Actor, comediante y creador de “Erresumen”, Ramiro Ferreira se ha convertido en una de las voces más originales del humor político en Salto.

Entre escenarios, televisión y redes sociales, construyó un estilo propio que combina sátira, reflexión y compromiso ciudadano. Desde una infancia marcada por los libros, la televisión y el humor familiar, Ramiro Ferreira encontró en el arte una forma de interpretar el mundo. Actor, comunicador y referente de la sátira política local, logró conectar con el público a través de “Erresumen”, el segmento humorístico de Animal Político. En esta entrevista repasa sus influencias, su vínculo actual con la política, los desafíos del humor en tiempos de polarización y los proyectos que impulsan su presente artístico.
1 – ¿Cómo fue tu infancia en Salto y qué recuerdos sentís que marcaron tu forma de mirar la realidad y el humor?

Muy feliz, rodeado de familia y viajando siempre, fui el nieto y el hijo más chico, mis primos y hermanos nacieron en los 70’s y yo en el 92, disfruté mucho esa etapa. Al ser un niño de los 90’s tuve el privilegio de crecer con televisión, cassettes y video clubes, además de una infinidad de libros; eso me dio acceso a contenidos y personajes de todo tipo, conociendo de muy pequeño esta magia del humor y el contar historias. Además mi familia cultivó siempre el humor de todos los días, hoy entiendo que era una forma de ganarle a las penas, de espantar el dolor y lo agradezco. La es mágica.
2- ¿Cuándo descubriste tu interés por la actuación y qué personas o experiencias fueron determinantes para que siguieras este camino?
Mi tía Yanely de Vecchi es directora de teatro y conductora de televisión, me crié entre escenarios y estudios de tele, me crié mirando tele, crecí en ese ambiente y hoy trabajo en él, tengo claros recuerdos de ver conductores y actores y pensar «yo quiero hacer eso», aprendía canciones de musicales de principio a fin y hoy estoy acá. Se puede decir que lo descubrí a partir de ver el primer ejemplo de espectáculo, por eso creo en la importancia de presentarle el arte en todas sus formas a los niños.
3 – ¿Qué papel tuvieron la familia, la escuela y el barrio en tu formación personal y artística?
Mi padre era maestro, mi casa siempre estuvo llena de libros, de tubos de ensayo, de globos terráqueos, de cuadros, de música, siempre tuve el conocimiento y la estimulación presente, siempre tuve una respuesta a cada pregunta, siempre tuve una corrección ante cada equivocación. En la escuela Nº 3 siempre tuvimos talleres de teatro en cuarto y quinto y presentamos una adaptación de un cuento de María Elena Walsh en el Teatro Larrañaga. Respecto al barrio, creo que le tocó otro rol, enseñarme otras cosas, el valor de la buena vecindad y la realidad de los vecinos que el entretenimiento y el arte no podían decorar.
4 – Durante tu juventud, ¿qué referentes culturales, humorísticos o políticos influyeron más en tu manera de expresarte?
Niní Marshall, Les Luthiers, Antonio Gasalla, China Zorrilla, Tato Bores, Enrique Pinti, pero también los Animaniacs, Pinky Y Cerebro, Los Simpsons y varios personajes de Disney con ese delicioso desarrollo del sarcasmo sutil en el momento justo. Me inspira desde niño la capacidad de Quino para contar un chiste perfecto y complejo en 3 cuadros y a veces sin palabras. También es necesario nombrar a Moliére, ya un poco más grande.
5 – Mirando hacia atrás, ¿qué enseñanzas de aquella etapa siguen presentes hoy en tu trabajo y en tu vida cotidiana?
Todas. Ojalá estuvieran más presentes incluso, ojalá tuviera una memoria más prodigiosa, pero Moliére también nos enseña eso, podemos inspirarnos en quien sea, pero no podemos imitar a nadie, porque nos priva de ser nosotros y podemos no estar a la altura de lo que intentamos imitar. De ahí el valor de ser únicos.

6 – Después de tu militancia en el Frente Amplio, ¿cómo describís hoy tu vínculo con la política y con el debate público?
Pleno, pero libre. Creo que influyó más ahora que cuando militaba orgánicamente. Más allá de que con mis compañeros de militancia en el Frente Amplio y en la bancada de Ediles hicimos un proceso político de acumulación muy exitoso, qué logró despertar a un FA que no lograba sacarse la derrota del 2010 de encima, hoy siento que ese no es mi lugar, por esto me desafilié y aportó a las causas que considero justas y opino desde mi condición de ciudadano, desprovisto de fanatismos y obsecuencia, sin temor a ser reprendido porque mis dichos resulten inconvenientes al partido que integro.
7 – ¿Cómo nació la idea de crear «Erresumen» dentro del programa Animal Político y qué necesidad comunicacional buscabas cubrir?
Nació por una propuesta de Jorge Rodríguez, jamás se me hubiera ocurrido adaptar un stand up a un programa político, al menos no en aquel momento. Creo que esa necesidad, de una sátira que pudiera desdramatizar la política y quitarle los adornos a los relatos oficiales, aportando humor, la vio Jorge y pese a las dudas y los riesgos de dar un espacio humorístico en un programa como Animal Político, funcionó. Estoy muy agradecido con él y con el público, también con el ambiente político y su recepción.
8 – El humor político suele generar adhesiones y críticas. ¿Cómo manejás el equilibrio entre la sátira, la opinión y el respeto por quienes piensan diferente?
Equilibrio es la palabra, no es fácil, corresponde pedir disculpas y dar explicaciones algunas veces y no hay drama con eso. No a todos les cae bien y está perfecto, pero la enorme mayoría han sabido reírse y han entendido que no hay mala intención, hay un respeto a las personas y una sátira sobre su actividad política, incluyendo su apariencia, que es un mensaje muchas veces más claro que las palabras y me sorprende que aún se crea que la forma en la que se presentan visualmente es una frivolidad, cuando es muy relevante. Lo fundamental es que se sepa que no existe animosidad y el trasfondo es aportar a una mejor política.
9 – ¿Qué lectura hacés de la actualidad política de Salto y cuáles son los temas que más te preocupan o te interesan como ciudadano?
Creo que existe una parte de la sociedad que se aferra a un modelo polarizado y no logra encontrar ese equilibrio entre el disenso y el acuerdo para lograr la convivencia. Quien está en política debe saber convivir, aún en el más profundo desacuerdo. Creo que es necesario que los partidos preserven sus identidades e ideologías, pero den señales de unidad, no visualizo un Salto creciendo con vecinos peleados entre ellos. Y el crecimiento y el desarrollo son necesarios y urgentes. Me preocupa la cultura, me preocupa el patrimonio, me preocupa el turismo y me preocupa la educación en todas las edades.
10 – En este momento de tu vida, ¿cuáles son tus proyectos personales y profesionales, y qué desafíos te gustaría asumir en los próximos años?
Tengo el objetivo de crear mi primer show de stand up y quiero que sea en el Teatro Larrañaga, que es mi alma mater y el teatro más lindo que tenemos, me gustaría poder compartir todo este tiempo proceso con el público, usando ese show como cierre de una etapa y comienzo de otra. También me gustaría hacer un humor distinto en las redes, apuntar a un estilo único que divierta pero que deje pensando.






