La selección juvenil de taekwondo entrena en el CeNARD junto a Argentina con miras a los Juegos Suramericanos de la Juventud Panamá 2026 y el ciclo olímpico juvenil.

La Selección Nacional Juvenil de Taekwondo de Uruguay se encuentra realizando un exigente campus de entrenamiento en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD) de Buenos Aires, donde durante una semana comparte jornadas de trabajo con el seleccionado argentino. La instancia forma parte de la planificación internacional de la temporada 2026 y tiene como principal objetivo llegar en óptimas condiciones a los IV Juegos Suramericanos de la Juventud que se disputarán en abril en Ciudad de Panamá.
El campus está enfocado en entrenamientos técnicos específicos y en combates diarios bajo sistema de puntuación electrónica, replicando las condiciones reales de competencia. Este tipo de preparación permite evaluar el rendimiento de los atletas en tiempo real, ajustar aspectos tácticos y fortalecer la toma de decisiones en combate, elementos clave en el taekwondo moderno.
La delegación juvenil uruguaya está integrada por Benjamín Soria, Aharon Rivero, Rodrigo Varietti y Gonzalo Torrado, quienes trabajan bajo la conducción del entrenador nacional, el maestro Daniel Lee, en conjunto con la salteña Valeria Balbi. A ellos se suma la atleta de la selección adulta Milagros Álvarez, que aprovecha la concentración para ultimar detalles de cara al Campeonato Panamericano que se desarrollará en mayo en Brasil.
“Es una muy buena instancia para ajustar detalles y corregir algunos aspectos de cara a los eventos que tenemos por delante”, señalaron a este medio los integrantes del cuerpo técnico, destacando el valor de medirse diariamente con un rival de nivel internacional y en un entorno de alto rendimiento como el que ofrece el CeNARD.
Además del objetivo inmediato en Panamá, el cuerpo técnico proyecta el trabajo hacia el segundo semestre del año, cuando se disputen los Juegos Olímpicos de la Juventud en Dakar. La participación en este tipo de campus internacionales forma parte de una estrategia que busca elevar el nivel competitivo de los juveniles uruguayos, sumando roce internacional, experiencia en combate y adaptación a sistemas electrónicos de puntuación.
Desde el entorno de la selección se remarca la importancia de este tipo de instancias conjuntas con Argentina, no solo por la cercanía geográfica sino también por el nivel técnico del seleccionado vecino, que permite generar combates exigentes y un intercambio constante entre entrenadores y atletas.
En paralelo, el combinado argentino también trabaja con objetivos similares, enfocando su preparación tanto en los Juegos Suramericanos de la Juventud como en el calendario panamericano, lo que eleva la intensidad de las jornadas y favorece un entorno de competencia permanente durante toda la semana.
Para los jóvenes uruguayos, el campus representa una oportunidad de crecimiento deportivo y personal, ya que implica adaptarse a una rutina de alto rendimiento, convivir en un entorno profesional y sostener sesiones de entrenamiento y combate todos los días. Este tipo de experiencias resulta fundamental en etapas formativas, donde no solo se desarrollan habilidades técnicas, sino también la fortaleza mental y la disciplina.
El calendario 2026 presenta desafíos importantes para el taekwondo nacional, con competencias de nivel continental y mundial, y este tipo de concentraciones se transforman en piezas clave dentro del proceso de preparación. El objetivo es claro: llegar a cada torneo con atletas competitivos, con experiencia internacional y con herramientas tácticas acordes al nivel que exige el circuito.
De esta manera, la selección juvenil continúa sumando kilómetros y horas de entrenamiento fuera de fronteras, consolidando un proceso que apunta a posicionar a Uruguay en el mapa del taekwondo regional y a formar una nueva generación de competidores capaces de afrontar los grandes desafíos del calendario internacional.





