Matías Brochado destaca el valor de preservar la historia de Salto
Matías Brochado: «La memoria de una ciudad se construye entre todos y el pasado es la base del futuro»

El creador de Salto Antiguo repasa los doce años del proyecto que revolucionó la forma de recordar la ciudad, reflexiona sobre el patrimonio cultural, analiza el uso de la inteligencia artificial y adelanta una nueva exposición abierta a toda la comunidad.
Desde la nostalgia de quien vivía lejos de su tierra nació Salto Antiguo, un proyecto que hoy reúne miles de fotografías, historias y recuerdos compartidos por los propios salteños, consolidándose como un verdadero archivo vivo de la memoria colectiva.
Doce años recuperando la identidad salteña. Hablar de la historia reciente de Salto en las redes sociales es hablar de Salto Antiguo. Lo que comenzó en 2014 como un simple pasatiempo impulsado por la nostalgia terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural que reúne a miles de personas dentro y fuera del país. Fotografías antiguas, documentos, relatos familiares y anécdotas cotidianas encontraron en este espacio un punto de encuentro para reconstruir la memoria de una ciudad que continúa redescubriendo su pasado.
Detrás de ese trabajo está Matías Brochado, quien durante más de una década ha dedicado incontables horas a investigar, restaurar imágenes y compartir historias que despiertan emociones en varias generaciones. En diálogo con Diario El Pueblo, repasó el origen del proyecto, los momentos más significativos de este recorrido y los desafíos que todavía enfrenta la preservación del patrimonio salteño.
1. ¿Cómo nació su interés por la historia de Salto y qué despertó la necesidad de comenzar a recopilar fotografías antiguas?
Todo comenzó cuando me fui a vivir lejos (España). La distancia hizo que empezara a extrañar mi infancia y a recordar constantemente cómo era crecer en Salto. Comparaba esos recuerdos con la realidad que vivía en otro país y empecé a darle un valor enorme a cosas que antes parecían normales. Ahí nació la necesidad de conservar imágenes y recuerdos de mi ciudad.
2. Vivió varios años en España. ¿Qué influencia tuvo esa experiencia en la creación de Salto Antiguo?
Fue determinante. En España encontré otra forma de vivir, otras costumbres y otra manera de disfrutar el tiempo libre. Yo me crié recorriendo el barrio Dos Naciones, visitando chacras, arroyos y espacios naturales. Esa libertad no la encontraba allá. Con el tiempo comprendí que extrañaba muchísimo esas vivencias y que incluso mis hijos disfrutaban más de esos lugares cuando venían a Salto que de cualquier centro comercial europeo.
Cuando un proyecto personal pasó a ser patrimonio de todos. Con el correr de los años, cada publicación comenzó a despertar cientos de comentarios cargados de recuerdos y emociones. La comunidad fue apropiándose del proyecto hasta convertirlo en un espacio colectivo.
3. ¿En qué momento sintió que Salto Antiguo había dejado de ser un hobby?
Cuando empezaron a escribirme personas que vivían en distintos países. Muchos emigrantes se identificaban con lo que publicaba porque sentían la misma nostalgia que había sentido yo. Después comenzó a participar mucha gente de Salto y entendí que el proyecto ya no era solamente mío; pertenecía a toda la comunidad.
4. ¿Cómo verifica la autenticidad de las fotografías y de la información histórica?
Siempre intento investigar todo lo posible antes de publicar. Pero la mayor riqueza está en la participación de la gente. Muchas veces una fotografía genera decenas de comentarios de personas mayores que cuentan quién era el dueño de un comercio, qué funcionaba antes en ese lugar o aportan fechas y anécdotas que enriquecen enormemente la publicación. Todos terminamos aprendiendo.
Las historias que dejan huella. Durante doce años aparecieron miles de imágenes y cientos de relatos, pero algunos quedaron grabados para siempre en la memoria del creador de Salto Antiguo.
5. ¿Cuál fue el hallazgo que más lo emocionó en estos doce años?
Sin dudas la historia del «Tero». Mucha gente creía que ya no estaba con nosotros y poder encontrarlo fue muy emocionante. Después llevarlo nuevamente al puerto, recorrer la costanera y devolverlo a los lugares donde había sido feliz provocó una reacción increíble. Miles de personas compartieron recuerdos y fue una publicación que realmente tocó el corazón de la ciudad.
6. En los últimos meses incorporó inteligencia artificial para animar fotografías históricas. ¿Cómo recibió el público esa innovación?
Creo que fue muy bien recibida. La inteligencia artificial puede mejorar imágenes deterioradas y también darles movimiento. Es cierto que algunas personas prefieren las fotografías originales porque la tecnología puede modificar detalles de edificios o paisajes, pero utilizada con criterio es una herramienta muy valiosa para acercar la historia a las nuevas generaciones.
El patrimonio necesita abrirse a la comunidad. Para Brochado, conservar edificios o colecciones históricas no es suficiente si la ciudadanía no logra apropiarse de ese patrimonio.
7. ¿Qué considera que le falta a Salto para preservar y difundir mejor su patrimonio histórico?
Lo primero es abrir los museos. Pero eso solo no alcanza. También hace falta generar un verdadero vínculo entre esos espacios, las escuelas, los centros educativos y el turismo. Se puede invertir mucho dinero en restaurar edificios o recuperar objetos, pero si la gente no los conoce ni los siente propios, ese esfuerzo pierde gran parte de su valor.
8. La comunidad participa activamente enviando fotografías y recuerdos. ¿Qué importancia tiene ese aporte?
Es fundamental. Siempre hay alguien que encuentra una foto olvidada en un cajón y decide compartirla. Muchas personas me dicen que algún día se terminarán las imágenes antiguas, pero yo creo exactamente lo contrario. Una fotografía despierta otra y así aparecen nuevos recuerdos. Siempre digo que el pasado es eterno.
Una nueva exposición para seguir haciendo historia. El trabajo de Salto Antiguo también sale de las redes sociales para encontrarse cara a cara con el público.
9. ¿Qué proyectos tiene previstos para los próximos meses?
El 15 de agosto realizaremos la segunda exposición de Salto Antiguo en el Mercado 18 de Julio. Habrá una selección de fotografías históricas impresas en gran formato para que puedan apreciarse en detalle. Además, contaremos con el apoyo del Centro de Fotografía de Salto y de Marcelo Catani, quien también exhibirá imágenes actuales para generar un diálogo entre el pasado y el presente. Participarán el Museo Itinerante de Pablo Villaverde y la artista Dita Carbone con sus acuarelas. La entrada será libre y gratuita. Todo se realiza gracias al apoyo de algunas empresas y al esfuerzo personal, sin fines de lucro.
Un legado pensado para las nuevas generaciones. Más allá del reconocimiento alcanzado, Brochado asegura que el verdadero objetivo es sembrar curiosidad por la historia local entre niños y jóvenes.
10. ¿Cómo le gustaría que se recuerde a Salto Antiguo dentro de diez años?
Me gustaría que no fuera solamente un recuerdo, sino un proyecto que continúe creciendo. Hoy mi hija Catalina, que tiene 12 años, ya me acompaña y empieza a apasionarse por este trabajo. Ojalá pueda seguir el legado. Si conseguimos despertar en los jóvenes el interés por investigar el pasado y al mismo tiempo ayudar a que las personas mayores mantengan vivos sus recuerdos, el objetivo estará cumplido. La historia nos permite entender quiénes somos y nos marca el camino hacia el futuro.






