El proyecto prevé 40 viviendas, saneamiento y recuperación urbana para mejorar la seguridad y calidad de vida de las familias de Puente Blanco.
El realojo de Puente Blanco marca un avance histórico en la política de vivienda de Salto
Una realidad crítica sobre la avenida Carlos Reyles
El asentamiento de Puente Blanco está ubicado sobre la remozada avenida Carlos Reyles. Este núcleo habitacional ha sido motivo de análisis permanente. Las construcciones precarias albergan a familias que conviven a diario con el peligro del entorno vial.
La proximidad de las construcciones con la calzada genera un riesgo constante para los vecinos. El tránsito pesado circula a pocos centímetros de los accesos a las humildes viviendas. El desarrollo de este asentamiento experimentó un crecimiento irregular durante los últimos años. Inicialmente, las familias ocuparon terrenos públicos a la vera de la transitada arteria. Con el paso del tiempo, el avance hacia el este provocó la ocupación de predios de propiedad privada.
La postal que ofrece el lugar genera un fuerte contraste con la nueva infraestructura. Quienes ingresan a la ciudad por esta entrada reciben una imagen imprevista de postergación social.
El realojo en marcha hacia la avenida Apolón
El área de Vivienda de la Intendencia de Salto articula acciones con el Plan Juntos. Ambas dependencias avanzan en una solución habitacional definitiva para los pobladores del lugar. El proyecto busca erradicar la precariedad y brindar servicios básicos adecuados para el desarrollo familiar.
La primera fase del proyecto contempla la edificación de veinte viviendas de carácter social. Las construcciones se desarrollan en un predio ubicado sobre la avenida Apolón de Mirbeck. Este terreno se sitúa estratégicamente detrás del barrio Andresito III, en una zona en plena expansión urbana.
Las obras avanzan a ritmo sostenido con miras a concretar la primera entrega este año. Las autoridades prevén que las veinte familias que tienen sus viviendas en la acera norte habiten sus nuevos hogares antes de diciembre. Esta acción permitirá despejar esta faja de dominio público tan expuesta al tráfico vehicular.
El nuevo barrio contará con todos los servicios básicos para garantizar condiciones dignas. La infraestructura contempla acceso a redes de agua potable y energía eléctrica.
Una red de saneamiento más amplia
El área de Vivienda trabaja en conjunto con OSE para la ampliación de la red de saneamiento que permitiría extenderlo a barrios muy populosos del extremo este, incluyendo el Plan Juntos, Melchora Cuenca, Andresito I, II y III, Uruguay, Nuevo Uruguay, Los Pinos, lo que podría beneficiar a unas tres mil familias de la zona.
La segunda etapa para completar la erradicación
Las veinte familias restantes aguardan la concreción de la segunda etapa del proyecto. Esta fase complementaria se ejecutará en un terreno colindante al predio donde hoy se levantan las estructuras. La ejecución de los trabajos está pautada con la meta de culminar hacia fines del próximo año.
El censo social previo permitió sistematizar las necesidades puntuales de cada núcleo. Las visitas técnicas determinaron la composición de los hogares para dimensionar la cantidad de dormitorios requeridos. Esta tarea multidisciplinaria asegura una asignación justa y ajustada a la realidad de cada grupo familiar.
La liberación total del terreno en Reyles posibilitará la recuperación del espacio público. La Intendencia prevé proyectar intervenciones urbanísticas y paisajísticas en toda la franja despejada. El objetivo final consiste en integrar el tramo vial a la trama urbana consolidada de la capital departamental.
Coordinación de esfuerzos institucionales y privados
La conjunción de recursos departamentales y nacionales permite destrabar reclamos históricos. La Intendencia aporta los predios y la logística territorial, mientras el Ministerio de Vivienda financia las obras. Esta sinergia institucional optimiza el uso de los fondos públicos asignados a la emergencia habitacional.
El abordaje territorial en Salto se sostiene mediante la articulación entre diversos programas. La estrategia unifica las capacidades operativas para llegar a las zonas de mayor vulnerabilidad social. La erradicación de Puente Blanco representa un modelo a replicar en otros asentamientos irregulares del departamento.
Un quinquenio con meta récord de soluciones habitacionales
La encargada del área de Vivienda del Gobierno de Salto, escribana María Eugenia Almirón, dijo que la meta de la administración comunal apunta a alcanzar una cifra histórica de respuestas. Para cumplir ese objetivo se canalizan esfuerzos mediante múltiples programas nacionales y locales de vivienda social. La diversidad de herramientas permite atender desde la autoconstrucción hasta el realojo masivo de pobladores.
El plan integral combina recursos del Plan Juntos, Avanzar, Canasta de Materiales, MEVIR y Piso Digno. Cada programa aporta respuestas específicas adaptadas al perfil socioeconómico de cada familia salteña. La sumatoria de estas intervenciones busca reducir sustancialmente el déficit habitacional acumulado en la ciudad y el interior.
Transformación urbana y seguridad para la comunidad
La reubicación de Puente Blanco significará un cambio trascendental para la conectividad de Salto. La avenida Carlos Reyles se consolidará como un corredor seguro y fluido para el tránsito de carga y vehículos particulares. La eliminación de los accesos precarios reducirá sensiblemente el riesgo de accidentes en la vía pública.
El impacto positivo se extenderá a la calidad de vida de decenas de salteños. Las cuarenta familias beneficiarias accederán a un entorno seguro, con servicios adecuados. Esta transformación representa un avance cualitativo en materia de equidad e inclusión territorial en nuestro departamento.






