Una columna cuestiona la decisión de postergar el Centro Acuático del Cerro y priorizar una intervención urbana en la costanera.

Edil Mario Furtado
Coord. de bancada Frente Amplio
Lista 70
Queremos plantear la situación de decenas de familias de Barrio Quiroga, en continuación de calle Colón desde Av. Patulé hasta Av. Pascual Harriague, vecinos de Av. Patulé y Colón, y familias de Barrio La Esperanza afectadas por el proceso de desalojo y realojo.
El ordenamiento territorial es necesario y el Estado debe intervenir ante situaciones de riesgo. Pero no todas las realidades son iguales. Hay familias con más de 15 años, servicios, calles consolidadas y viviendas construidas con esfuerzo. Existe arraigo, escuelas, trabajo y vida construida.
Preocupa que el proceso avance sin diálogo ni análisis caso a caso. Se argumenta zona inundable y planta de bombeo, decisiones inconsultas que afectarán a comerciantes y vecinos radicados ahí.
Las políticas habitacionales no pueden ser solo imposición administrativa. Deben construirse con diálogo, sensibilidad y empatía. No todas las familias necesitan la misma respuesta. Algunas requieren realojo, otras se perjudicarán si no se miran aspectos sociales, laborales y humanos.
Pedimos:
- diálogo real antes de continuar;
- análisis socioeconómico caso a caso;
- informar destino del espacio libre, que sería un parque lineal.
La Junta debe articular un ámbito serio entre familias, Intendencia y organismos. Ese diálogo es impostergable. Orden sí, pero protegiendo dignidad y estabilidad de quienes construyeron su vida con trabajo.
Que los gobernantes bajen a tierra y caminen los barrios. Que decidan dónde van los recursos seguramente hay muchos asentamientos que realmente necesitan estas intervenciones y de forma urgente.










