El 109.º Congreso de la Federación Rural, realizado en Salto, cerró con una declaración que puso el foco en la competitividad del sector, la caminería rural, el costo de los combustibles y la sanidad animal. En paralelo, un simposio internacional elaboró una hoja de ruta para enfrentar la garrapata bovina.

La ciudad de Salto fue escenario durante varios días de una intensa agenda vinculada con el sector agropecuario. En el marco del 109.º Congreso anual de la Federación Rural del Uruguay, desarrollado en la Asociación Agropecuaria de Salto, productores, técnicos y autoridades analizaron los principales desafíos que enfrenta el agro nacional.
La instancia coincidió con la celebración de los 125 años de la institución anfitriona y contó con la presencia de autoridades nacionales. Desde la organización se valoró especialmente la participación del presidente de la República y de los ministros de Economía y Finanzas y de Ganadería, Agricultura y Pesca. Según uno de los mensajes remitidos tras el encuentro, la actividad permitió que “la voz del productor se hiciera escuchar al más alto nivel” y que Salto se transformara durante algunos días en “la capital agropecuaria del país”.
Competitividad y costos estructurales
La declaración final del Congreso destacó que la realidad climática ha sido diferente entre el Norte y el Sur del país. Mientras que las condiciones acompañaron en la zona Norte, en otros puntos del territorio se registraron situaciones de emergencia.
El documento señaló que los precios de exportación de la ganadería se encuentran en niveles históricamente elevados y que esta mejora se trasladó a diferentes eslabones de la cadena. Sin embargo, advirtió que la agricultura mantiene resultados variables y que la lechería continúa enfrentando dificultades vinculadas con la escala de producción y los márgenes reducidos.
La Federación Rural reiteró su preocupación por los problemas de competitividad que considera estructurales. En ese sentido, cuestionó el crecimiento del gasto estatal, el aumento de la deuda pública y la carga que recae sobre el sector primario. La gremial sostuvo que el sistema político no ha impulsado todavía los cambios que considera necesarios para fortalecer al país productivo.
Reclamo por el impuesto a los semovientes
Otro de los planteos centrales estuvo relacionado con el impuesto del 1% aplicado a la venta de semovientes. La Federación Rural recordó que el ministro Alfredo Fratti había coincidido anteriormente con las críticas formuladas contra este tributo, definido por la gremial como burocrático, injusto y discriminatorio.
A pocas semanas del vencimiento del plazo establecido para analizar el tema, la organización manifestó que permanece expectante ante una eventual derogación.
Caminería rural: mayor participación de los productores
La situación de la caminería rural también ocupó un lugar relevante en la declaración final. La Federación Rural propuso que los actores privados tengan una participación más activa en la definición de las obras prioritarias y rechazó la eventual creación de nuevas tasas o precios por el uso de los caminos.
Además, planteó que las rutas rurales con tránsito de alta intensidad pasen a la órbita del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. La gremial consideró necesario transparentar los aportes realizados por los diferentes sectores productivos y evaluar si existe una relación equilibrada entre las contribuciones y el uso de la infraestructura vial.
El documento valoró la reunión mantenida con el Congreso de Intendentes, aunque aclaró que las explicaciones recibidas no resultaron suficientes para conformar a la organización.
Garrapata: una problemática que exige respuestas extraordinarias
La sanidad animal fue otro de los asuntos destacados. La Federación Rural manifestó su preocupación por la situación de la garrapata y sostuvo que la gravedad del problema requiere una actuación extraordinaria de todos los actores involucrados.
En ese marco, valoró la creación del cargo de agente sanitario departamental por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), una medida que había sido promovida por la gremial.
El tema también fue abordado en el Simposio Internacional de Garrapata, realizado los días 27 y 28 de mayo por la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) y la Asociación Agropecuaria de Salto. Las conclusiones fueron entregadas como una hoja de ruta para comenzar a trabajar con el MGAP y otros actores vinculados con la problemática.
Capacitación, investigación y trazabilidad
Entre las principales propuestas surgidas del simposio se encuentra la capacitación de profesionales veterinarios para verificar la eficacia de los productos en los establecimientos, mediante conteos de garrapatas y análisis de los principios activos utilizados.
También se planteó promover el asesoramiento permanente de veterinarios certificados, ampliar la difusión de información práctica sobre la tristeza parasitaria bovina y reforzar las campañas de concientización sobre los residuos de productos veterinarios en carnes.
Las conclusiones recomiendan analizar la experiencia de Argentina y Brasil en zonas endémicas, particularmente en la provincia de Corrientes y en Río Grande do Sul, para identificar aspectos que puedan ser incorporados a la normativa uruguaya.
El documento propone además profundizar la investigación en alternativas biológicas, como hongos entomopatógenos, vacunas antigarrapata y aceites esenciales, así como evaluar métodos complementarios de manejo que reduzcan el uso de productos químicos.
En materia de trazabilidad, se consideró necesario avanzar en mecanismos que permitan verificar los tiempos de espera de los animales adquiridos a terceros. También se propuso trabajar junto al Instituto Nacional de Carnes (INAC) en un sistema que permita identificar el establecimiento de origen de los cortes comercializados, como herramienta preventiva ante eventuales alertas por residuos en los mercados internacionales.
Combustibles, sector ovino y salud mental rural
La declaración final incluyó además cuestionamientos al costo de los combustibles. La Federación Rural expresó que Uruguay mantiene precios elevados en comparación con otros países de la región y objetó que parte del valor del gasoil contribuya a financiar el transporte metropolitano y determinadas ineficiencias de Ancap.
La gremial también remarcó la importancia del sector ovino para el Norte del país. Ante la recuperación del valor de la lana y de la carne ovina, reclamó acciones para enfrentar problemas como el abigeato, los perros sueltos y los predadores.
Finalmente, la organización insistió en la necesidad de incorporar la salud mental en el medio rural a la agenda nacional, mediante una coordinación más estrecha entre instituciones públicas y privadas.






