De Buenos Aires a Lima: una salteña alcanzó el desafío sudamericano de la Mega Finisher

En apenas nueve meses completó cinco medias maratones en cinco países diferentes, una experiencia que transformó su vida y la llevó a superar límites físicos y personales.
El running continúa sumando historias de esfuerzo y superación, y una de ellas tiene como protagonista a una integrante del Club de Corredoras de Salto, Andrea Ferreira De Los Santos, quien recientemente logró obtener la distinción de Mega Finisher, un reconocimiento reservado para atletas que completan cinco medias maratones o maratones en cinco países diferentes de Sudamérica.
La meta fue alcanzada luego de un intenso proceso que se extendió durante nueve meses y que incluyó la participación en competencias disputadas en las capitales de Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay y Perú. El recorrido comenzó en Buenos Aires, continuó en Asunción, siguió por Brasilia, Montevideo y culminó en Lima, donde selló oficialmente el desafío continental.
Detrás de cada una de esas carreras hubo mucho más que kilómetros recorridos. Meses de entrenamiento, planificación, viajes, adaptación a diferentes condiciones climáticas y una gran dosis de disciplina formaron parte de un camino que exigió constancia y determinación.
Cada ciudad presentó desafíos particulares. Desde bajas temperaturas hasta jornadas de intenso calor, humedad y viento, obligando a ajustar estrategias y preparación para poder rendir de la mejor manera. Sin embargo, lejos de convertirse en obstáculos, esas dificultades fueron transformándose en oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal.
Uno de los aspectos más destacados de la experiencia fue la evolución deportiva que se reflejó en cada competencia. Carrera tras carrera, los tiempos fueron mejorando y las marcas personales se superaron, demostrando que el trabajo sostenido y la perseverancia terminan dando resultados.

La corredora destacó que el proceso le permitió comprender que no existe una edad determinada para comenzar a practicar deporte ni para perseguir objetivos que parecen lejanos. Muchas veces los desafíos se postergan por inseguridades, temores o por las opiniones de otras personas, pero esta experiencia confirmó que los sueños pueden concretarse cuando se avanza paso a paso y con convicción.
Más allá de las medallas y los resultados deportivos, el running significó un cambio profundo en su vida cotidiana. Nuevos hábitos, una mejor calidad de vida y una mayor fortaleza emocional fueron algunas de las transformaciones que surgieron a partir de la práctica constante de este deporte.
También remarcó la importancia que tuvo el Club de Corredoras durante todo el proceso. El grupo se convirtió en un espacio de acompañamiento y motivación, donde mujeres con distintas historias personales comparten la misma pasión por correr, apoyándose mutuamente para crecer y alcanzar nuevas metas.
Asimismo, agradeció especialmente el respaldo de su familia, de Antonio, de sus hijas, amigos, entrenadores y compañeras de equipo, quienes estuvieron presentes en cada etapa del recorrido y fueron fundamentales para sostener la motivación necesaria para completar el desafío.
La obtención de la Mega Finisher representa hoy mucho más que una medalla. Simboliza meses de esfuerzo, evolución personal y la demostración de que los grandes objetivos pueden alcanzarse cuando se construyen con paciencia, compromiso y perseverancia. Una historia inspiradora que refleja el crecimiento del running en Salto y el impacto positivo que el deporte puede generar en la vida de las personas.






