Salto inicia la reconstrucción tras el temporal que dejó una fallecida, cientos de viviendas dañadas y graves pérdidas productivas.

Ing. Agr. Néstor Tecco
Edil de la CORE
Vicepresidente de la Junta Departamental de Salto
La madrugada del sábado 18 de julio quedará marcada para siempre en la memoria de los salteños. Una tormenta de una intensidad sin precedentes azotó la ciudad y gran parte del departamento, con vientos que alcanzaron los 130 km/h y, en algunos puntos, se estiman superiores a los 150 km/h.
Al amanecer comenzaron a evidenciarse las consecuencias: cientos de viviendas dañadas, árboles caídos, extensos cortes de energía y comunicaciones, familias que perdieron sus hogares y, lo más doloroso, el fallecimiento de una mujer a causa del temporal.
En pocas horas, el CECOED y el 911 recibieron más de 300 llamados por voladuras de techos y otras emergencias, desbordando su capacidad de respuesta. Desde el primer momento, instituciones públicas, fuerzas de seguridad y cientos de vecinos se movilizaron para asistir a los damnificados.
Es justo reconocer el trabajo del Comité Departamental de Emergencias, encabezado por el intendente Carlos Albisu, que recorrió las zonas afectadas y suspendió los actos oficiales previstos para concentrar todos los esfuerzos en la emergencia. También merece destacarse la labor de Bomberos, Policía, Ejército, funcionarios públicos y voluntarios, que demostraron compromiso y profesionalismo en los momentos más difíciles.
El domingo, la Junta de Salto abrió sus puertas para recibir donaciones de ropa y alimentos destinados al CECOED. La solidaridad de los salteños volvió a ser ejemplo; vecinos, organizaciones e instituciones trabajaron codo a codo para atender las necesidades más urgentes.
A medida que avanzaban los relevamientos, comenzó a dimensionarse el impacto en la producción hortícola. Zonas como Colonia Osimani y Llerena, Colonia 18 de Julio, Garibaldi, Tropezón y barrio Albisu sufrieron daños devastadores. Muchos productores perdieron la totalidad de sus invernáculos, galpones y cultivos, en un momento clave del año, cuando comenzaba el mayor período de producción.
El lunes llegó a Salto el presidente de la República, Yamandú Orsi, quien recorrió junto al intendente las áreas más afectadas. También comenzaron a llegar materiales de apoyo del SINAE. El martes, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, visitó el departamento y, tras reunirse con autoridades y representantes del sector, decretó la emergencia granjera.
El impacto del temporal trasciende la pérdida material. Afecta a cientos de familias que deberán reconstruir sus viviendas y golpea a uno de los principales motores económicos del departamento.
El miércoles 22 de julio, técnicos del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial y del Área de Vivienda de la Intendencia de Salto comenzaron el relevamiento de todas las unidades habitacionales afectadas por el temporal, realizando una inspección detallada de las construcciones y de los daños sufridos. Este trabajo será fundamental para dimensionar el impacto sobre las viviendas y definir las acciones necesarias para la recuperación.
Ahora comienza una nueva etapa. Superada la emergencia inmediata, será tiempo de reconstruir viviendas, recuperar la infraestructura productiva y restablecer la actividad económica. Ese desafío solo podrá afrontarse con el esfuerzo conjunto de los gobiernos, las instituciones y toda la sociedad.
Hoy más que nunca, Salto nos necesita unidos, dejando de lado las banderas políticas. La solidaridad que hemos demostrado en estos días debe transformarse en el motor de la recuperación. Porque cuando un departamento enfrenta una tragedia de esta magnitud, la única bandera que importa es la de Salto.










