Ante una convocatoria amplia y de fuerte impronta histórica, la Sociedad Italiana de Salto fue escenario de la presentación del proyecto “Salto Garibaldino 180, Defensa de Salto y Epopeya de San Antonio”, una iniciativa que busca poner en valor uno de los episodios más significativos de la historia local y nacional, al conmemorarse este 8 de febrero los 180 años de la Batalla de San Antonio, ocurrida en 1846.
La actividad contó con el acompañamiento institucional del Gobierno de Salto, la Comisión Honoraria del Patrimonio Histórico de Salto y la Asociación de Amigos del Patrimonio, la Asociación de Profesionales de la Comunicación (APC), el grupo de Rescate Arqueológico El Sello de la Historia y la Asociación Civil 20 de Setiembre, en una señal clara de respaldo colectivo a una propuesta que apunta a la reconstrucción histórica, la resignificación territorial y la difusión patrimonial.
La mesa que presidió el acto estuvo integrada por el intendente interino de Salto, Francisco Blardoni; el presidente de la Sociedad Italiana, Eduardo Supparo; el representante de la Embajada de Italia y agente consular en Salto, Sergio Gabrielli; Pelayo Díaz Muguerza por la Comisión Honoraria del Patrimonio Histórico; Alberto Eguiluz por la Asociación de Amigos del Patrimonio; Gabriel Paique por la Asociación de Profesionales de la Comunicación; Abel Buslón por el grupo de Rescate Arqueológico El Sello de la Historia; y Leonardo Silva Pinasco por la Asociación Civil 20 de Setiembre.
Desde EL PUEBLO se recogieron los principales conceptos vertidos durante la jornada, especialmente las exposiciones de Eduardo Supparo y del profesor de Historia Abel Buslón, quienes aportaron, desde miradas complementarias, el sentido profundo del proyecto y una relectura territorial de la gesta garibaldina en Salto.
UN ANIVERSARIO QUE INTERPELA AL PRESENTE
En su intervención, el presidente de la Sociedad Italiana, Eduardo Supparo, subrayó que la fecha no remite únicamente a un hecho del pasado, sino que forma parte del núcleo identitario de la ciudad. “Nos encontramos en una fecha que no pertenece sólo al pasado, sino al alma misma de nuestra identidad”, expresó al recordar los 180 años de la presencia y acción de Giuseppe Garibaldi en tierras salteñas.
Supparo evocó el contexto del 8 de febrero de 1846, destacando el calor sofocante que acompañó la defensa de Salto y la llamada Epopeya de San Antonio, considerada una de las gestas más extraordinarias de la historia regional. En ese marco, puso en valor los símbolos que conserva la Sociedad Italiana, entre ellos la silla que sostiene el retrato de Giuseppe Garibaldi, presidente honorario perpetuo de la institución, y la carta enviada por el propio Garibaldi en 1876, un año después de la fundación de la sociedad, agradeciendo tal distinción.
“Como presidente honorario perpetuo, no podíamos dejar pasar más tiempo sin rendir un homenaje a Garibaldi y a la epopeya de San Antonio. Por eso hoy estamos aquí”, señaló.

EL LANZAMIENTO DEL PROYECTO
Supparo anunció formalmente el lanzamiento del proyecto “Salto Garibaldino 180, Defensa de Salto y Epopeya de San Antonio”, al que definió como un esfuerzo colectivo destinado a poner en valor un patrimonio histórico de la ciudad que, a su entender, ha permanecido largamente relegado.
El objetivo, explicó, es que Salto vuelva a ocupar un lugar destacado en el mapa histórico del Uruguay y también a nivel internacional. En ese sentido, informó que ya existen contactos con instituciones de Italia, así como con descendientes directos de Giuseppe Garibaldi. Entre ellos, mencionó el vínculo con una bisnieta del prócer italiano, quien, pese a su avanzada edad y problemas de salud, envió un mensaje de apoyo y se manifestó emocionada por la iniciativa.
El proyecto propone recordar los sucesos históricos y la relevancia de la Legión Italiana no sólo en Salto, sino en todo el país, recreando la defensa histórica desde una perspectiva que no pone el acento en el enfrentamiento bélico, sino en los valores de libertad, construcción colectiva y fraternidad que dieron forma al Uruguay.
“Queremos reafirmar a Salto como un punto clave en la ruta del héroe de dos mundos”, sostuvo Supparo, remarcando el carácter internacional de la propuesta.
PATRIMONIO, INVESTIGACIÓN Y TERRITORIO
Desde una perspectiva histórica y arqueológica, el profesor Abel Buslón aportó una mirada profunda sobre la resignificación de espacios vinculados a la gesta garibaldina. Agradeció la invitación de la Sociedad Italiana y destacó el carácter colectivo del trabajo que desarrolla el grupo El Sello de la Historia, integrado por investigadores, docentes y educadores. “A mí me toca estar acá presente, pero nuestro grupo está compuesto por varios compañeros más, donde hoy nos están acompañando Pablo Teixeira que es educador y Leandro Acosta, profesor de historia también”.
Buslón recordó que, ya en 1956, una revista editada con motivo de los 200 años de la fundación de Salto señalaba que en cualquier evocación histórica de la ciudad la actuación de Garibaldi adquiría una relevancia especial. Sin embargo, sostuvo que con el paso del tiempo esa figura y los hechos asociados a la Batalla de San Antonio fueron quedando relegados en la memoria colectiva.
En ese sentido, explicó que uno de los principales aportes del grupo ha sido la investigación sobre el lugar exacto donde se produjo el enfrentamiento. A partir del estudio de documentos históricos y de la aplicación de metodologías de arqueología militar, se logró identificar evidencia física que permite ubicar el combate en una zona distinta a la tradicionalmente aceptada.
Según detalló, el enfrentamiento se habría producido en un área amplia comprendida entre las actuales calles Apolón y Saturnino Rives, en las proximidades del monumento a Garibaldi. “Era una batalla, no un partido de fútbol”, graficó, para explicar que no se trató de un punto único, sino de un espacio de maniobras y repliegues.

EL FUERTE, LAS CASAS Y EL CEMENTERIO
Buslón también se refirió a la ubicación del llamado fuerte de Garibaldi, que, metros más o metros menos, habría estado situado donde hoy se encuentra el Banco Hipotecario. Allí, explicó, quedó una guarnición al mando de Ansani durante la batalla, resistiendo los intentos de ser tomada mientras Garibaldi ejecutaba un repliegue táctico que le permitió regresar a la ciudad sin ser derrotado.
Ese fuerte, destacó, fue un punto clave del éxito de la defensa de Salto, ya que nunca fue vencido. En cartas dirigidas a su esposa Anita Garibaldi, el propio Giuseppe Garibaldi mencionó haber pasado noches allí, velando por la seguridad del lugar.
Otro de los aportes relevantes tiene que ver con las viviendas ubicadas en el margen izquierdo de las actuales calles Lavalleja y Amorín, donde Garibaldi habría pernoctado en algunas oportunidades y desde donde planificaba sus acciones.
Uno de los aspectos más llamativos de la exposición fue la hipótesis sobre la ubicación del antiguo cementerio garibaldino. A partir de un dibujo realizado por el historiador salteño Fernández Saldaña en Turín, Buslón explicó que la tradicional localización frente al actual supermercado Tata sería incorrecta. Según la reconstrucción, el cementerio se habría ubicado entre el fuerte y las casas donde se alojaba Garibaldi, y la gran cruz que lo señalaba podría haber estado en el sitio donde hoy se levanta el Teatro Larrañaga.
En ese lugar, recordó, en el año 2002 se hallaron restos óseos que, tras estudios forenses, fueron datados entre 100 y 150 años de antigüedad, lo que abre la posibilidad de que correspondan a legionarios garibaldinos caídos en la batalla.
PATRIMONIO VIVO Y MEMORIA COLECTIVA
Para Buslón, el valor del proyecto radica en la construcción de un relato histórico sustentado en documentos, testimonios y evidencia física, pero también en la resignificación de espacios cotidianos que hoy pasan desapercibidos para la mayoría de los salteños.
“La historia no es sólo edificios y construcciones, es también patrimonio vivo, relato oral y memoria colectiva”, afirmó, señalando que iniciativas como esta, permiten comprender la verdadera dimensión de Salto en la historia regional y nacional.
El proyecto “Salto Garibaldino 180” se proyecta así como una oportunidad para recuperar identidad, fortalecer vínculos internacionales y reinsertar a Salto en el circuito histórico de la epopeya garibaldina, convocando a estudiantes, artistas, investigadores y a toda la comunidad a ser parte de una construcción colectiva que trasciende generaciones, según expresó Supparo en otro momento de su disertación.





