El Policlínico Veterinario de Salto atendió casi 3.000 pacientes en su primer año y fortaleció la formación práctica de futuros profesionales.
A un año de la apertura del Policlínico Veterinario: un servicio solidario formando Veterinarios pero también personas

El pasado 5 de mayo se cumplió el primer año de la apertura oficial del Policlínico en Salto.
En su paso por radio La Regional, el Dr. Sebastián Fernández desde la coordinación de este espacio, realizó un repaso de este proceso e invitó a seguir los desafíos que esta gran experiencia genera para la universidad pública en nuestra ciudad.
“El 5 de mayo fue la inauguración oficial. El 21 de abril fue cuando los estudiantes estrenaron el edificio y abrimos las puertas al público. Y este primer aniversario empezó con la declaración de interés departamental por parte de la Junta Departamental. Este Policlínico de alguna manera también refuerza el concepto de nuestra universidad en el territorio y con las patas bien metidas en la comunidad, no solamente generando el ámbito para la formación de los futuros profesionales, sino también atendiendo la demanda de la gente. Y este reconocimiento desde la Junta, así también lo demuestra. Sabíamos que íbamos a tener una demanda importante porque las necesidades de la población en términos de la salud de sus mascotas, ya sabíamos que era intensa. Y en ese sentido, llevamos casi tres mil pacientes en un año, con prácticamente el 98% de la gente pagando el subsidio; porque como lo habíamos planteado desde un inicio, los usuarios del servicio que tienen algún programa del Estado pagan un subsidio y lógicamente un costo subsidiado” comenzó narrando Fernández.
El aprendizaje en el marco de un servicio solidario de estas características, es según Fernández “…la oportunidad de ver una casuística variada y de aprender sobre un escenario real. Y por otro lado, el contacto de los estudiantes con la realidad de sus vecinos, de su comunidad, con la conciencia que debemos formar un profesional más comprometido con su medio, y más empático con los problemas de la comunidad. Porque, por ejemplo, ese sector de la población que no tiene los recursos, cuando va al supermercado o al almacén del barrio también paga IVA; y también paga parte del presupuesto universitario. Por esto me parece que este año de trabajo del Policlínico refuerza un poco ese tipo de enfoque en la construcción de un profesional más crítico y más comprometido”.
El Norte de nuestro país tiene algunas características particulares desde el punto de vista sanitario. Presenta algunas patologías de mucha importancia en la salud pública y en la salud animal; fundamentalmente enfermedades vectoriales como la leishmaniasis. “El Policlínico trae a la región algunas respuestas y construye o trabaja en la construcción de otras que todavía no están disponibles. Por eso debemos seguir trabajando y gestionando las oportunidades y los recursos, para que podamos contar con más herramientas para la formación de grado y de posgrado, para el estudio de distintas especialidades médicas y quirúrgicas. La demanda de la gente para los profesionales del futuro es cada vez más intensa. Somos cada vez más Pediatras porque los perros y los gatos que vemos son integrantes de la familia; y eso genera una tensión que requiere una respuesta”.
El equipo está comenzando a trabajar en una plataforma para la realización de endoscopías. “En Medicina Veterinaria de animales de compañía, incluso de equinos; hacer una endoscopía significa hoy ir a Montevideo un viernes donde haya agenda disponible, porque la plataforma donde se realizan endoscopías en la Facultad solamente funciona los viernes. Para evitar ellos, presentamos un proyecto de la Comisión Sectorial de Investigación, y de esa forma estudiantes y colegas tendrán la oportunidad de aprender en contacto directo con esa tecnología; como también de entrenarse y animarse a invertir en tecnologías médicas que claramente son una mejora para la calidad de vida de los animales. Porque cuando le mejoramos la calidad de vida a los animales, les estamos mejorando la calidad de vida a las familias también”.
A su criterio, la razón de la existencia de la universidad es la gente, y la excelencia académica debe ser una herramienta. Por ello, más allá del contexto presupuestal, se debe luchar y pelear por construir mejoras y formación constante.
“El principal desafío era poner en funcionamiento el Policlínico. Ahora funciona, ya es un hecho. Atiende de lunes a viernes de 10 a 17 horas, recibimos un promedio de trece animales a diario; lo cual es una casuística más que interesante y más que adecuada para poder brindar la plataforma para la enseñanza pero también a través de un servicio solidario. Sacarle el máximo provecho a esa inversión del pueblo uruguayo significa también motivar a mi equipo de trabajo, docente, a los estudiantes, a crear nuevas propuestas innovadoras desde el punto de vista educativo. La Medicina Veterinaria tiene el mismo componente que tiene la Medicina Humana. Todo lo que es el trabajo con ambientes simulados fieles, es un trabajo que claramente va a significar el próximo capítulo de la enseñanza, eso sin duda.
En cuanto a la articulación con otras instituciones, con el Gobierno de Salto se viene trabajando sobre la tenencia responsable de animales, y como proyecto cercano, se aspira a la concreción de un polo dedicado al bienestar animal en el predio del Parque Harriague. “Estamos trabajando con la Intendencia, con la Dirección Departamental de Salud de Salto, con el Ministerio de Salud Pública, y también tenemos con el resto de los servicios del CENUR. De hecho con Medicina Familiar estamos empezando a trabajar el otro aspecto de la Leishmaniasis, que tiene que ver con cómo vive una familia que recibió la noticia de que su animal de compañía es positivo a Leishmania. Atendemos todos los días de 10 a 17 horas. Muchas veces atendiendo sin agenda, y recibiendo casos donde tenemos que dar estas noticias porque se ha llegado a la consulta o al diagnóstico de manera tardía. Los estudiantes viven situaciones que tienen un componente ético muy complejo,y eso está bueno que sea parte de su formación. Nuestro trabajo es con la gente, es atender las tensiones, dar respuestas de la gente frente a la ansiedad, frente a la angustia, frente a todo eso. Por eso es bien importante saber cómo manejar la comunicación en esos ámbitos de tensión y de angustia. Eso es un tema que nos preocupa, y ponerle contenido es también trabajar con los equipos docentes de otras carreras del CENUR que tienen un montón de conocimiento académico y práctico para atenderlo”.
Unos 60 estudiantes pasan por el Policlínico cada semestre. Unos 170 desde que el hospital comenzó a funcionar. “ La realidad es que el Policlínico debería facilitar en mucho el desarrollo de la currícula en el Norte, fundamentalmente con ese objetivo de que la formación en la sede central y en el Litoral Norte sea razonablemente equivalente, que mantengamos un estándar de calidad adecuado en ambas sedes. Si bien el presupuesto universitario es carente, es corto; también nosotros podemos gestionar un poco la flexibilidad y la utilización de los recursos de una manera que, de alguna manera, mitigue el impacto de no tener el presupuesto que entendemos que tiene que ser el lógico. Por lo cual, en eso estamos trabajando y poniéndole, como siempre, un montón de cariño a esto”.
Finalmente, el Dr. Fernández destacó y reconoció el rol del cuerpo docente de la Facultad de Veterinaria en Salto. que lo vemos en la cara de los estudiantes.”Tengo un equipo docente maravilloso, que durante muchos años no tuvieron un espacio para desarrollar la actividad práctica, recurriendo a sus propias clínicas privadas para hacer la práctica de la carrera. Y eso vale un montón. Y lo que hoy estamos haciendo y viendo en el Poli, es el resultado de mucho esfuerzo; y lo coronamos viendo a la cara de los estudiantes en el día a día, concluyó.






