Tras el fuerte temporal que afectó buena parte del departamento de Salto y que dejó caminos rurales intransitables, el Banco de Previsión Social (BPS) se encuentra evaluando la posibilidad de retomar la gira de pagos en aquellas localidades del interior que quedaron sin atención luego de que funcionarios del organismo y efectivos de la Escuela Policial quedaran varados durante varias horas en medio de las intensas lluvias.

Como informara EL PUEBLO en ediciones anteriores, el episodio ocurrió en el marco de la habitual recorrida que permite a jubilados, pensionistas y otros beneficiarios del sistema cobrar sus haberes en localidades alejadas, evitando traslados muchas veces complejos hacia la capital departamental.
Sin embargo, las precipitaciones registradas durante la jornada —que en algunas zonas superaron los 150 milímetros— provocaron el corte de caminos y aislaron momentáneamente al equipo que realizaba la gira. La situación obligó a interrumpir el operativo y regresar a Salto una vez que fue posible abandonar el lugar, dejando sin cobertura a varios poblados que aguardaban el pago presencial.
La suspensión generó rápidamente preocupación e incertidumbre entre los habitantes del interior profundo, muchos de los cuales dependen exclusivamente de estas visitas itinerantes para acceder a sus ingresos mensuales.
Desde el BPS se informó inicialmente que quienes no pudieron cobrar durante la gira podrán hacerlo a partir del lunes en cualquier red de cobranza habilitada, como Repago, Redpagos y Habitab. Además, se aclaró que tendrán plazo hasta aproximadamente el 19 de mayo para retirar el dinero.
“Si no pueden venir inmediatamente, tienen algunos días para hacerlo. Después de esa fecha, si no se presenta el beneficiario, el sistema toma ese pago como no cobrado y lo incorpora al mes siguiente”, explicaron desde el organismo.
No obstante, esta alternativa no terminó de despejar las preocupaciones. Para muchos vecinos del interior, trasladarse hasta Salto no es una opción sencilla ni económica. El costo de los pasajes, la falta de frecuencias diarias de transporte y, en muchos casos, la necesidad de permanecer al menos una noche en la ciudad para concretar trámites o cobros, convierten esa posibilidad en un verdadero obstáculo.
“El tema de los pagos cuando fallan por algo es re complicado. Las distancias a recorrer, el costo del boleto, que se suma a la necesidad de quedarse en ciudad porque en la mayoría de los casos no hay frecuencia diaria, es un problema. El acceso a los recursos básicos en la ruralidad sigue siendo muy difícil”, señaló uno de los vecinos afectados, reflejando una inquietud ampliamente compartida en las localidades alcanzadas por la suspensión.
La situación también reavivó el recuerdo de otros tiempos, cuando ante emergencias climáticas similares se implementaban mecanismos extraordinarios para garantizar el pago, incluso mediante traslados en helicóptero hacia zonas aisladas.
Consultada por EL PUEBLO, la presidenta del Banco de Previsión Social, Jimena Pardo, confirmó que el organismo está analizando alternativas para dar respuesta a la situación.
“Estoy evaluando la posibilidad de que vayan a pagar nuevamente”, expresó la titular del BPS. “Tenemos que ver disponibilidad de funcionarios y también los costos adicionales que esto genera para el organismo, pero lo estamos evaluando”, agregó.
Sus declaraciones fueron recibidas con expectativa por parte de los residentes del interior salteño, quienes esperan que pueda concretarse una nueva gira que permita evitar desplazamientos costosos y garantizar un acceso más equitativo al cobro de sus prestaciones.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa las dificultades estructurales que enfrentan las comunidades rurales del departamento, donde el acceso a servicios esenciales —desde el transporte hasta la atención administrativa— sigue condicionado por las distancias, el estado de la caminería y la vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.
Mientras tanto, decenas de beneficiarios permanecen atentos a una definición oficial del BPS, con la esperanza de que el organismo pueda reorganizar la recorrida y llegar nuevamente hasta los pueblos que quedaron fuera del circuito tras el temporal.




