Roselló defiende la Ley de Corresponsabilidad a dos años

La diputada María Eugenia Roselló evaluó la Ley de Corresponsabilidad en la Crianza y destacó su impacto en el Derecho de Familia uruguayo.

María Eugenia Roselló – Diputada Partido Colorado

Dos años de la Ley de Corresponsabilidad en la Crianza: el debate que transformó el Derecho de Familia en Uruguay

Roselló defiende la Ley de Corresponsabilidad a dos años

A dos años de su aprobación, la diputada colorada María Eugenia Roselló defiende una norma que cambió la mirada sobre la paternidad y el interés superior del niño

Dos años después de la aprobación de la denominada Ley de Corresponsabilidad en la Crianza, una de las reformas más debatidas del Derecho de Familia en Uruguay, el balance continúa generando posiciones encontradas. Mientras algunos sectores sostienen que la normativa fortaleció el derecho de niños y adolescentes a mantener vínculos con ambos progenitores, otros consideran que aún existen desafíos en su aplicación práctica y en la coordinación entre el Poder Judicial y los equipos técnicos.

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La impulsora de la iniciativa, la diputada colorada María Eugenia Roselló, asegura que la ley marcó un cambio de paradigma al promover la corresponsabilidad parental y dejar atrás la idea de que uno de los padres debía quedar relegado en la crianza tras una separación.

«La corresponsabilidad vino para quedarse»

Roselló sostiene que, a dos años de su entrada en vigencia, la ley ha demostrado que era necesaria para adecuar la legislación uruguaya a una realidad social donde madres y padres participan activamente en la crianza de sus hijos.

«La norma parte de un principio muy claro: los hijos necesitan, siempre que ello no implique riesgos para su integridad, mantener el vínculo con ambos padres. La separación de la pareja no puede significar la ruptura del vínculo parental», afirma.

Según explica, el espíritu de la ley nunca fue imponer una tenencia compartida automática, sino brindar a los jueces mayores herramientas para analizar cada situación concreta, priorizando el interés superior del niño.

El interés del niño por encima de los conflictos de los adultos

Uno de los aspectos centrales que destaca la legisladora es que la normativa coloca en el centro de las decisiones judiciales los derechos de niños y adolescentes.

«La ley no protege a los padres; protege a los hijos. Lo que busca es que los conflictos entre los adultos no terminen afectando el desarrollo emocional de los niños», señala.

Roselló recuerda que la corresponsabilidad implica compartir derechos, pero también obligaciones, tanto económicas como afectivas, promoviendo una participación activa de ambos progenitores en las decisiones cotidianas de la vida de sus hijos.

Una ley que generó polémica

Desde su discusión parlamentaria, la iniciativa despertó fuertes debates entre organizaciones sociales, operadores judiciales y colectivos vinculados a la infancia.

Mientras algunos sectores advertían posibles riesgos para mujeres víctimas de violencia basada en género, otros reclamaban una legislación que evitara el alejamiento injustificado de uno de los progenitores.

Consultada sobre esas críticas, Roselló sostiene que la ley contempla expresamente las situaciones de violencia.

«Cuando existen denuncias fundadas, medidas cautelares o elementos que indiquen riesgo para el niño o para alguno de sus padres, el juez tiene todas las facultades para limitar o suspender el contacto. Nunca se prioriza la corresponsabilidad por encima de la seguridad», enfatiza.

Los desafíos en la aplicación

Para la diputada, el principal reto ya no pasa por la legislación sino por su implementación.

Entiende que resulta necesario fortalecer los equipos técnicos del Poder Judicial, agilizar los tiempos de resolución de los procesos de familia y continuar capacitando a jueces, fiscales, defensores y operadores jurídicos.

«Las normas pueden ser muy buenas, pero si los procesos son demasiado largos, quienes terminan sufriendo son los niños», sostiene.

Asimismo, considera importante continuar difundiendo el contenido de la ley para evitar interpretaciones erróneas que puedan generar expectativas que luego no se corresponden con las decisiones judiciales.

Un cambio cultural

Roselló entiende que el mayor impacto de la ley trasciende el ámbito jurídico.

A su juicio, la normativa contribuyó a instalar un cambio cultural respecto al rol de la paternidad y la maternidad en Uruguay.

«Cada vez vemos más padres involucrados en la crianza, en la educación, en los controles médicos y en las actividades diarias de sus hijos. La legislación acompaña una transformación que ya estaba ocurriendo en la sociedad», afirma.

Agrega que la corresponsabilidad también promueve relaciones familiares más equilibradas y una distribución más equitativa de las responsabilidades parentales.

Balance positivo y mirada hacia el futuro

Al cumplirse dos años de la vigencia de la ley, María Eugenia Roselló realiza un balance positivo de una reforma que, entiende, llegó para modernizar el Derecho de Familia uruguayo.

Reconoce que toda norma es perfectible y que la experiencia acumulada permitirá introducir mejoras cuando sea necesario, pero insiste en que el objetivo central permanece intacto: garantizar que cada niño pueda crecer con la presencia y el compromiso de ambos padres, siempre que ello sea compatible con su bienestar y su seguridad.

«La corresponsabilidad no significa dividir tiempos de manera matemática. Significa asumir, entre ambos padres, la responsabilidad de criar, educar, cuidar y acompañar a los hijos. Ese es el verdadero espíritu de la ley, y creemos que ese cambio llegó para quedarse», concluye la legisladora.

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