Cuando a nivel de la Liga Salteña de Fútbol se resolvió no jugar la edición del Campeonato del Interior, desde el momento que se apuntaba a la adquisición-colocación del piso sintético del Parque Dickinson. Pero aquellos primeros meses del verano transcurrieron «sin novedades en el frente». Y llegaría el momento en que se descartó la opción.

Sin embargo en la pasada sesión del Consejo Superior, desde el cuerpo de neutrales el anuncio: la reactivación de la chance respecto al piso sintético para el Dickinson, a tal punto que a esos fines se tentará algún tipo de aporte (llámese convenio), con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Tras la sesión, algunos delegados revelaron su sorpresa a EL PUEBLO, «porque algún día habrá que definir si el piso sintético suma a favor del fútbol y vale la pena una inversión de ese tipo».
Hay que tener en cuenta que el piso sintético no implica menos de 250 mil dólares a la hora de su compra y que la vida útil del mismo no es menor a los 15 años. Los neutrales adhieren incondicionalmente a la opción de la variante: del césped natural al piso sintético.
