “La llamada crisis ecológica tiene que ver al menos desde las Ciencias Naturales con esta teoría de los límites planetarios Se trata de una teoría desarrollada en algunos centros de producción académica del norte global particularmente en Suecia pero también en Alemania donde se plantea que existirían al menos nueve límites planetarios que las acciones de sociedades humanas no deberían ultrapasar a riesgo de ingresar en la zona de gran incertidumbre y ello tiene que ver con el cambio climático.
La hipótesis de que el surgimiento de estas nuevas variantes de virus tiene que ver con esa aproximación del hombre a los animales”.
10 – ¿Estamos a tiempo de propiciar un cambio positivo?
-”Todavía existe la idea de que es posible transformar las sociedades humanas buscando maneras de reproducción social económica política que sean mucho más amigables….mucho más coherentes. Las acciones deben ser multinivel. Es necesario seguir o intentando y convenciendo a nuestros representantes políticos en los tintos gobiernos en los parlamentos de que la temática ecológica es fundamental es determinante para nuestro mejor futuro. Tendremos que aprender a vivir en un planeta muy diferente al que aparece en las narrativas culturales”.