«Señoras y señores, señores del jurado…. Así comenzamos a contarles “La historia de vida de Roberto Lucero”

Hay voces que trascienden el tiempo y quedan grabadas para siempre en la memoria colectiva de una comunidad. Voces que acompañan generaciones enteras, que informan, emocionan, entretienen y se convierten en parte de la vida cotidiana de la gente. En Salto, una de esas voces es, sin dudas, la de Roberto Lucero, un hombre que dedicó gran parte de su vida a la radio, al carnaval y a la cultura popular.

Su historia con la comunicación comenzó siendo muy joven, cuando recién había terminado sus estudios y decidió seguir aquello que sentía como una verdadera pasión: la radio. Sin experiencia previa, pero con una vocación enorme y una voz privilegiada, llegó a Radio Salto para realizar una prueba que cambiaría para siempre el rumbo de su vida.

Lo que comenzó como una oportunidad para trabajar algunas horas terminó convirtiéndose en una trayectoria de casi cuatro décadas detrás de un micrófono, siendo una de las voces más reconocidas y queridas del departamento.

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Pero su camino no estuvo ligado únicamente a la radio. Paralelamente, construyó una profunda relación con el carnaval, una de las expresiones culturales más populares y queridas del Uruguay. Integró murgas, fue uno de los fundadores de Falta la Papa, impulsó espacios radiales dedicados a difundir el género y durante años tuvo el privilegio de presentar a los conjuntos en el escenario del Concurso de Murgas del Parque Harriague, convirtiéndose en una figura inseparable de las noches carnavaleras salteñas.

Su recorrido también lo llevó a Montevideo, donde trabajó en Radio Sarandí y tuvo la oportunidad de aprender junto a grandes profesionales de la comunicación. Sin embargo, el destino lo trajo nuevamente a su tierra, donde continuó desarrollando una carrera marcada por la responsabilidad, el compromiso y el amor por la profesión.

En esta nueva Historia de Vida, conversamos con Roberto Lucero, un referente de la radio y del carnaval salteño, quien repasó sus comienzos, sus desafíos, las anécdotas que marcaron su trayectoria y las pasiones que siguen vigentes hasta el día de hoy. Un relato cargado de recuerdos, emociones y enseñanzas de alguien que hizo de la comunicación y de la cultura popular una verdadera forma de vida.

Si volvés a tus primeros años de radio, ¿cómo comenzó ese vínculo con la radio?

“En realidad nacimos juntos, creo, porque siempre me gustó la radio, siempre fui un apasionado por la radio y tuve la suerte. Terminé el liceo, me recibí de bachiller y digo: bueno, ¿y ahora qué hago? Digo, yo voy a probar suerte en alguna radio, porque no me conocía nadie, nunca había hecho radio.

Fui a Radio Salto y me atendió don Julio Pierri, que era el gerente en ese momento, y me dijo: ‘Bueno, vamos a hacer una prueba’. Me hizo grabar algunos avisos publicitarios y me dijo: ‘Bueno, venga tal día, yo voy a escuchar’.

Bueno, así fue. A los pocos días fui a ver qué había pasado con eso, me atiende Pierri y me dice: ‘Bueno, ¿cuándo está dispuesto a empezar a trabajar?’. Le digo: ‘¿Cómo?’. Dice: ‘No, estuvimos escuchando y la verdad que tiene una muy buena dicción y puede funcionar acá en la radio’.

Le digo: ‘Yo estoy dispuesto a empezar cuando usted me diga’. Toda una sorpresa.

Y así fue, empecé unas horas en la noche y después, enseguida, a los pocos días nomás, me dice Pierri: ‘Bueno, ¿qué le parece el informativo del mediodía?’.

Yo no podía creer. El informativo del mediodía lo escuchaba todo el mundo, desde chico en mi casa siempre se escuchaba. Hasta el día de hoy creo que le dicen la marchita de la sopa, porque esa marcha marcó a un montón de gente.

Y fue así que empecé, me dieron un turno de la noche y enseguida empecé con Pierri en el informativo”.

Todo un desafío.

“Sí, por supuesto. Después ya me dejó solo y ahí estuve 9 meses en Radio Salto y yo decía: yo voy a probar suerte en Montevideo a ver qué pasa. Le expliqué a Pierri que iba a renunciar porque me iba a Montevideo a probar suerte.

Me fui para Montevideo, recorrí varias radios, un mundo diferente Montevideo, hasta que fui a hacer una prueba en Radio Sarandí. Me dijeron: ‘Venga tal día’.

Fui, me atendió Mirta Acevedo, que era la jefa de locutores, y me dijo: ‘Bueno, mirá, vamos a ser bien sinceros, no es la voz que nosotros estamos buscando, pero como sos del interior, estás acá en Montevideo, te podemos ofrecer un puesto como operador técnico’.

Bueno, sí, yo andaba buscando trabajo. Era todavía la casa vieja de Radio Sarandí y ahí empecé como operador. Radio Sarandí estaba pegada a Canal 12. Nos fuimos a la esquina cuando yo fui; cuando empecé estaban construyendo el edificio nuevo de Radio Sarandí.

Fui para ahí otra vez. Estábamos en plena dictadura, empezaron a reducir el personal y en la reducción marché yo.

Estuve 2 años en Radio Sarandí, pero aprendí mucho porque conocí mucha gente, locutores y periodistas. Estuve 2 años, después me dejaron afuera y yo digo: yo voy a volver para Salto, ¿qué voy a hacer acá?

Me vine otra vez, fui a Radio Salto a hablar con Pierri y me dijo: ‘Bueno sí, usted ya es de la casa’.

Y ahí empecé de firme en Radio Salto a hacer el informativo junto con Julio Pierri. Era todo un honor para mí porque una voz impresionante la de Pierri y, a partir de ahí, estuve casi 40 años”.

¿Cómo comienza con “Otra vez Carnaval”?

“Enseguida, a los pocos años, se me ocurrió, yo siempre fui carnavalero, hacer ‘Otra vez Carnaval’”.

¿En ese momento salías en murgas?

“Yo salía en Falta la Papa, fui uno de los fundadores de Falta la Papa y mirá, la murga cumplió 40 años, y así fue que, por suerte, ‘Otra vez Carnaval’ fue un programa que tenía mucha audiencia”.

¿La temática de “Otra vez Carnaval” cómo era?

“Era, más que nada, difundir a las murgas, hablar de las murgas, de lo que significaba la murga, básicamente eso, porque me interesaba más difundir la murga”.

¿Para vos qué es el Carnaval?

“Por más trillado que esté eso, es la fiesta del pueblo, porque ahí tuve la oportunidad de conocer a murguistas como la gente de Los Charoles, la gente de La Tablada, esas murgas que salían con mucho esfuerzo.

La Coqueta, después fue que formamos Falta la Papa y Punto y Coma, que salimos las dos murgas juntas con una visión diferente, capaz que más moderna de la murga, pero siempre manteniendo el espíritu de la murga y de lo que es esa expresión netamente popular y de barrio, sobre todo de barrio”.

¿Quién te invita a ser el maestro de ceremonia del concurso de murgas?

“Salí 2 años y yo no recuerdo exactamente. Sé que ASAC me convocó y así fue que empecé a ser el maestro de ceremonia en el Parque y ahí estuve unos cuantos años”.

¿Qué sentías cuando presentabas cada murga?

“Un honor era para mí y mucha emoción. Hay gente que no sabe todo lo que pasa el murguista detrás del escenario antes de que empiece la actuación.

Nosotros arrancamos en la Asociación Magisterial, que me acuerdo es una anécdota también, que estábamos en la Asociación Magisterial una barra que fundamos la murga y empezamos: ‘¿Qué nombre le ponemos?’.

Tiramos nombres de todo tipo y color hasta que el Tachuela García, que era uno de la batería de la murga, estaba cocinando y viene de la cocina ahí donde estábamos nosotros buscando el nombre y dice: ‘Che, falta la papa’, porque faltaba la papa para la comida.

Nos miramos todos y dijimos: ‘Ta, ese es el nombre, Falta la Papa’”.

“Así fue que nació Falta la Papa. Salimos en el 87 junto a Punto y Coma, las dos murgas cumplieron 40 años”.

Tuvimos 5 murgas este año, pero ¿qué te pasó cuando el año anterior había solo una murga? ¿Te dio miedo que se terminara ese rubro?

“Miedo de que se terminara no, porque la murga no va a morir, ese rubro nunca va a morir. Siempre va a salir alguien. Ir a cantar al escenario Víctor Lima es muy emocionante”.

Debe de haber muchas anécdotas antes de subir al escenario.

“Sí, hay mucho nervio”.

“La murga la llevo muy adentro porque mi padre era muy de las murgas también”.

¿Te gustaría volver a salir en una murga?

“Sí, gustarme me gustaría, pero no sé si estoy como para… viste lo que te implica, son horas de trabajo, días y días. Pero sí, yo anduve ahí pensando en volver a Falta la Papa porque es mi murga. A lo mejor, en cualquier momento, salgo de vuelta”.

Cuando mirás todo el recorrido que hiciste, tanto en la radio, con el informativo, en el Carnaval, ¿qué es lo que te hace sentir más orgulloso de vos?

“Las dos cosas, la radio y el Carnaval. No sé si orgulloso de mí, pero por lo menos íntimamente siento que cumplí con mi objetivo, que se me dieron las cosas que yo quería hacer junto con el teatro, porque el teatro es mi pasión también y siempre estoy por volver y volver, pero en cualquier momento yo aparezco de vuelta”.

¿Te gustaría volver a la radio?

“Sí, sí, claro”.

Si tuvieras la posibilidad de hacer un programa, ¿de qué se trataría?

“Un periodístico. Si pudiera volver a la radio, haría un programa periodístico”.

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