El Mundial que está. Desde este Salto y desde este «pueblo» también. Y más allá del negocio

¿Se puede decir algo que no es?… Porque la pelota quedó picando al borde del área. El almanaque está ahí, adelante, para señalar este jueves de junio y muchos se preguntan si todavía se puede. Si en este fútbol de hoy, que parece manejado por contadores públicos y tipos con trajes tapìzados de dólares, todavía queda lugar para la pureza. Porque suele hablarse del mercantilismo, de las corporaciones, de los jeques, de la geopolítica que se mete en el vestuario.
Y hay razones, para saber que es así. ¿Cómo no existir estas razones? Si se mira para arriba y lo único que se ve son números de siete cifras, marcas de tres tiras o de la pipa, y discursos armados por asesores de imagen que no tienen la más mínima idea de lo que es un potrero.
Pero es posible comentar una cosa.
Hoy jueves 11 de junio va a sonar el silbato. Y ahí, en ese preciso segundo, pasa algo milagroso. Se apagan los balances. Se caen a un segundo plano los burócratas de la FIFA. El negocio, por un rato, se tiene que quedar afuera de la línea de cal, mirando por el ojo de la cerradura.
Porque cuando la pelota empieza a rodar, ya no hay satélites, ni contratos televisivos, ni campañas de marketing. Hay un tipo con una camiseta —que puede valer millones para los de afuera, pero que para él en ese momento es la piel— y hay una pelota de cuero que le pide cariño.
Es el juego por el juego mismo. El placer del niño que devora la torta. Es la cara embadurnada de chocolate y los ojos brillando de picardía. Es tan así. Esa es la ilusión. Que a la hora de jugar…¡solo sea jugar!
¿Uno puede creerse también desde Salto o desde el lugar que fuese, que el jugador que debuta en el Mundial, cuando encara al defensor y le tira una gambeta, está pensando en el PBI del país organizador o en las acciones de la marca que le paga los zapatos de fútbol? Definitivamente. No hay que ser ingenuo. Ese jugador vuelve a tener diez años. Está en la canchita de tierra de su barrio, esquivando los pozos, con la vieja gritándole desde la ventana que ya está la comida. Está jugando porque no sabe hacer otra cosa, porque el cuerpo le pide esa fiesta.
El poder cree que compra el fútbol porque pone la plata. Los políticos creen que lo usan porque se sacan la foto con el campeón. Pero están equivocados. Desde hoy jueves el que más o el que menos se va a sentar frente al televisor con el corazón en la garganta, olvidándose por noventa minutos de la cuenta de la luz, de la inflación y de todas las pálidas que se tiran encima todos los días. Hoy comienza el Campeonato Mundial de Fútbol. Juegan los primeros cuatro seleccionados de acuerdo al calendario. El lunes que viene a las 19 horas debuta Uruguay ante los árabes. Bielsa dice que «tengo la máxima ilusión». El séquito de algunos colegas va orejeando allá lejos: querrán que el pastel se arruine en función de la fiebre anti-Bielsa en tantos casos o juegan al arrime, por las dudas que el tiro salga por la culata.
De lo que no hay dudas: el negocio va a seguir estando, es verdad, porque este mundo se volvió un gran mostrador. Pero el sueño de jugar… ¡Ah, el sueño de jugar! Ese no se vende en ninguna licitación. Al final del día, alguna pretensión romántica de tan solo fútbol le puede ganar a la chequera, aunque sea por un ratito, mientras dure el partido. Mientras la vida va….
La síntesis de las nuevas reglas: Lo imponen los de arriba y lo aplican los de abajo

Claramente. Los de arriba, son la FIFA y sobre todo en este caso, a la hora de modificar reglamentos o enmiendas, según sea la circunstancia. Y los que la aplica, no otros que los jugadores de fútbol.
Pero igualmente desde el aficionado es tiempo de saber, por eso desde EL PUEBLO nada más válido, que repasarla.
No vaya a ser cosa que nos tomen desprevenidos y que no sepamos algunos de los porqué. Se establece que el nuevo reglamento busca agilizar el ritmo del partido, sancionar las faltas de respeto y aprovechar la tecnología para decisiones más justas. Los cambios se dividen en cuatro áreas claves
1. Control del tiempo y agilización del juego
*Atención por lesión: el jugador atendido debe salir del campo y esperar 1 minuto antes de reingresar (salvo si la lesión fue causada por una falta de tarjeta).
Límites para reanudaciones: Se penalizará la pérdida de tiempo en los saques:
Saque de banda: Máximo «5 segundos» (si se excede, saca el rival).
Saque de meta: Máximo «5 segundos» (si se excede, se concede córner al rival).
Sustituciones: El jugador reemplazado tiene 10 segundos para salir. Si se demora, su sustituto no podrá
entrar hasta la primera interrupción posterior al minuto de juego.
Pausas de hidratación: Habrá una pausa de 3 minutos por tiempo, lo que garantizará un mínimo de 3 minutos de adición en cada etapa.
2. Disciplina y conducta
Gesto de taparse la boca: El árbitro podrá expulsar a quien se tape la boca deliberadamente para hablar, si evalúa que hay insulto o conducta indebida. Abandono en protesta: Los jugadores que dejen la cancha para protestar una decisión arbitral recibirán expulsión inmediata.
3. Ampliación de las funciones del VAR
El videoarbitraje ahora podrá intervenir en tres nuevos escenarios específicos:
Segundas tarjetas amarillas que sean claramente incorrectas y deriven en roja. Saques de esquina mal concedidos (siempre que la revisión sea inmediata). Infracciones previas a córners o tiros libres que impacten directamente en goles, penales o sanciones.
4. Innovación Tecnológica
Fuera de juego semiautomatizado 2.0: Se implementa un sistema que rastrea 29 puntos del cuerpo de los jugadores (50 veces por segundo) combinado con un chip en la pelota (500 transmisiones por segundo).
Inteligencia artificial de apoyo: El sistema genera alertas de fuera de juego en menos de 15 segundos y ayuda a detectar toques de mano casi imperceptibles.
Los salteños dela última escena

El Campeonato Mundial 2022 en Qatar, apagó el ciclo de Suárez y Cavani, los dos últimos salteños estando incluídos en una nómina a ese nivel. Para este Mundial ya sin «naranjeros» entre los 26, aunque un juvenil de nombre Mateo Caballero, integra la nómina de juveniles-sparring, designados por Marcelo Bielsa. Algo es algo.
Mientras la lejanía rescatará los casos de Eliseo Álvarez, Pedro Virgilio Rocha, José Batlle Perdomo y Sergio Santín.
Un total de tres salteños sumaron en su trayectoria, la disputa de cuatro campeonatos mundiales. Luis Suárez, Edinson Cavani y Pedro Virgilio Rocha (foto).






