Mujeres liberadas recibieron certificados tras culminar una capacitación en maquillaje impulsada por el Proyecto Crisálida en Salto.

“Nos devuelve la seguridad, la esperanza y la dignidad”, culminó una nueva edición del Proyecto Crisálida
Proyecto Crisálida cerró capacitación en maquillaje con entrega de certificados
Con una emotiva ceremonia realizada en la Junta Departamental de Salto, culminó una nueva etapa del Proyecto Crisálida, iniciativa orientada a la capacitación y reinserción laboral de mujeres liberadas a través de la formación en oficios.
Durante la actividad se entregaron los diplomas a las participantes que completaron exitosamente el curso de maquillaje profesional, en un acto que reunió a autoridades de DINALI, MIDES, CLAEH, la Unidad Nº 20 y familiares de las alumnas.
La capacitación estuvo a cargo de la instructora de belleza Virginia Martínez, creadora e impulsora del proyecto en Salto, quien destacó el compromiso, la dedicación y el crecimiento demostrado por las participantes a lo largo de todo el proceso formativo.
El Proyecto Crisálida tiene como objetivo generar oportunidades de aprendizaje, inclusión y desarrollo personal, brindando herramientas concretas para la inserción laboral y la construcción de nuevos proyectos de vida. En ese marco, la formación en maquillaje se convirtió no solo en una instancia de aprendizaje técnico, sino también en un espacio de fortalecimiento de la autoestima, la confianza y la proyección hacia el futuro.
Durante la ceremonia se reconoció el esfuerzo de cada una de las alumnas, quienes recibieron sus certificados en un ambiente cargado de emoción y orgullo compartido. Muchas de ellas destacaron el impacto que tuvo la experiencia tanto en lo personal como en sus expectativas de reinserción social y laboral.
La emocion de las alumnas y el reconocimiento a la docente
EL PUEBLO consultó a dos de las alumnas para conocer las reflexiones sobre sus experiencias de participación. Amelia expresó que el curso significó mucho más que una capacitación. “Para mí este taller fue algo muy importante porque me ayudó a aprender cosas nuevas, tener más confianza en mí misma y pensar en un futuro mejor”, señaló. Agregó además que los conocimientos adquiridos pueden convertirse en una oportunidad laboral concreta: “Lo que aprendí me puede servir para trabajar, ser más responsable y relacionarme mejor con los demás”.
La alumna también destacó el valor que tienen este tipo de propuestas para quienes buscan reconstruir sus proyectos de vida. “Nos ayuda mucho porque nos da oportunidades para salir adelante, aprender y volver a integrarnos a la sociedad con más herramientas y ganas de progresar, saliendo adelante por nuestras familias”, manifestó.
Por su parte, Martha resaltó la importancia del espacio generado durante la capacitación y el clima de compañerismo que se construyó entre las participantes. “Sin dudas significa una oportunidad enorme de conectar, aprender y aportar. Ver el entusiasmo de las compañeras y cómo el maquillaje se convierte en una herramienta de expresión y autoestima es algo que me llena muchísimo. Fue un espacio de crecimiento compartido muy valioso, donde la empatía estuvo presente en todo momento”, expresó.
Asimismo, consideró que la formación brinda herramientas reales para el desarrollo laboral. “Nos aporta herramientas clave para trabajar de manera independiente o en equipo. Además, nos enseña a enfocar la capacitación no solo desde lo práctico, sino como un motor de motivación y una salida laboral real para otras personas”, afirmó.
En referencia al significado de la capacitación para las participantes, Martha sostuvo que “nos devuelve la seguridad, la esperanza y la dignidad. No es solo aprender un oficio; es abrir una puerta al futuro, demostrar que es posible comenzar de nuevo, con herramientas reales para demostrar que somos capaces de salir adelante por nosotras mismas”.
También subrayó la necesidad de dar continuidad a este tipo de programas. “Las capacitaciones son fundamentales. La educación y el aprendizaje no pueden detenerse, ni dentro ni fuera del recinto carcelario. Ayudan a proyectar el futuro con esperanza y seguirlas afuera es el sostén que se necesita para que la reinserción sea real y las personas no se sientan solas en el proceso”, indicó.

Uno de los reconocimientos más sentidos estuvo dirigido a la docente Virginia Martínez. Martha destacó especialmente su cercanía y compromiso con las alumnas. “Más que una docente, la consideramos una compañera más. Siempre nos apoyó y compartió sus conocimientos con enorme generosidad. Es una persona con un gran corazón, que ama lo que hace y ama enseñar, sobre todo darnos apoyo para que podamos salir adelante”, expresó.
El compromiso de continuar
Al cierre de la actividad, Virginia Martínez agradeció el respaldo brindado por CLAEH, DINALI, MIDES, la Junta Departamental de Salto y las distintas instituciones que acompañaron la iniciativa. Además, reafirmó su compromiso de continuar impulsando espacios de formación que permitan ampliar las oportunidades de inclusión, capacitación y desarrollo para más mujeres del departamento.
La culminación de esta nueva edición del Proyecto Crisálida dejó en evidencia el valor de la educación y la formación profesional como herramientas de transformación personal y social, contribuyendo a fortalecer procesos de reinserción y construcción de nuevos horizontes para sus participantes.






