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miércoles, enero 21, 2026
Columnas De Opinión
Victor Pacin Freire
Victor Pacin Freire
Coach Profesional certificado en Coaching Ontológico (CIC, España y Uruguay), con amplia formación en seguridad vial, desarrollo personal, PNL, trabajo en equipo y resolución de conflictos. Cuenta con más de seis mil horas de experiencia en coaching ejecutivo y de equipos, así como en capacitación en instituciones públicas y privadas, especialmente en temas de tránsito, liderazgo y comunicación. Integra redes internacionales de coaches y forma parte de la Comunidad Uruguaya de Coaching.

Síndrome Vial y Factor Humano: Humanizar el Tránsito

Análisis del síndrome vial desde el factor humano, la cultura de conducción y sus consecuencias en la seguridad vial y la sociedad.

Síndrome Vial y Factor Humano: Humanizar el Tránsito

El factor humano

¿Por qué conducimos como conducimos?

En realidad, algunos manejan; otros conducen.

Un síndrome es un conjunto de síntomas y signos que denotan una patología. Esto ocurre en la medicina y en muchas otras áreas. En el tránsito pasa exactamente lo mismo: una serie de acciones, comportamientos culturales y formas de conducir, el estado de los vehículos, los vehículos en sí y sus anomalías, sumados a la parte cultural que arrastramos a través de los años, hacen que tengamos los resultados que tenemos y las patologías que sufrimos día a día en el tránsito: fallecidos y lesionados.

He leído y estudiado muchísimos libros y actualizaciones de varios países con respecto a este síndrome. Hoy vamos a ver, para mí, el mejor de todos y lo que nos recomienda, adaptado a nuestra forma salteña de conducir y a sus patologías. Todo esto siempre tiene como factor común el factor humano, ya que nuestro comportamiento y cultura siempre van a marcar los resultados que tengamos; de eso no cabe la más mínima duda.

El libro Traffic, de Tom Vanderbilt, nos informa sobre la naturaleza humana, nuestro comportamiento y cómo reaccionamos. También nos enseña todo lo que podemos hacer para solucionarlo. Sin duda, otros países han tenido mucho éxito cuando entendieron el comportamiento humano y cuando se dieron cuenta de que, con una política de tránsito humana y aprendiendo del comportamiento de cada sociedad, se puede cambiar el resultado.

Nunca lo vamos a cambiar hasta que no entendamos nuestra cultura y la forma en que nuestra sociedad ve el mundo y se enfrenta día a día a la jungla del tránsito. A continuación, algunos aspectos que este libro me enseñó y que espero puedan contribuir a entender por qué hacemos lo que hacemos.


La ilusión de la velocidad

  • Los conductores tienden a sobreestimar la velocidad a la que pueden llegar a su destino.
  • La velocidad puede ser adictiva y llevar a comportamientos peligrosos.
  • La percepción de la velocidad es relativa y puede variar según el contexto.

La economía del tráfico

  • El tráfico tiene un costo económico significativo, incluyendo la pérdida de tiempo y la congestión.
  • La demanda de transporte y la oferta de infraestructura influyen en la congestión.
  • La tarificación del tráfico puede ser una herramienta efectiva para reducirla.

La ciudad y el tráfico

  • La planificación urbana y el diseño de la ciudad influyen en la forma en que nos movemos.
  • La densidad y la mezcla de usos del suelo pueden reducir la necesidad de conducir.
  • La infraestructura para peatones y ciclistas es fundamental para una ciudad más segura y sostenible.

La tecnología y el tráfico

  • La tecnología puede mejorar la seguridad y la eficiencia del tráfico.
  • Los sistemas de navegación y los dispositivos de asistencia al conductor pueden reducir el estrés y mejorar la seguridad.
  • La automatización del tráfico puede ser una solución para reducir la congestión.

El futuro del tráfico

  • Dependerá de cómo abordemos los desafíos actuales.
  • La sostenibilidad, la seguridad y la equidad deben ser prioridades.
  • La innovación y la colaboración serán claves.

Consecuencias del factor humano en el tráfico

  • Pérdida de productividad y tiempo.
  • Daño a la salud mental y física.
  • Impacto ambiental y climático.
  • Desigualdad y exclusión social.

Es importante destacar que el libro de Tom Vanderbilt es una exploración profunda y entretenida del comportamiento humano en el tráfico, y este texto es solo un resumen de algunos de los temas abordados.


La psicología de la conducción agresiva

  • La conducción agresiva es un problema común.
  • Factores como frustración, estrés y personalidad influyen.
  • La educación y la conciencia pueden reducirla.

La seguridad de peatones y ciclistas

  • Son los usuarios más vulnerables del tránsito.
  • La infraestructura urbana influye directamente en su seguridad.
  • La educación puede reducir el riesgo de siniestros.

El papel de la educación en la seguridad vial

  • La educación es fundamental para mejorar la seguridad vial.
  • Debe incluir a conductores, peatones y ciclistas.
  • Debe ser continua y adaptarse a los cambios del tránsito.

La ingeniería del tráfico

  • Puede mejorar la seguridad y eficiencia vial.
  • El diseño adecuado reduce el riesgo de accidentes.
  • La tecnología es una aliada clave.

El futuro de la movilidad

  • Dependerá de cómo enfrentemos los desafíos actuales.
  • Sostenibilidad, seguridad y equidad deben ser prioridades.
  • La colaboración será esencial.

Acciones recomendadas como sociedad

  • Mejorar la educación vial.
  • Diseñar ciudades más seguras.
  • Reducir la velocidad.
  • Mejorar la infraestructura.
  • Fomentar la conciencia y la responsabilidad.
  • Utilizar la tecnología.
  • Trabajar juntos como sociedad.

CONCLUSIÓN

El manejo temerario es hoy un gran problema en Salto: motos sin luces, sin espejos, en mal estado, levantando la rueda y realizando el famoso “willy”. Un manejo que pone en riesgo la vida del conductor, del acompañante y de peatones y otros conductores. Motos con tres personas, menores y hasta bebés entre el conductor y el acompañante. Se estima que 3 o 4 de cada 10 conductores no usan casco en sus barrios.

Uruguay tiene una tasa de accidentalidad de 12,1 cada 100.000 habitantes, una cifra alta. No hay respeto por los peatones y muchos conductores no saben cuándo estos tienen prioridad, salvo en las cebras. Falta educación real sobre cuándo ceder el paso.

Entre 2024 y 2025 hubo un aumento de la mortalidad y de los lesionados. Los más afectados son los jóvenes. Más de la mitad de las muertes ocurren en jurisdicción departamental. En zonas urbanas predominan las motos. El 67 % de los fallecidos eran usuarios vulnerables: motociclistas, peatones y ciclistas. El no uso del casco multiplica las secuelas y duplica las muertes.

Montevideo tiene la menor tasa de mortalidad del país, a pesar de tener mayor movilidad. Esto nos obliga a reflexionar como sociedad. ¿Conducen mejor? ¿Se exponen menos al riesgo? Los datos hablan por sí solos.

Si seguimos haciendo —o no haciendo— lo mismo, nada va a cambiar. La educación a largo plazo es clave; a corto plazo hay muchas acciones posibles. Nuestra juventud está en juego. Naturalizar los fallecidos y lesionados es muy peligroso. Cuando alguien sufre un siniestro de tránsito, su vida nunca vuelve a ser la misma.


SI QUERÉS SABER CÓMO ES UNA SOCIEDAD,
MIRÁ CÓMO CONDUCE

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