El Liceo N.º 1 de Salto activó protocolos de seguridad tras recibir amenazas anónimas para el viernes 17 de abril. El centro permanecerá abierto con custodia policial, pero las faltas no serán computadas. Conocé todos los detalles aquí.

La institución radicó la denuncia policial tras recibir mensajes intimidatorios para este viernes 17 de abril. Si bien el centro educativo permanecerá abierto, la asistencia quedará a criterio de las familias.
En las últimas horas, la comunidad educativa del Liceo N.º 1 de Salto, el «Ipoll», se vio sacudida por la aparición de un mensaje anónimo conteniendo presuntas amenazas dirigidas contra el establecimiento. Según informaron las autoridades del liceo a través de un comunicado de urgencia, la situación no es aislada, sino que se enmarca en una «modalidad de mensajes de similar tenor» que han circulado recientemente en otros departamentos del territorio nacional.
Medidas de seguridad y flexibilidad administrativa
Ante la gravedad de los hechos, el Equipo de Dirección activó de inmediato los protocolos de seguridad vigentes. Se radicó la denuncia ante las autoridades policiales para iniciar la investigación correspondiente y se dispuso un control de acceso sumamente estricto para el ingreso de personas al edificio.
En lo que respecta a la actividad académica para este viernes 17, la dirección comunicó una medida clave para llevar tranquilidad a los hogares: aunque el liceo estará abierto y el personal cumplirá sus funciones, las inasistencias de los alumnos no serán contabilizadas. De esta manera, cada familia tiene la potestad de decidir si envía o no a los jóvenes a clase, sin que esto afecte su historial de asistencia.
Llamado a la calma
Desde la gestión del centro educativo se aseguró que existe una coordinación permanente con las autoridades para monitorear la evolución de la situación. Asimismo, se instó a los padres y alumnos a no hacerse eco de rumores externos y a seguir estrictamente la información brindada por los canales oficiales de la institución.
Por el momento, la Policía trabaja para determinar el origen de los mensajes, en un clima de cautela pero con el firme objetivo de garantizar la seguridad de estudiantes y docentes.





