“Mantas Solidarias”, proyecto liderado por Mónica Buratovich, convoca a donar lana en Clínica Amorim para tejer mantas destinadas a personas en situación vulnerable en todo el país.

“Mantas Solidarias”: tejer abrigo para quienes más lo necesitan, con Salto como punto clave en el norte
El proyecto solidario “Mantas Solidarias”, encabezado por Mónica Buratovich junto a Silvia Martínez, continúa creciendo en todo el país con el objetivo de abrigar a personas en situación de vulnerabilidad, especialmente en los meses más fríos.
Nacido en plena pandemia, el movimiento cumplirá cinco años de trabajo ininterrumpido, articulando redes de ayuda, voluntariado y donaciones.
En ese entramado, Salto ocupa un lugar fundamental, consolidándose como uno de los principales puntos de apoyo en el norte del país. “Para nosotros es muy importante, porque Salto es un pilar. Desde el año pasado, con el apoyo de la Clínica Amorim, hemos recibido muchas donaciones que nos permiten llegar a más gente”, destacó Buratovich.
Un trabajo solidario con organización y seguimiento
El proyecto no se limita a recolectar mantas sino que cada donación es cuidadosamente evaluada. El equipo realiza un relevamiento previo para asegurar que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
“Primero investigamos. Nos comunicamos con los responsables, preguntamos cuántas personas hay, en qué situación están. Por ejemplo, si es un hogar de ancianos con 20 camas, tratamos de cubrir las 20. Si no llegamos, esperamos hasta completar”, explicó.
Esa metodología les ha permitido canalizar ayuda hacia distintos puntos del país. Recientemente, enviaron mantas a un hogar de ancianos en Cerro Largo, y mantienen un flujo constante de apoyo a hospitales, merenderos y situaciones de emergencia, como incendios en barrios vulnerables.
Producción propia: el corazón del proyecto
A diferencia de otras iniciativas, “Mantas Solidarias” no recibe mantas terminadas en grandes cantidades, sino que las confecciona a partir de insumos donados. “Las mantas las armamos nosotras. Lo que necesitamos son ovillos de lana o cuadraditos tejidos de 20 por 20 centímetros, en cualquier técnica”, señaló Buratovich.
Las jornadas de tejido son también espacios de encuentro social. Se realizan semanalmente —principalmente los martes— y convocan entre 50 y 60 mujeres de distintas edades. “Es un ambiente muy cálido, donde además de tejer, compartimos. Hay un sector que recibe y clasifica las mantas, se lleva un stock detallado y se organiza todo como si fuera una empresa”, relató.
Para quienes deseen colaborar desde Salto, el lugar de referencia es la Clínica Amorim, donde se reciben donaciones de lana y cuadraditos tejidos.
“Es muy importante que la gente se acerque con lo que pueda. Incluso si no saben tejer, comprar un ovillo de lana ya ayuda muchísimo”, subrayó.
Además de Salto, el proyecto cuenta con puntos de recepción en Montevideo, Punta del Este y Maldonado, e incluso coordina envíos desde otros departamentos mediante encomiendas.
Impacto local: apoyo a hospitales y adultos mayores
El vínculo con Salto ya ha tenido resultados concretos. En el último tiempo, el colectivo entregó 50 mantas para recién nacidos y 40 para adultos mayores, destinadas al hospital y centros vinculados a ASSE.
“Sabemos que en Salto hay entre 50 y 60 nacimientos por mes, algo que nos sorprendió. Por eso las mantas de bebé son fundamentales para neonatología y pediatría”, explicó.
La demanda, reconocen, es constante y creciente. “Lamentablemente, sí. Hay mucha necesidad. Nos llaman por situaciones muy difíciles, como incendios o familias que se quedan sin nada. También trabajamos con Cruz Roja y otras organizaciones que nos ayudan a verificar los casos”, indicó.
En ese contexto, las donaciones se vuelven imprescindibles. “A veces tenemos que salir a comprar lana y no siempre contamos con los recursos. Por eso cada aporte suma”, afirmó.
Cómo colaborar
“Mantas Solidarias” invita a toda la comunidad a sumarse donando ovillos de lana, tejiendo cuadrados de 20×20 cm y difundiendo la iniciativa
“Necesitamos ayuda para poder ayudar. Ojalá podamos llegar a más gente, porque en el norte hay mucha necesidad y a veces no nos enteramos”, concluyó Buratovich.
El proyecto también comparte su trabajo y formas de contacto a través de su cuenta de Instagram @mantas.solidarias, donde se puede conocer más sobre su historia, jornadas y formas de colaborar.




