Salto Grande realizó una prueba técnica del sistema de aviso sonoro instalado aguas abajo de la represa como parte del Plan de Acción Durante Emergencias. El meteorólogo Juan Badagian explicó que las sirenas se activarán solo en caso de alerta roja, ante una situación crítica que requiera evacuación inmediata.

Salto Grande probó su sistema de sirenas para alertar a poblaciones ribereñas ante emergencias hídricas
En la mañana de este jueves 23 de abril, la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande llevó adelante una prueba técnica del nuevo sistema de aviso sonoro instalado aguas abajo de la represa, en el marco del Plan de Acción Durante Emergencias (PADE), una herramienta preventiva orientada a reducir el riesgo hídrico y reforzar la seguridad de las poblaciones ribereñas.
El meteorólogo de Salto Grande, Juan Badagian, explicó que esta acción forma parte de un proceso iniciado hace varios meses y que apunta a brindar una respuesta rápida y eficaz ante situaciones críticas de muy baja probabilidad, pero de alto impacto.
“Salto Grande desde hace unos años ya está implementando lo que se llama el Plan de Acción Durante Emergencias. Como parte de ese plan se realizó la instalación de un sistema de aviso sonoro en las torres de alta tensión ubicadas aguas abajo de la represa”, señaló.
Un sistema pensado para situaciones extremas
Badagian detalló que el sistema fue instalado sobre las torres de alta tensión ubicadas a unos dos kilómetros aguas abajo de la represa, tanto del lado uruguayo como del argentino.
En el lado de Salto, las bocinas fueron colocadas en la torre del Parque José Luis, mientras que en Concordia se instalaron en la zona del camping Tortuga Alegre. “Está especificado que se debería escuchar hasta cinco kilómetros aguas abajo de la represa”, indicó Badagian.
Según explicó, aunque las sirenas están ubicadas a dos kilómetros de la represa, su alcance cubriría otros tres kilómetros adicionales, llegando a los pobladores más cercanos al cauce del río.
“No está especificado que se escuche en la ciudad de Salto ni en Concordia, salvo bajo determinadas condiciones atmosféricas”, aclaró.
Tres niveles de alerta en el protocolo de emergencia
El meteorólogo explicó que dentro del PADE existen tres niveles de alerta, definidos según la gravedad de la situación.
Alerta Blanca.Corresponde a situaciones de crecidas extraordinarias ya conocidas por la población. “Son situaciones de las que ya las ciudades han vivido; implica acciones de seguimiento y monitoreo”, dijo.
Alerta Amarilla . Se trata de una situación potencialmente peligrosa para la represa o para las poblaciones ribereñas. En este nivel, las autoridades y organismos responsables deben prepararse ante una posible evolución negativa. “Los responsables de la gestión de emergencias deben prepararse por si la situación empeora”, sostuvo.
Alerta Roja. Es el escenario más grave y el único en el que se activaría el sistema de sirenas. “Es cuando la represa tiene un fallo inminente o son inevitables las descargas operacionales que ponen en riesgo vidas aguas abajo. Son situaciones donde no hay tiempo que perder y la población debe evacuar de manera inmediata”, enfatizó.
Badagian subrayó que se trata de un escenario de muy baja probabilidad de ocurrencia, aunque remarcó la importancia de estar preparados. “Como Salto Grande tenemos una responsabilidad muy grande ante el manejo de la represa y la seguridad de las poblaciones ribereñas”, expresó.
La prueba fue satisfactoria y sin generar alarma
La prueba técnica se realizó entre las 9:00 y las 9:10 de la mañana, y al cierre de la jornada aún se estaban evaluando los resultados. Sin embargo, Badagian adelantó que en una primera instancia el balance fue positivo.
“En un primer momento la prueba resultó satisfactoria y el aviso fue escuchado por las diferentes poblaciones que viven aguas abajo de Salto Grande”, señaló.
Para evitar generar preocupación o pánico, desde Salto Grande trabajaron previamente en coordinación con el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (CECOED) de Salto, además de realizar campañas informativas en medios de comunicación y mediante la entrega de volantes.
“La mayor parte de la población estaba enterada de que se iba a realizar esta prueba técnica, para que todo el mundo supiera que estaba bajo control y no generar ningún tipo de susto”, concluyó.
Con esta iniciativa, Salto Grande avanza en la implementación de medidas alineadas con las mejores prácticas internacionales en gestión de riesgos y seguridad de represas, reforzando la prevención y la protección de quienes viven en las zonas ribereñas.




